Una sección de El Bis en exclusiva para The Adversiter Chronicle
AROUND MY DREAM (1985)
El
invierno es ya un recuerdo, los días son más largos y las noches
cada vez más plácidas que invitan a escuchar música acorde, y no
hay género más acorde con el espíritu primaveral antesala del
verano que un género vilipendiado en su momento, con auténticos
inquisidores musicales y a la vez con una legión mundial de fans
donde las generaciones posteriores a su fecha de lanzamiento siguen
enganchándose a que sea banda sonora primaveral y veraniega. Me
refiero al sonido llamado ítalo-disco,
temas sin tiempo a respirar de estribillos vocales y de teclado de
sintetizador, de espíritu alegre envuelto en celofán anglosajón
entendible porque es un inglés que entiende cualquiera que tenga
unos mínimos rudimentos del idioma, aunque quienes sean de lengua
nativa inglesa se tiren de los pelos por la macarrónica
pronunciación, pero son frases cortas y entendibles para la EGB de
la época. Y el tema de hoy es un exponente clásico del género y
que ha sido versionada y reeditada con sonidos actualizados
enganchando como lo hizo en 1985 a nuevos oyentes, que no gastarías
un céntimo en comprar el disco, por supuesto, pero que forma parte
de la banda sonora vital eso es fijo, algo que sucede tras
escucharla la primera vez...
Tirando
de crónicas, la canción supuso el primer sencillo de Silver Pozzoli
que cantaba, compone y además es musico, italiano por supuesto.
Cuentan las crónicas que fue asiduo de las listas de éxitos de
hasta treinta países y fue en Alemania donde escaló hasta el noveno
puesto. En el orbe hispano, receptivo al género, la bonanza del
clima permite la majestuosidad de montar un sarao a la luz de la luna
desde la hora del almuerzo y canciones como ésta de Silver Pozzoli son idóneas para animar el sarao. Otro aspecto que hoy puede causar
una sonrisa condescendiente, es el inglés entendible que contribuyó
a su popularidad. Desde 1985 el tema ya digo que ha seguido vigente y
la original parece incluso que suena anticuada si se ha escuchado
previamente una versión remasterizada o de larga duración. La radio
fórmula también ayudaba a su popularidad y aunque era tan gato por
liebre como una de vaqueros dirigida por Steno, como que molaba
igualmente el sonido, odiado por el resto de tribus musicales y es un
odio que perdura en el tiempo hasta el último suspiro.
El
videoclip no tiene desperdicio imitando hechuras británicas,
producción cutre de bajo presupuesto que se compensa con amigos y
amiguetes de reparto, un rostro bonito en cuerpo de atún y algo de
ingenio para suplir la falta de pasta contante y sonante. La historia
visual está al servicio de la letra y chirría el careto del Pozzoli haciendo muecas de Casanova ochentero y en general es un videoclip
exponente de una forma de narrar visualmente la letra. Reitero que el
sonido de 1985 puede sonar a basto e incluso cutre si están los
tímpanos habituados a música ochentera actualizada en años
posteriores. Forma parte de la memoria musical de varias
generaciones, sigue vigente porque se pincha en todo sarao de música
ochentera y no puede faltar en la fonoteca de los 80´s que se precie
de ser tal. Sigue abierto el debate de si es realmente un producto
musical digno de ser llamado género o simple imitación, pero el
público dio su veredicto hace mucho tiempo y sencillamente se trata
de un género musical genuino de la época. Advertir que miembros que
fueran entonces de otras tribus musicales que aborrecían esta
música pueden haber mantenido larvados sus odios y escucharla de
sopetón siendo ya un pureta puede provocar arcadas, paradas cardio
respiratorias así como flatulencia incontrolada, que conste.
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