The Adversiter Chronicle

viernes, 10 de agosto de 2018

ENTREVISTA AL VECINO


Traemos hoy otro de esos personajes entrañables que nos acompañan a lo largo de nuestra vida y posiblemente a alguien a quien solemos culpar de casi todos los males, ruidos y molestias en la intimidad del hogar pero también en el trabajo cuando nos toca en la mesa, taller o andamio de al lado: el vecino.



-¿Es lo mismo ser vecino que ser vecina?

-¡Para nada! ¡Para nada! A la vecina se la trata de un modo humano y no inmisericorde como al vecino. Se le da conversación en el ascensor mientras que al vecino se le rehuye y encima con mala uva porque no impiden que se cierren las puertas del ascensor y me quedo esperando; se le ofrece un cafelito o una copichuela si pica a la puerta para recoger unas bragas que se caen del tendedero a nuestra ventana mientras que si al vecino se le caen unos calcetines o unos calzoncillos no sólo no se devuelven y van directamente a la basura sino que encima luego en las reuniones de vecinos se busca la manera de sancionarnos. Por mucho que digan, es mejor ser vecina que vecino porque al vecino ni agua se le da. Y créame que no exagero un ápice.

-¿Dentro de la categoría de vecino hay clases?

-Como en todo en esta vida. No es lo mismo ser el vecino de arriba que el de abajo ni es lo mismo ser el vecino de al lado que ser el vecino de enfrente. Puede parecer pueril pero el día a día así lo demuestra. Al vecino de arriba se le acusa de taconear, si es el vecino de al lado es culpable, sin diferencias de matiz entre ser el vecino de la derecha o de la izquierda, de todo tipo de volumen alto de la tele o dispositivos sonoros, llantos de niños, broncas con la parienta y hasta cualquier ruido de ventosidades que surjan a lo largo del día...

-Es lo mismo un vecino diurno del nocturno, ein?

-Puede ser ambos el mismo vecino pero hay categorías como dije antes. Así, el vecino de abajo suele ser culpable de los ruidos en horas nocturnas tales como sonidos de somier sometido a tensiones por tensión erótico festiva, ronquidos y, casi inevitable, las ventosidades. Es además una cadena o un efecto mimético porque si el vecino de abajo pone la tele alta, nosotros también con lo cual molestamos al vecino de arriba y para él somos el vecino de abajo y hay que sumar si hay vecinos a los lados. El mundo de los vecinos es más bien un universo donde cada vecino es un mundo y acaban las reuniones de vecinos siendo una guerra de los mundos. Somos los grandes olvidados de la sociedad y casi me atrevería a decir que de las mismas autoridades.

-¿Hay diferencias entre un vecino de zona urbana y otro de zona rural?

-¡Bueeeeeeno, no lo sabe usted bien! ¡No lo sabe usted bien! Para empezar a las molestias por ruidos, gritos e infancia hay que sumar el de aves de corral, perros guardianes y olores varios cuando se abona el terreno. Hay una lucha más civilizada en el medio urbano donde al vecino te lo encuentras en el portal, el ascensor, el garaje o asomado a la ventana; en la zona rural pueden pasar meses si no años sin verse la boina y claro, cuando se encuentran los vecinos puede haber hostias. Pero es la misma diferencia en general donde al vecino se le ve como algo hostil y casi hasta dañino. Además en los últimos tiempos hasta la figura del vecino tiene connotaciones políticas y denigra todavía más la figura del vecino, puede creerlo.

-Pues ya saben, cuando se encuentren con el vecino, tendamos puentes de diálogo y concordia y si no se puede... ¡A echar la culpa al vecino!
 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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