Suplemento
viajero cutre de The Adversiter Chronicle
Viaje a una
manifestación sin esperarlo
El
viajero disfruta del paseo mañanero dominical tras tomarse un
cafelito en una apacible mañana. Nota el viajero que hay parte de
una avenida cortada al tráfico, se ve algún policía municipal,
cuando surge de una esquina un sonido de silbatos y frases pareadas
en voz alta, el viajero y otros peatones reducen su paso expectantes
cuando de una esquina asoma una pancarta reclamando vivienda y
relativa a la problemática de la misma, una manifestación
inesperada para el viajero que no tenía conocimiento de ninguna
manifestación...
El
viajero se detiene curioso por lo que ve, tras la pancarta y en un
orden en apariencia desordenado, un gentío de gente joven en su
mayoría, con silbatos y pancartas. Hay vestimentas de todo tipo de
género y pelaje progresista, así se hacen llamar aunque sólo
tengan el nombre, barrunta para sus adentros el viajero que no siente
fascinación por el progresismo ilustrado con estética
reivindicativa. Le siguen los anarquistas con sus banderas al
viento, silbatos y consignas. En un lateral de la manifestación
ligeramente separados de la masa y caminando a su vera hay dos tipos
de estética mitad juglaresca y mitad hippy que con las manos parecen
indicar a la masa si toca silbato u eslogan de turno. El viajero
conoce a uno de vista, inconfundible por sus trazas, se trata de un
titiritero y malabarista de semáforo, un semáforo en la ruta de
estirar las piernas el viajero casi a diario y casi a la misma hora
siempre. Lo que menos se imaginaba el viajero que esos tipos tuvieran
mando operativo en la manifestación, tenía el viajero una idea
romántica de los titiriteros y malabaristas de semáforo que se
viene un poco abajo al verlos dirigir a las masas y debe reconocer el
viajero que puede que los anarquistas sigan fieles a su credo. Tras
la masa anarquista van los comunistas divididos a su vez en dos
grupos con sus banderas y anagramas bajo la hoz y el martillo. La
verdad es que es una manifestación resultona pero se nota que no ha
movilizado más allá de activistas al servicio del partido y
sindicatos, observa el viajero que la masa comunista parece más
entrada en años que las masas precedentes en la manifestación,
resultona y llamativa aunque ausente de miles de manifestantes...
El
viajero reanuda la marcha, hay algo de hipnótico en el orden de la
manifestación y a la vez algo tétrico que le traen a la mente del
viajero recuerdos de imágenes del pasado siglo que no llegó a vivir
y sí visto y leído. Al menos la cosa discurre por derroteros
civilizados aunque la manifestación no llega ni de lejos a las masas
que el viajero ve en los noticieros de televisión en las grandes
urbes, esta manifestación es pequeña en comparación aunque el
fanatismo que destila es el mismo. Cierra la manifestación un coche
de la policía local y la cola de la manifestación se pierde por la
avenida, aún se oyen silbatos y consignas mas atenuadas y el viajero
reanuda su paseo dominical. Ya pasa del medio día, buena hora para
el regreso, aún barruntando sobre la manifestación y aleja los
pensamientos recordando que tiene que coger una...
Pero
ése, ya es otro viaje.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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