The Adversiter Chronicle

viernes, 24 de enero de 2020

"TELEMIERDA INC.", suplemento televisivo cutre


Con la colaboración de Mars El Grouchu en exclusiva para The Adversiter Chronicle

El crepúsculo de los dioses del clan de las Campos


Cuando recibí el encargo de realizar un artículo sobre la periodista y comunicadora Mª Teresa Campos y me entregan el material para el mismo, esperaba encontrar un resumen de su periplo profesional en el medio televisivo que abarca la historia reciente de la televisión en España y el mundo hispano. Siempre se hace el símil de que si fuera, por ejemplo de EEUU, un presentador, presentadora en este caso, sería una estrella rutilante. Para muchos hombres y mujeres, la cita con Mª Teresa en la pequeña pantalla supuso una bocanada de aire fresco en quienes sufrían soledad, enfermedad hospitalaria, amas de casa, pero también el gremio que veían imposible superar su estilo y la impronta de sus programas. La entrega de la medalla por los méritos en el trabajo era el broche de oro de una profesional que forma parte de la historia de la televisión...

Pero al visionar el material no podía creer lo que mostraba la pantalla: una señora acompañada de sus hijas por la ciudad de New York en un ejercicio de consumismo chabacano, de nuevos ricos y en cierta forma papanatas a la hora del trato con indígenas y personal de hotel. Luego una ostentación de casoplón que más parece un museo y exclusivas de sus hijas donde oir hablar de problemas económicos con hipoteca de seis cifras y viviendas de tres plantas, suena obsceno a más no poder. Llegados a este punto tuve que parar hasta el día siguiente para digerir las impresiones de haber visto la venta del alma al diablo de lo que ha degenerado al clan de las Campos. Ver a una leyenda viva convertida en personaje y carne de prensa rosa de trazos gruesos da mucho que pensar para no dejar ni permitir que los actos empañen los recuerdos de tristeza.

Podría meditar sobre Terelu, esa hija de que en lugar de cambiarse el apellido televisivo y buscar su futuro en otra cadena, siempre ha dado la impresión de estar a la sombra y al amparo profesional de su madre. Terelu no ha llegado a seguir la estela de su progenitora porque Terelu, tal vez de forma inconsciente pero no del todo en la última década, se dejó llevar por ser hija de, logrando minutaje y presencia que por sus méritos nunca logró, recordemos que presentó el Delux y decepcionó a sus mentores en la cadena. Lo de Carmen Borrego es hacer honor a su apellido. Se sumó a la ola de ser protagonistas de telerrealidad y ha terminado por sepultar su imagen profesional. En ambos casos, ambas en cierta forma no quisieron parar y ahora, sencillamente no saben.

Deberán disculparme, pero yo admiro a Mª Teresa Campos y también soy consciente de que su estilo y público ya no eran lo que son. Pero visto el material de documentación y tener los santos cojones de tragarme una semana de programación, llego a la conclusión de que en algún momento la periodista dijo algo que ofendió al delegado mandamás de la cadena porque la misma es como si hubiera recibido orden de fuego a discreción y acoso y derribo a la imagen, la credibilidad y hasta la salud mental de las Campos. Lo dejo ahí, una guerra en la que su imagen es la de un personaje más y carne de exclusivas donde a mí me importa un rábano el tema del Bigote o si han metido la pata, que lo han hecho pero es habitual en los últimos meses, con el tema del comunicado de ruptura donde Terelu ora parecía la presentadora norcoreana para anuncios de fallecimiento del amado líder ora el Arias Navarro anunciando la muerte del dictador...
A mí lo que me asombra y me causa cierto repelús en la forma en que una cadena trata de aniquilar a quien fue uno de los mascarones de proa de su programación, eso sí que debería de interesarnos.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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