Suplemento
literato cutre de The Adversiter
Chronicle
Autor:
Noam Chomsky
Editorial:
Ediciones B, S. A.
Traducción:
Javier Guerrero
Edición:
1ª edición, octubre 2016
A veces da la impresión de que los sucesos ocurren casi
de la nada, precipitándose los acontecimientos cuando en realidad el
presente se forjó en el pasado. La propuesta de hoy es una mirada a
los EEUU como potencia mundial con una mirada crítica a su política
global, imperialista, buscando la hegemonía y con dos varas de medir
según se trate de un país aliado u enemigo. El libro de hoy,
publicado hace una década, ya señala y advierte de todos los
conflictos a todos los niveles que hoy son realidad, desde el caso de
Ucrania al cambio climático pasando por la guerra en Irán o el afán
de Israel por marginar a la población palestina incumpliendo los
acuerdos de paz. Resulta hasta inquietante en algunos pasajes donde
lejos de ser profecías son rigurosos análisis de la trayectoria de
los EEUU como potencia hegemónica y donde la opinión publica no
cuenta a la hora de tomar decisiones geoestratégicas primando los
intereses de las grandes corporaciones...
Noam
Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y
Filosofía del MIT. Se le atribuye el haber revolucionado el campo de
la lingüística moderna amén de ser un filósofo, lingüista,
politólogo, intelectual y activista estadounidense. Es asimismo
autor de numerosas obras políticas de gran éxito, entre ellas los
best sellers Hegemonía o
supervivencia (2004),
Estados fallidos
(2007), Ambiciones
imperiales, Lo
que decimos se hace y
Esperanzas y realidades.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año
de la edición y en Internet es posible encontrar datos y trabajos
del autor. Y sin más verborrea, unos breves pasajes que os inciten a
su apasionante, a veces inquietante, lectura:
El destino de una nueva nación...
"El
Gran Sello es, de hecho, una representación gráfica de `la idea de
Estados Unidos´ desde su nacimiento. Debería desenterrarse de las
profundidades de la psique estadounidense y tenerlo visible en las
paredes de todas las aulas. Debería aparecer, desde luego, en el
fondo de toda la adoración al estilo Kim Il Sung de ese salvaje
asesino y torturador que fue Ronald Reagan, quien se describió a sí
mismo, tan campante, como líder de `una ciudad resplandeciente en un
monte´, mientras orquestaba algunos de los crímenes más siniestros
de sus años en el poder, sobre todo en Centroamérica, pero no sólo
allí. El Gran Sello fue una prematura prooclamación de la
`intervención humanitaria´, por usar la expresión actualmente en
boga. Como ha sido frecuente desde entonces, la `intervención
humanitaria´ fue una catástrofe para los supuestos auxiliados. El
primer secretario de Guerra de Estados Unidos, el general henry Knox,
describió la `absoluta eliminación de todos los indios en las
partes más pobladas de la Unión´ por medios `más destructivos
para los indios nativos que la conducta de los conquistadores en
México y Perú´. Mucho después de que su notable contribución al
proceso fuera pasado, Quincy Adams lamentó el destino de `esa raza
desventurada de nativos americanos, que estamos exterminando con una
crueldad tan pérfida y despiadada que está entre los pecados más
abyectos de esta nación, por lo cual creo que un día Dios la
castigará´. La `crueldad pérfida y despiadada´ continuó hasta
que `se conquistó el Oeste´. En vez del castigo de Dios, esos
pecados abyectos hoy sólo reciben loas por el cumplimiento de la
`idea estadounidense´.
Primavera árabe...
