Parece que al `emperador´,
aunque sea un simple mortal elegido por votación, tiene quien le
escriba y además provoca celos de su esposa, que no va de emperatriz
pero disfruta del boato...
Tal vez eso explique lo
mal que el señor Donald Trump se las gasta, salir sonriente ante la
prensa aunque sea aduladora después de acostarse y despertarse de
morros con la presidencial parienta hace necesario, sin duda, tener
alguien que te escriba, si no cartas de amor sí que al menos de
admiración incondicional. Debe ser cosa del terruño, por aquí lo
que se lleva es tomarse un 5,
que consiste por lo visto y sufrido hasta ahora en tener ese número
de referencia y ante los problemas aplicarlo en forma de días,
semanas, responsables, culpables y hasta puede que años, porque
quienes llegan al poder gracias a los votos suelen tener cierta
tendencia a perpetuarse sin importar que para ello se conviertan en
dictadores, primero llevando la contraria, luego señalando a quien
no comulgue y trague la verdad oficial y finalmente acabar todo en
una historia de codicia, mafia y corrupción...
Falta
saber si hay sexo entre la escritora y el presidente y falta saber si
hay algo de seso en quienes apoyan a los traidores, votados antes de
saber su verdadera calaña. Lo que si queda claro este verano es que
quienes pregonan comunismo se toman unas auténticas vacaciones
capitalistas, claro que no ser patriota ni tener más patria que sus
propias narices facilita cobrar, gastar y despilfarrar los caudales
públicos multiplicados por 5, otra vez el dichoso 5...
Mejor
se preocupaban por el más acá que por el más allá.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido



























