The Adversiter Chronicle

lunes, 6 de abril de 2026

"Butaca de patíbulo", suplemento cinematográfico cutre

Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

LOS INTOCABLES DE ELLIOT NESS (1987)
               (The Untouchables)

Hay películas que se vuelven míticas en su estreno y que luego el paso del tiempo permite paladear en su justa medida. Es el caso de esta producción de 1987 que se estrenó casi en olor de santidad merced a la conjunción de una serie de factores que nos motivaron para dejar los trastos de faena nada más fichar y bien provistos de birras frías y pistachos subir al despacho del gerente a visionar la película. Por un lado un director que tenía entre sus méritos haber dirigido en 1983 la también mítica El precio del poder de 1983 y posteriormente curtirse en el lenguaje visual dirigiendo video clips, que caía bien a la crítica que aceptaba sus propuestas visuales y hacía trabajos rentables en taquilla. Un guion efectista, lineal y sin fisuras firmado por David Mamet y un reparto de variopintas estrellas masculinas de Hollywood como un Kevin Costner en boga que atrapaba el objetivo de la cámara, un Sean Connery que se llevó el Óscar de Hollywood como mejor actor secundario y nominado como tal en prácticamente todos los galardones con prestigio que, siendo secundario, es fundamental para sostener el encanto de la película; un Andy García que se hacía un hueco en la fábrica de los sueños con papeles contundentes y un atractivo de juventud que también enamoraba a la cámara, todos ellos completados por un Robert De Niro engordado donde las muecas y gestos marca de la casa, siendo los de siempre, logran crear un villano mítico en la memoria cinematográfica. Completan un reparto masculino un empático Charles Martin Smith y el siempre inquietante del Billy Drago, sublime en su papel de sicario de la mafia.

El argumento es cuando menos interesante con un Chicago en plena Ley Seca donde un mafioso se ha hecho el rey del mambo, Al Capone, que vive como un pachá en un hotel rodeado de subalternos donde no faltan chicas confiando en su contable para que nadie le sise un centavo de su negocio de contrabando de licor entre otras fechorías, controlando la ciudad mediante sobornos a Jueces, fiscales y policías. Todo cambia con la llegada del agente especial Elliot Ness interpretado por un Kevin Costner que apuntaba ya caretos de papeles posteriores donde se pone siempre de héroe salido entre la masa de la plebe. Pese a un inicio ridículo en una redada que sale mal por los informantes de la policía a sueldo de Al Capone, Elliot Ness reunirá un pequeño grupo operativo al margen de la policía de Chicago, un viejo pies planos irlandés con el culo pelado que sigue patrullando las calles a pie por ser un policía íntegro; un joven cadete de la academia, un italiano que tiene una puntería que ni Guillermo Tell con una ballesta de mira telescópica junto a un contable chupatintas que descubre primero que Al Capone puede ser llevado a juicio y enchironado por evasión fiscal y que el trabajo de campo manejando un arma es más estimulante que hacer cuentas. En cuanto los métodos del grupo especial comienzan a dar sus frutos y truncan los lucrativos negocios de Al Capone, éste comenzará una guerra sin piedad contra Elliot Ness y su grupo de intocables porque no se dejan corromper aunque no lo sean a las balas...

La crítica cayó rendida con el Al Capone y su maestría reventando cráneos con un bate de beisbol, con el Sean Connery que daba una enjundia y una categoría superior al metraje y con la legendaria escena de la escalera y el tiroteo en la estación de tren. Corrieron ríos de tinta y saliva radiofónica alabando a Brian de Palma y su visión de la escena, cómo la traslada a la pantalla y lo lograda que le salió. Pasadas cuatro décadas casi desde su estreno, la película tiene el encanto retro de las producciones retro de los 70´s y es una obra coral en escenarios de decorado, casi teatral que permite saborear los personajes, bien perfilados y algo arquetipos en un guion que sabe jugar con la acción, el suspense, la rabia, la pena y todo ello sin que resulte ñoño y demasiado dulzón porque tampoco hay tiempo a pensar porque ya lo han pensado guionista y director logrando esa magia que hace de una película un éxito porque el espectador se deja llevar y atrapar de principio a fin. Resiste bien el paso del tiempo si la vemos como un cómic cinematográfico sin la mercadotecnia de su estreno y las buenas críticas con mejores ingresos por taquilla.

La violencia es casi de Walt Disney con escenas de sangre y sesos desparramados por la pared y a la vez escenas de la serie televisiva El Equipo `A´ como la escena del puente y la carga de la Policía Montada en el puente cabalgando de frente a los mafiosos que les disparan con ametralladoras y no se mueren ni caballos, ni jinetes ni mafiosos. Pequeños detalles que no se perciben al primer visionado aunque conserva las virtudes que la hicieron mítica en su estreno y de las imprescindibles de los 80´s. Es una película masculina donde la mujer es accesoria siendo la única digna de llamarla protagonista, aunque más bien es un florero necesario como abnegada y parturienta esposa de Elliot Ness interpretada por Patricia Clarkson cuyas muecas y miradas dan solvencia a su papel, el resto del grupo son solteros que se sepa.

Película redonda si se ve por primera vez y si ya la viste sabes por experiencia que hay que verla cada cuatro u cinco lustros, ya sin el aura de su estreno que lo fue merced a unos actores, director y guion que lograron un producto genuino de Hollywood aunque en la tertulia posterior hasta la hora de fichar para salir, nos quedó la sensación de que tampoco era para tanto...

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org


 


theadversiterchronicle@hotmail.es 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Powered By Blogger