The Adversiter Chronicle

lunes, 9 de marzo de 2020

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

Ayer volví al teatro de operaciones, el lugar sigue igual como todos los lugares que siempre siguen igual en apariencia pero que si conoces el paisaje y el paisanaje, las calles parecen echarte un guiño como diciendo que eres un iniciado, que conoces lo que se esconde tras las fachadas, tras una obra reciente con más recientes desperfectos, las inquinas, los odios...
Hacía años que no regresaba y se me hizo raro, al entrar al café, no verle sentado en su sitio de siempre, ojeando la prensa y que al percatarse de mi presencia esbozara una sonrisa de sincera alegría por verme, de saludarnos y darnos la mano aunque desde hacía muchas lunas le pasaba el brazo por el hombro...
Me abrió la puerta a un mundo del que sólo conocemos lo que nos permiten e interesa que conozcamos...
Paseando por las calles que tantas veces recorrimos y donde me confiaba sus ideas y proyectos, y visto con la distancia del tiempo y el polvo del olvido que se acumula a cada día desde el fin de las hostilidades, creo que fueron días extraños, días intensos con sus intensas noches...
Me reclutó sin importarle ser lo que soy, éramos una hueste poderosa, grandes caballeros sin grandes caballos, caballeros sin caballo buscando silla donde montar sus posaderas, banderas enarboladas y pendones al viento...
Me toleraban por la cercanía que tenía el privilegio de disfrutar, sin mandos intermedios a quien obedecer, pero nunca me aceptaron y, supongo, que yo tampoco me quise integrar amante como soy de la libertad de tener la opción de liberarme por mi mismo. Pero combatimos juntos y cenamos y bebimos como auténticos mercenarios porque los ideales y las ideas no les interesaban tanto como los beneficios de botín de guerra con el cual ya elaboraban planes...
No les reprocho ni guardo rencor alguno, el factor humano es siempre el causante de que los planes no salgan según lo planeado, de tal forma que, cuando se perdieron batallas pero se logró afianzar una cabeza de playa, fueron las huestes las que se fueron hasta quedar solo. Creo que como consecuencia de su talante dialogante le diagnosticaron de falta de garra, de saña con los antagonistas insuficiente porque sin castrarlos como un emperador chino, les ofrecía un hueco en su proyecto...
Me detengo a la entrada del café un instante, un pellizcarme de que no estoy soñando, de que nada de aquello se puede contar salvo como confesión, trato de explicar a las calles que parecen mirarme tras no verme en mucho tiempo y que parecen decirme que el precio de acariciar los sueños es mantener el secreto de los arcanos ocultos en un paisaje que sigue igual que siempre...
Estuve hasta el final, un idealista y un mercenario como único apoyo, pero siendo mercenario también sabes que la última batalla no la libras por la soldada, el botín y las prebendas de la lealtad entre lealtades...
Su luz se apaga y no puedo evitar el dolor de los heraldos de una nueva ausencia, sólo cuestión de tiempo, mientras paseo por lo que fue el teatro de operaciones como los veteranos de la gran guerra visitaban los campos que una vez fueron trincheras y de los que sólo queda el recuerdo de sus testimonios...
Sólo me arrepiento de no haber ido con él a ver el cielo nocturno una noche estrellada, pero sé que lo vio alguna vez como siempre hacen los poetas.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/
 




 
                                                                                 





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