"Todavía
más grave sería la pérdida de los países MENA (las siglas en
inglés de Oriente Próximo y norte de África), que los
planificadores estadounidenses han considerado, desde la década de
1940, `una fuente formidable de poder estratégico y una de las
mayores recompensas materiales en la historia del mundo´. Si fuera
realista la estimación de que Estados Unidos puede gozar de un siglo
de autosuficiencia energética, basada en los recursos energéticos
de América del Norte, disminuiría un poco la importancia de
controlar la zona MENA, aunque probablemente no mucho. La principal
preocupación siempre ha sido el control más que el acceso. No
obstante, las consecuencias probables para el equilibrio del planeta
son tan inquietantes que la discusión podría ser, en gran medida,
un mero ejercicio académico. La Primavera Árabe, otro proceso de
importancia histórica, podría presagiar una `pérdida´ al menos
parcial de países MENA. Estados Unidos y sus aliados se han
esforzado mucho en impedir ese resultado, hasta el momento con
considerable éxito. Su política hacia los levantamientos populares
se ha ceñido a las directices estándar: apoyar a las fuerzas más
dóciles respecto a la influencia y el control de Estados Unidos. Hay
que apoyar a los dictadores preferidos siempre que puedan mantener el
control (como la mayoría de los Estados que tienen petróleo).
Cuando eso ya no es posible, hay que deshacerse de ellos y tratar de
restaurar el antiguo régimen de la manera más fiel posible (como se
ha hechoi en Túnez y Egipto). El patrón general es bien conocido en
otras partes del mundo: Somoza, Marcos, Duvalier, Mobutu, Suharto y
muchos otros. En el caso de Libia, las tres potencias imperiales
tradicionales, infringiendo la resolución del Consejo de Seguridad
de la ONU que acababan de apoyar, se convirtieron en la fuerza aérea
de los rebeldes, lo que incrementó bruscamente las bajas civiles y
dio lugar a un desastre humanitario y al caos político cuando el
país se hundió en una guerra civil, después de la cual las armas
llegaron a los yihadistas en África occidental y otros lugares."
Cuba...
"Kennedy también aceptó el compromiso informal de no invadir Cuba, pero con
condiciones: no sólo la retirada de los misiles, sino también la
finalización o, al menos, `una gran disminución´ de cualquier
presencia militar rusa (a diferencia de Turquía, en la fronteras de
la Unión Soviética, donde no podía contemplar nada semejante). Si
Cuba dejaba de ser un `campamento armado, probablemente no
invadiremos´, en palabras del presidente. Añadió que si deseaba
quedar libre de la amenaza de invasión, Cuba debía terminar su
`subversión política´ (expresión de Sheldon Stern) en
Latinoamérica. La `subversión política´ había sido un tema
constante en la retórica de Estados Unidos durante años, invocada,
por ejemplo, cuando Eisenhower derrocó el Gobierno parlamentario de
Guatemala y precipitó ese país torturado a un abismo del cual
todavía tiene que salir. Este tema siguió siendo candente a lo
largo de las brutales guerras terroristas de Ronald Reagan en
Centroamérica en la década de 1980. La `subversión política´ de
Cuba consistía en apoyar a aquellos que resistían los asaltos
asesinos de Estados Unidos y de sus regímenes satélites, y, quizás
en ocasiones, hasta -hgorror de horrores- proporcionar armas a las
víctimas. Aunque estas suposiciones están profundamente arraigadas
en la doctrina imperante hasta resultar casi invisibles, a veces se
explicitan en clave interna. En el caso de Cuba, el equipo de
planificación política del Departamento de Estado explicó que `el
principal peligro que afrontamos con Cuba está en el impacto que la
existencia misma del régimen tiene sobre el movimiento izquierdista
en muchos países latinoamericanos. El hecho simple es que Cuba
representa un exitoso desafío a Estados Unidos, una negación de
toda nuestra política hemisférica de casi un siglo y medio´ desde
que la doctrina Monroe anunció la intención de Washington, entonces
irrealizable, de dominar el hemisferio occidental"
Israel
y los palestinos...
