Suplemento viajero cutre de The Adversiter Chronicle
Viaje a la Luna desde
la ventana
El
viajero se siente un poco astronauta, antes de apagar el televisor
para retirarse a sus aposentos estuvo viendo las noticias donde
hablaban del regreso a la órbita lunar como antesala de volver a
pisar la superficie del satélite. Recuerda el viajero cuando era
niño y miraba fascinado las imágenes del primer alunizaje y pensar
que ahora, toda una vida después, será testigo del regreso que no
vio en su momento porque ni siquiera había llegado a este mundo...
Enciende
un cigarro el viajero, ese cigarrillo nocturno e inesperado. Abre la
ventana y siente el frío nocturno ya primaveral sin esa frialdad
invernal que te cala. Hay contaminación lumínica de la ciudad
quedando un trozo de firmamento más visible mirando al oeste que
permite apreciar Venus que parece estar alineado con una Luna que
aún no se deja ver llena y sí ya bastante crecidita deformando la
curva iluminada de la semana pasada. Hay algo de nube, también luces
lejanas que se mueven hacia algún destino y la calle está vacía
unos pisos más abajo. La Luna reina casi solitaria aunque sabe el
viajero que está rodeada de estrellas que la contaminación lumínica
no permite ver al viajero...
El
viajero se siente feliz por un instante, lo que dura la felicidad, y
casi agraciado de tener una ventana donde observar el cielo nocturno y
deleitarse con la Luna, compañera de muchas noches, sueño
inalcanzable, de compartir recuerdos y noches sin dormir...
El
viajero apaga el cigarrillo y cierra la ventana porque el frío ya se
nota como si estuviera a la intemperie. Piensa por un momento en qué
sentirán cuando orbiten la cara oculta de la Luna y se queden
aislados sin comunicaciones con la Tierra y, barrunta para sus
adentros, pagaría por estar orbitando con ellos, incluso en soledad
como Collins...
El
viajero mira el reloj, ya es noche de madrugada y la Luna desaparece
poco a poco tapada por una nube que se ilumina levemente cuando
abraza el satélite ocultándolo a la vista del viajero. Con una
sensación de serenidad y casi alegría, una alegría extraña, por
haber disfrutado un momento como astronauta aunque sólo estuviera
fumando un cigarrillo mirando el cielo nocturno por la ventana...
El
viajero suelta un suspiro, vuelve a la órbita diaria y antes de
acostarse decide comprobar si dejó el...
Pero
ése, ya es otro viaje.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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