Unas memorias de
Antón Rendueles en
exclusiva para The Adversiter Chronicle
ARGENTINA 78
Fue
mi primer Mundial, al menos el primero del que tengo memoria y
consciencia de haberlo vivido. La afición por ver fútbol ya me la
había inculcado mi abuelo llevándome al estadio y recuerdo que, si
bien no completos, veía algo de partidos de fútbol por televisión.
También tenía motivos para que aquel Mundial me llamara la tención
empezando por el nombre del país organizador que también era el de
mi abuela. Posiblemente, más que la infantil afición al fútbol, la
impregnación del recuerdo es más intensa debido a que el Mundial de
Argentina de 1978 había comenzado en el patio de colegio meses antes
con el llamativo, vanguardista e innovador balón con el que se
jugarían los partidos mundialistas y cuyo nombre es hoy mítico en
el mundillo del fútbol: Tango. Su diseño exterior alejados de
los clásicos rombos, la forma de botar sin la pesadez de los balones
corrientes de patio de colegio, creo que nos fascinó a todos. La
primera vez que alguien lo llevó para jugar al recreo nos pasamos un
buen puñado de minutos admirando y tocando el balón Tango. Hoy
resulta difícil transmitir la sensación que era tener en tus manos
algo que sólo habías visto en televisión, revistas y tebeos sin
olvidar el escaparate de la tienda de deportes, pero poder tocar y
jugar con uno fue una sensación maravillosa. Otro motivo fue que, no
recuerdo la fecha pero en todo caso antes del Mundial, vi por
televisión un partido del Valencia, con una fantástica camiseta que
era la bandera de Valencia y un melenas al que vi jugar fascinado y
que también jugaría el Mundial 78 con Argentina: Mario Kempes. Otro
aspecto inolvidable era el programa televisivo de TVE dedicado al
mundial donde había algo distinto a lo que estaba acostumbrado a ver
en televisión, con periodistas jóvenes presentando y alejados de
los de siempre en otros programas, era el cambio televisivo junto con
el cambio del país, pero entonces suspuso un punto de inflexión,
como un antes y un después del Mundial 78 que marca la tenue línea
de los recuerdos con consciencia de haberlos vivido de los que no,
pero fue un Mundial inolvidable para mí pese a que no recuerde haber
visto un solo partido...
Antón
Rendueles
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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