"El
objetivo de Israel había sido simple desde hace tiempo: calma a
cambio de calma, un regreso a la normalidad (aunque ahora podría
exigir todavía más). ¿Cuál era la normalidad, pues? En cuanto a
Cisjordania, la normalidad consiste en que Israel lleva adelante su
construcción ilegal de asentamientos e infraestructuras, de manera
que cualquier cosa de valor pueda integrarse en Israel, mientras que
los palestinos son enviados a rincones donde apenas es posible vivir
y se los somete a una represión y una violencia extremas. Durante
los últimos catorce años, la normalidad ha sido que Israel mata más
de dos menores palestinos por semana. Una de esas escaladas de
violencia israelíes se inició el 12 de junio de 2014 tras el brutal
asesinato de tres chicos judíos de una comunidad de colonos de la
Cisjordania ocupada. Un mes antes, dos chicos palestinos murieron a
tiros en la ciudad cisjordana de Ramala; eso no llamó mucho la
atención, lo cual es comprensible, porque es lo habitual. `La
indiferencia institucionalizada por la vida palestina en Occidente
ayuda a explicar no sólo por qué los palestinos recurren a la
violencia -informa el respetado analista de Oriente Próximo Muin
Rabbani-, sino también el último asalto israelí en la franja de
Gaza. La política de calma a cambio de calma también ha permitido
que Israel continuara con su plan de separar Gaza de Cisjordania, que
se ha llevado a cabo con firmeza, siempre con el apoyo de Washington,
desde que Estados Unidos e Israel aceptaron los Acuerdos de Oslo, que
declaran que las dos regiones son una unidad territorial inseparable.
Una mirada al mapa explica la lógica. Gaza proporciona el único
acceso de Palestina al mundo exterior, de modo que una vez que los
dos se separen cualquier autonomía que Israel pudiera conceder a los
palestinos en Cisjordania los dejaría aprisionados entre dos estados
hostiles, Israel y Jordania. El encarcelamiento se hará todavía más
duro cuando Israel continúe su plan de expulsión sistemática de
los palestinos del Valle del Jordán para construir asentamientos
allí."
Irán...
"¿Intentan
hoy los dirigentes iraníes desarrollar armas nucleares? Podemos
decidir por nosotros mismos si sus negativas son creíbles, pero que
tuvieron esas intenciones anteriormente no está en duda , pues su
más alta autoridad lo declaró abiertamente al decirles a los
periodistas extranjeros que `desde luego´ Irán desarrollaría armas
nucleares `y antes de lo que se cree´. El padre del programa de
energía nuclear de Irán y antiguo director de la Organización de
Energía Atómica de ese país estaba seguro de que el plan `era
construir una bomba nuclear´. La CIA también informó de que `sin
duda´ Irán desarrollaría armas nucleares si los países vecinos lo
hacían (como han hecho). Todo esto ocurrió durante el reinado del
Sha, la `más alta autoridad´ ahora citada, es decir, durante el
periodo en que altos mandatarios de Estados Unidos (Cheney, Rumsfeld,
Kissinger y otros) estaban instando al Sha a llevar a cabo programas
nucleares y presionaban a las universidades para que se adaptaran a
estos esfuerzos. Como parte de estos esfuerzos, mi propio centro, el
Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), llegó a un acuerdo
con el Sha para admitir estudiantes iraníes en el programa de
ingeniería nuclear a cambio de becas del Sha, pese a las fuertes
objeciones del cuerpo estudiantil, pero con un comparablemente fuerte
apoyo del profesorado, en una reunión que el viejo cuerpo docente
sin duda recordará bien. Cuando se le preguntó a Kissinger por qué
apoyó aquellos programas en la época del Sha y se opuso a ellos más
recientemente, respondió, con sinceridad, que entonces Irán era un
aliado."
Lectura
apasionante de un libro de completa actualidad merced a que resulta
un análisis certero de la política de EEUU desde 1945 como potencia
hegemónica hasta la actualidad donde se interpreta que es una
potencia mundial en declive. Crítico con los presidentes Clinton y
Obama, lo que narra el autor es ahora más presente que nunca para
buscar respuestas al comportamiento de un presidente sin escrúpulos,
a diferencia de sus antecesores en el cargo, que no le tiembla el
pulso a la hora de aplicar políticas imperiales ni le preocupa el
coste material y humano de imponer el orden por la fuerza. Ideal para
progresistas desorientados con las alternativas de izquierda a la
hegemonía estadounidense y para el lector de la plebe resulta una
linterna que hace visibles los barros que nos han llevado a estos
lodos donde se regodea en su poder Donald Trump...
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org











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