The Adversiter Chronicle

jueves, 9 de abril de 2026

"COMPOSTURA DEL POSTUREO", por Alí Kate

CUANDO NOS HABLAN DE LA GUERRA

La actualidad también obliga a tener composturas del postureo y ahora mismo la actualidad la marca la guerra que azota Ucrania y Oriente Medio, resultando inevitable que nos topemos con alguien que en un momento dado habla de la guerra. Lo cierto es que la compostura del postureo cuando nos hablan de la guerra tiene que ser flexible porque depende más que nunca la compostura del postureo a adoptar de quien tengamos de interlocutor. Voy a limitarme a cuatro tipos de interlocutores básicos ya que el resto no dejan de ser variantes y mezcolanzas de estos cuatro interlocutores básicos. El primero es el que nos suelta rollos que todos sabemos porque todos vemos y escuchamos las noticias, se puede apreciar cómo mezcla argumentos que delatan si es consumidor de noticias de derechas, de izquierdas o de ambos extremos sin excluir nacionalismos. En realidad este tipo de interlocutor lo que quiere es contarnos batallitas de cuando hizo la mili y la nostalgia le hace mezclar la actualidad bélica con sus hazañas bélicas, turra sin ningún tipo de interés y cuya compostura del postureo ya fue tratada en su momento. El segundo tipo de interlocutor es aquel que salpica de repente la conversación, suele darse cuando hay tres o más en la misma tratando temas totalmente ajenos a la guerra, y empieza a pintar un escenario de apocalipsis a corto plazo, de agresiones y combates metiendo miedo en el cuerpo a quien esté en edad militar. Por lo general suele ser alguien con complejo de inferioridad que en reuniones familiares o de trabajo es un pelele y un mindundi que no tiene ni pajolera idea de realizar su trabajo, marginado de las tertulias en el café aunque se tolere su presencia y que ve en la actualidad bélica la forma de sobresalir, experto en sistemas de defensa y alerta temprana, conocedor de los arcanos para ser un comando de la Armada en potencia y en realidad alguien que se refugia en temas ajenos para no reconocer que no pinta nada en los propios y se requiere una compostura del postureo comprensiva siempre y cuando su nulidad para todo no nos cueste dinero. Dejarle hablar un minuto u minuto y medio, hacer algún comentario alabando su sabiduría y reconociendo nuestra ignorancia para automáticamente cambiar de tema, ir a orinar o cualquier peregrina excusa para librarnos del mindundi sabiondillo es la compostura del postureo más generalizada. Con el tercer tipo de interlocutor hay que adoptar una compostura del postureo de tener santa paciencia ya que suele ser familiar o pariente, vecino de toda la vida, parroquiano del bar y demás tipo de familiaridades de nuestra rutina diaria. Me refiero al frustrado que se presentó a oposiciones de soldado profesional, de algún cuerpo policial y hasta rechazado como voluntario de Protección Civil; que se pasa el tiempo libre documentándose de lo último en temas militares y sabio en raciones de combate, cómo hacer una letrina con una navaja y que empieza a soltar su rollo y no hay bicho viviente ni dioses en la Eternidad que le paren. Ya digo que compostura del postureo de paciencia porque suele ser conocido y hasta desconocido si nos engancha en salas de espera de todo tipo de urgencias y servicios. Por último me queda el cuarto tipo de mi particular clasificación de interlocutores que es el que no tiene ni puñetera idea de la guerra y se pasa el tiempo preguntando cómo, dónde y cuándo sin querer dejar el tema. La mejor compostura del postureo es de asustar al interlocutor, hacer que se sienta incómodo al pensar que pueden reclutarle si llega el caso, sufrir amputaciones de combate, taras de estrés postraumático y hasta que le engañará su pareja desde la primera noche que duerma acuartelado. Cuidado si el interlocutor tiene algún oficio relacionado con la industria bélica porque la retahíla de detalles sobre si esto u lo otro se puede adaptar al armamento, a la economía de guerra y hasta puede que tengamos que soportar cómo es poniéndose el interlocutor a dibujarlo en una servilleta. Finalizo aconsejando hablar con alguien de la guerra que sepa de lo que habla, alguien refugiado por conflictos bélicos, alguien que viva cerca de la zona de guerra y con profesionales de la milicia que estuvieron desplegados en zona de conflicto, porque la mejor compostura del postureo cuando alguien nos habla de la guerra en curso y la que viene sin conocer de primera mano lo que significa, no hay nada mejor que el testimonio de quien sufre la actualidad que vemos cómodamente sentados en el sillón y porque cuando nos alcanza la guerra no hay compostura del postureo que valga.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org


 


theadversiterchronicle@hotmail.es 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Powered By Blogger