Una sección del
padre I. N. Mundicia en
exclusiva para The Adversiter Chronicle
Quien se mete con León
XIV, se mete con la parroquia
Sé
por el confesionario, queridos feligreses, que hay cierta
preocupación y, porqué no decirlo, cierta indignación por el
ataque a la persona y figura de León XIV por parte de quien se cree
una especie de nuevo emperador romano que por la fuerza de las armas
impone su propia ley. La parroquia no puede asistir impasible a tales
ataques por parte de quien utiliza el nombre de Cristo para sus
ambiciones terrenas. Hoy sin ir más lejos, el párroco auxiliar, el
padre Genaro, me ha mostrado una estampita donde Donald Trump aparece
como un nuevo Jesús, un redentor, un mesías ni más ni menos que
tan sólo es un blasfemo que raya en el esperpento cuando no en el
mayor de los ridículos. La beatas exigen una respuesta de la
parroquia y temen a la vez las represalias del blasfemo presidente,
el padre Genaro tiene cierta psicosis porque se interrumpió el
servicio de Internet por obras y creyó que era un ciber ataque a la
parroquia, hasta este extremo de psicosis nos ha llevado el
blasfemo...
Es
buen momento para ilustraros con un pasaje de la vida del verdadero
Jesús, aquel humilde hijo putativo de carpintero, autónomo que
pagaba sus diezmos correspondientes a la autoridad romana, que
menudos eran los romanos para la cosa del fisco, menudos. El caso es
que Jesús jamás se arrogó como gobernador romano y podría haberlo
hecho como Dios que era. Incluso se sometió a la justicia de Roma y
ni un sólo lamento soltó hasta su último suspiro, que no era tal
como todos sabemos. Pues bien, no vamos a discutir que el blasfemo no
tenga poderes legítimos, como Poncio Pilatos, para ejercer sus
funciones de comandante en jefe y aplicar su poder militar donde
algún iluminado tan blasfemo como él le señale a la hora del
desayuno, pero esta parroquia no sucumbirá a sus amenazas siguiendo
el ejemplo del Santo Padre y junto con el párroco auxiliar he
redactado cinco puntos para su aplicación inmediata en la parroquia
de carácter voluntario, pero obligatorio, de la feligresía.
Primero,
acopio de combustible para el motocarro parroquial, para lo cual se
aplicará el diezmo energético y una décima parte de vuestras
recargas de combustible será entregada al padre Genaro para su
acopio y quienes tengan coches eléctricos también abonarán el
diezmo energético en dinero, una décima parte de la factura de
recarga. Segundo, se crea el Cuerpo de Defensa Parroquial o CUDEPA,
todos aquellos varones con experiencia en la milicia deberán
inscribirse, quedan exentos los costaleros y mano de obra inmigrante
ilegal que trabajan en la industria del champiñón y el cebollín si
bien deberán asistir a misas y vigilias, los canijos de talla si han
sido monaguillos y los mayores de setenta años que sirvieron en La
Legión serán habilitados como instructores del CUDEPA. Tercero,
procesiones extraordinarias de San Cucufato y la Virgen de la Santa
Resaca seguido de vigilias y adoraciones nocturnas orando por la
salvaguarda de León XIV. Cuarta, y no por ello menos importante,
boicot parroquial a que sus equipos deportivos de solteros y casados
disputen competiciones contra equipos estadounidenses de solteros y
casados. A ver, este cuarto punto es una soberana gilipollez que se
le ha ocurrido al padre Genaro, algo blando de sesera como ya
sabéis. El caso es que vamos a combatir al blasfemo con sus mismas
armas y si tiene la osadía de cerrar el Estrecho de Ormuz
simplemente por tocar los cojones, la parroquia veta los productos
estadounidenses en la tienda parroquial, así de contundente será la
parroquial respuesta al blasfemo. Ir en paz y la aplicación efectiva
del diezmo energético tendrá efecto retroactivo al 1 de enero del
año en curso y nada de quitar del cepillo el diezmo energético
porque el padre Genaro andará ojo avizor para evitar fraudes,
avisados quedáis.
AMEN






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