Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Victoria frente a la
Real Sociedad B con muchas ocasiones y sólo un gol
Estamos
a esas alturas de la temporada en que puede verse la botella medio
llena o medio vacía según se mire. Si miramos al objetivo declarado
de alcanzar los míticos 50 puntos que dan, en teoría, la
tranquilidad de la permanencia como que la botella está medio llena
ya que de ganar se quedaría a sólo un punto del objetivo declarado.
Y si miramos al objetivo deseado de jugar la promoción de ascenso,
tenemos la botella medio vacía porque los puestos de promoción
tendrían una distancia de ocho puntos. Borja Jiménez hizo unas
declaraciones con balsámicas dosis de realidad sin renunciar a la
promoción dada la igualdad de la categoría donde dos victorias o
dos derrotas lo cambian todo. De modo que el partido contra la Real
Sociedad B se presentaba como una auténtica final donde había que
lograr la victoria sí o sí, un rival rebosante de juventud con el
peligro inherente de los equipos filiales que parecen una perita en
dulce y que en el caso del Real Sporting suelen causarnos algún que
otro disgusto en El Molinón...
16.778
espectadores en la gradas pese a lo intempestivo del día y de la
hora, se rindió homenaje a dos veteranos artífices del ascenso a
Primera tiempo ha, como son Sastre y Carmona que además son
sportinguistas de pro y recibieron un cálido y sentido aplauso de la
afición que retornaba al Molinón tras la protesta de no asistir en
el último encuentro disputado en El Molinón frente al Dépor,
afición que se hizo notar durante todo el partido con cánticos y
presión ambiental. Borja Jiménez sacó de titulares a Oliván y
Justin Smith como principales novedades en la alineación. Dio
comienzo el partido con unos minutos iniciales de futbol alegre por
parte de la Real Sociedad y poco a poco, según transcurrían los
minutos, los jóvenes y no tan jóvenes atletas del once
sportinguista imponían su ley creando jugadas buscando profundidad
en su juego en lo que sería un monólogo rojiblanco el resto de la
primera parte, con dominio total del Real Sporting que hizo trabajar
y lucirse a un Arana soberbio que evitó una y otra vez que entrara
la pelota al fondo de la red pese a las múltiples ocasiones de los
locales y una Real Sociedad que trataba de frenar el ímpetu ofensivo
del Real Sporting, con alguna contra aislada que finalizaba con tiros
largos y pases fallidos en profundidad. En el minuto cuarenta gozaron
de múltiples ocasiones los sportinguistas que acababan siendo
desbaratadas en el tiro final por defensas, portero y postes. Sería
en el último minuto reglamentario de la primera parte cuando Gaspar
Campos recibe un pase endiablado de Guille Rosas que logra rematar a
gol, pírrica recompensa con la que acabaría la primera parte para
las múltiples ocasiones y que auguraba una segunda parte cómoda y
condimentos para ampliar la ventaja en el marcador. Saltó la Real
Sociedad al césped en el segundo tiempo con claras intenciones de
tener el balón en su poder, también el Real Sporting cedía
terreno, cómodo jugando con la ventaja en el marcador aunque firme
en labores defensivas, el colombiano Otero vería tarjeta amarilla en
el minuto cuarenta y nueve. Se llegaría al cuarto de hora del
segundo tiempo con el Real Sporting sacudiéndose del cerco
donostiarra volviendo a la elaboración de jugadas tomando la
iniciativa y siendo incisivos en sus internadas en campo rival. El
árbitro detuvo el juego de forma reglamentaria por un incidente en
la grada donde se indispuso un espectador que, afortunadamente, pudo
salir por su propio pie camino del hospital. El míster rojiblanco
movería ficha en el banquillo dando entrada a Pablo García por
Oliván y dos minutos después hubo de lucirse el bravo Yáñez con
una salvadora manopla y dio comienzo una fase del partido donde la
Real Sociedad quiere retomar la iniciativa favorecida por la
circunstancia de que algunos jugadores rojiblancos comenzaron a
mostrar síntomas de cansancio y Borja Jiménez en el minuto ochenta
mandó saltar al césped a Bernal y Curbelo sustituyendo a Justin
Smith y el goleador Gaspar Campos. Habría ocho minutos de tiempo
añadido con El Molinón pidiendo la hora y una Real Sociedad más
entera físicamente creando ocasiones de peligro, en el minuto
noventa y tres Miguel Conde sustituía un renqueante Otero que fue
ovacionado por el respetable llegando al pitido final sin moverse el
marcador. Triunfo necesario frente a un rival que vio como la falta
de puntería del Real Sporting en la primera parte le dio oportunidad
de remontada en la segunda, tuvo sus ocasiones aunque durante el
primer tiempo estuvieron a merced del rival.
Pues
ya sólo falta un puntito para el objetivo de los 50 puntos y
seguimos vivos para la promoción dependiendo de nosotros mismos,
afirma Borja Jiménez que ganando todo se asciende, pero la realidad
es que habrá que ir partido a partido en auténticas finales, la
primera contra el Burgos el próximo sábado que buscará la victoria
en su feudo ya que no querrá bajar posiciones, va 7º en la tabla
clasificatoria y el Real Sporting duerme con 49 puntos en el noveno
puesto. Hay que ganar para soñar, empatar sería cumplir el objetivo
y una derrota significaría el fin de la temporada siempre y cuando
los rivales por la promoción no pinchen, que la cosa está muy
igualada y una victoria vale su peso en oro. Destacar la victoria de
los carbayones que les prolonga las remotas esperanzas de no
descender, que soñar es gratis...
F.
O. R.






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