Suplemento
televisivo cutre de The Adversiter
Chronicle
SUPERVIVIENTES 2026:
Maica ganadora pese a no saber perder y llorar a lágrima viva en
plan niña tonta con Alba de segunda, sorpresa el tercer puesto de
Alvar y ganador moral un José Manuel Soto que ha sido, en su rango de
edad, un superviviente ejemplar
Hubo
un tiempo en que Supervivientes premiaba precisamente eso, la
supervivencia. Pero la deriva de las tres últimas ediciones ha
culminado en la presente recién finiquitada que era más bien un GH
playero con sempiternas pruebas y jugosas, amén de abundantes,
recompensas gastronómicas donde al final todos comen algo sea más o
menos, pero comer, comían. Es lógico que deban alimentarles para
soportar tres y hasta cuatro pruebas en cada programa tres veces a la
semana. El tema del fuego y la pesca ya no tiene la dificultad de
antaño y ya el colofón es que todos han perdido lorzas pero muy
poco peso para lo que era habitual. Maica resultó la triunfadora,
una mala superviviente donde si le quitas la tontería gazmoña, el
rollo pseudo místico y el gracejo para no hacer nada aparentando que
hace algo, se impuso a dos auténticos supervivientes como han sido
una bizarra Alba en el sentido hispano del término y no en el
sentido anglosajón, junto a un Alvar que al igual que ella presenta
un balance de concurso muy por encima de Maica, hasta el Soto merecía
más que Maica la victoria...
Pero
sin adelantar acontecimientos, el pasado domingo fue el último
programa genuino, donde la expulsión de Claudia dejó desconsolada a
su muy mejor amiga Maica que no se cansó de tildar al Alvar de falso
y traidor. Hubo posicionamientos y Alba tuvo un chinazo a cuento de
que la etiquetaron de buena pescadora sin más virtudes que el manejo
del anzuelo y se chinó afirmando que, de forma airada, hace muchas
más cosas que sólo pescar (sic). La nota destacada fue la
inconsolable Maica que hizo una efigie en la arena de Claudia con
cuatro ramas simulando su rostro y defendiendo ante el resto a su
incomprendida amiga. Una Maica que fue la primera en pasar el corte
quedando el duelo al sol entre Alba y Aratz, siendo el mancebo quien
tendría menos votos para ser salvado. Aratz ha hecho un concurso
correcto, pero tampoco el superviviente que afirmaba tener intención
de ser, algo mete mierda, bastante tramposo a la hora de birlar comida
y en definitiva ha llegado lejos y también merecía más que Maica
estar en la finalísima en el duelo final. Lo mejor su estética de
monje franciscano en las indias perdido en la selva y a punto de ser
cocinado por una tribu caníbal.
El
martes fue la típica ñoñez de despedida sin más trascendencia y
se llegaba al jueves y a la final con José Manuel Soto que se quedó
en cuarto finalista y la verdad que el tercer puesto hubiera sido más
justo. Un Soto soberbio en su concurso dentro de su rango de edad,
todo un ejemplo de convivencia sin caer en el aislamiento de un
Bigote Arrocet o el pasotismo ilustrado de un Coto Matamoros. Ya fue
casi extraordinario que librara estando nominado y luego lograra
librar en las nominaciones, pero porque se ganó el respeto y el
cariño de sus compañeros que dejaron de ver a un concursante lastre
y se encontraron con la sabiduría que da el tiempo, un Soto
participativo conocedor de sus límites y siempre un apoyo anímico
cuando alguien necesitaba mimos o simplemente tener una conversación
adulta. Magnífico concursante y ganador moral de la edición que de
existir el palafito solitario de antaño seguramente hubiera
ganado...
Quedaban
Maica, Alba y Alvar para disputar la ya clásica prueba del pebetero
al que hay que trepar colocando los tablones de la escala con la
dificultad de tener que encajarlos correctamente. Alba se lució
siendo la primera y quedaba el segundo puesto entre una Maica audaz y
un Alvar que por primera vez en toda la edición le hemos visto
titubear, sin atinar a dar con la tecla, Finalmente Alvar se
impondría por los pelos y Maica estalló en un berrinche de mala
perdedora, vaya pataleta de los bemoles que se montó y casi
suplicando que la dejaran seguir porque tenía que ganar. Una muestra
de la Maica tonta que empañó a la Maica superviviente. Fue una cosa
ridícula y grotesca, más cuando no estaba eliminada y le quedaba el
corte del duelo final por la segunda plaza de finalista. La primera
plaza se disputó en una agotadora prueba entre Alba y Alvar donde se
impuso la vasca y el Alvar debería medirse en duelo de votos contra
Maica.
Con
Alba ya de primera finalista, quedaba un duelo entre dos formas de
entender el concurso, una Maica con sus virtudes y sus defectos que
encarna la cara de la edición convertida en GH playero donde su
protagonismo era la convivencia y no la supervivencia más allá de
pescar entre grititos y aspavientos. Y un Alvar intrépido,
superviviente nato que choca en la convivencia pero es un rival
magnífico que supo jugar nominando, incombustible al desánimo,
irritante en su locuacidad al pensar constantemente en voz alta y
cierto aire de ingenuidad virginal ante las cámaras. Finalmente se
impuso la sensiblería ñoña y gazmoña de Maica, que seguramente se
vio impulsada en los votos a su favor en el numerito previo de
llantos y lágrimas cuando perdió la prueba del pebetero. Alvar
tenía tantos méritos como Alba para ser finalista y una pena que se
quedara apeado de la final por una rival como Maica, una pena.
El
segundo puesto sería finalmente para una Alba cien por cien
superviviente, daba contenido con sus trifulcas con Claudia y es
verdad que pudo resultar áspera, posiblemente porque nunca dejó de
ser competitiva. Puede caer mejor o peor como concursante que como
superviviente no ha tenido tacha y en las pruebas compitió como el
que más. Es indudable que Alba tenía méritos de sobra pero fue
Maica quien se llevó el jugoso premio como premio a su concurso y,
posiblemente lo que desequilibró la balanza de los votos a su favor,
un personaje televisivo que tiene su público que gusta de sus
ñoñeces y sus historias mezcla de superstición cósmica y
religiosidad de fácil consumo, al menos sus fobias se han mantenido
contenidas, pero como superviviente ha sido una birria, demasiado
involucrada emocionalmente con Claudia, un lastre para su concurso
que sin embargo no impidió que se alzara con el triunfo de la
edición, pero no sabe perder y no ganó por sus virtudes y sí más
por sus defectos que, se ve, coinciden con la mayoría de la
audiencia en su tramo de edad.
Ya se
anuncia la edición All Stars del
formato que se emitirá en breves y sólo resta poner punto y final a
una edición caracterizada por los abandonos de motu propio y por
cuestiones médicas. Pruebas con peligro potencial para la integridad
de los participantes que se cobró una víctima en Ivonne Reyes y la
decadencia total del formato donde prima la convivencia y sus roces,
demasiadas pruebas y demasiadas recompensas gastronómicas que
desvirtúan la esencia del concurso. Baile de expulsiones para volver
a la playa, un elenco de participantes más bien birrioso y lo único
que se salva fue el debut de María Lamela con estilo propio y sin
hacer caso de un decadente Jorge Javier y sus intentos de
cuchufletas. Así que toca descansar y esperar que lo anunciado
resulte algo más Supervivientes y menos GH playero, aunque nos
tememos lo peor visto lo visto, que conste.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org










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