Se agradece una noche
despejada tras semanas de nubes borrascosas, la luna brilla en parte
anunciando su crecimiento iluminando su entorno celeste cercano,
heraldo de tiempos primaverales...
Es agradable tumbarse en
el suelo del acantilado y mirar el cielo nocturno. Dicen que volvemos
a la luna pero ya deberíamos haber vuelto y ni siquiera hemos
comenzado el regreso. Parece que con retraso pero vuelve el anhelo de
pisar el satélite. Al menos yo tengo el anhelo, como que me hace
ilusión porque me permite escapar del juego de ilusionismo en que se
ha convertido la realidad cotidiana en casi todos los niveles de la
existencia. Al menos parece imponerse la tendencia de avisar de los
ataque antes de atacar. Visto fríamente, debe de acojonar no ya que
haya disposición a que te ataquen sino que encima te avisan de los
objetivos y las fechas tomadas a consideración para llevar a efecto
el anunciado ataque...
Supongo que es mejor que
te avisen a que no te avisen de que atacarán, pillándote de
improviso viendo patidifuso como el entorno se convierte en objetivo
reducido a escombros. Ahora se pueden empaquetar las cosas, salir con
tiempo y hasta suscribir una póliza de seguro de hogar que cubra
ataques, suponiendo que el de la aseguradora no esté enterado del
ataque, pero si no lo está nos hará confiado la póliza de seguro
de hogar contra un ataque porque ni siquiera se imagina que ya está
anunciado, el golpe perfecto engañando a alguien tan difícil de
engañar como una compañía de seguros de hogar...
Al menos atacamos y
podemos ser objetivo potencial de ser atacados de forma civilizada y
casi hasta cristiana, no como esos bárbaros del Este que tienen la
desfachatez de seguir atacando sin previo aviso, de forma
indiscriminada y segando vidas. Qué diferencia hacer la guerra para
destruir y luego reconstruir que hacer la guerra destruyendo y
matando sin nadie superviviente para reconstruir...
La luna cambia lentamente
su posición y asoman estrellas de tenue brillo que parecen querer
esconderse a la vista que busca sin querer un punto brillante
desconocido...
Pero era una luciérnaga
que casi me deja tuerto.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org































