The Adversiter Chronicle

sábado, 12 de enero de 2019

"Lomo con tapas", suplemento literato cutre


Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

Libro: África -Historia de cincuenta años de independencia
Autor: Martin Meredith
Editorial: Intermón Oxfam Editorial
Traducción: Jorge Paredes
Edición: Mayo de 2011

La propuesta de hoy es un viaje a la historia de África desde que alcanza la independencia de las potencias colonialistas al albur de los nuevos tiempos que surgieron tras la II Guerra Mundial y lo que antes eran colonias de países europeos pasan a jalonar el mapa del continente con nuevas naciones cuyas fronteras fueron trazadas en el colonialismo heredando el veneno de separación política de tribus, etnias y clanes que se vieron de pronto separados por fronteras. Un caldo de cultivo idóneo para la aparición de dictadores, tiranos y ladrones que vendiendo ideales sólo buscaron enriquecerse. El contexto de la Guerra fría y el saqueo por parte del poder propiciaron gobiernos corruptos amparados en el terror y el poder de las armas en un ciclo de independencia-nacionalismo-dictadura-guerra y fundamentalismo que han hecho que sus rentas y producto interior bruto sean en la actualidad, al menos hasta 2011, menores que cuando alcanzaron la independencia...

Porque en cierta forma Occidente y especialmente Europa, han caído en una insensibilidad hacia la realidad africana y de sus habitantes que buscan el sueño occidental de trabajo y prosperidad. Llegada masiva de inmigrantes, imágenes de niños soldado y de atrocidades entre facciones así como cierto conformismo que calma las conciencias consumistas han creado una imagen colectiva de África y sus gobernantes, y por ende a los y las africanas, como de caso perdido y sin remedio mientras vemos documentales de fauna africana y se vota a programas políticos que ponen a quienes buscan una oportunidad de tener una vida que no tienen en África y a veces hasta prestando atención cuando hay hambruna o masacres, calmando así la conciencia y seguir ignorando la realidad que nos rodea.

Martin Meredith, escritor, biógrafo y periodista, profundo conocedor de la historia y realidad africanas y autor de la primera gran biografía de Nelson Mandela. Ha trabajado como corresponsal en África para periódicos como The Observer y el Sunday Times. También ha trabajado como investigador para la Universidad de St. Antony, Oxford, localidad junto a la que reside actualmente. Se le reconoce internacionalmente como uno de los mayores expertos en historia africana y en el estudio de los problemas endémicos del continente.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

Una nueva era para África...
El periodo que siguió a la II Guerra Mundial trajo consigo frustración e inquietud tanto para África como para otras partes del mundo. Las élites africanas adoptaron la Carta del Atlántico como una especie de incentivo oficial para exigir derechos políticos, pero, con todo, encontraron obstáculos. Los exmilitares que regresaban a casa con ideas y conocimientos nuevos, amplia experiencia y elevadas aspiraciones para el futuro, muchos de los cuales creían que se habían ganado el derecho a exigir alguna cuota de participación en sus propios países, encontraron pocas oportunidades. En las ciudades había una oleada de descontento debido al desempleo, los altos precios, la precariedad de la vivienda, los salarios bajos y la escasez de bienes de consumo.”

Egipto...
A finales de 1954, tras librar una larga lucha en el seno del Ejército, Nasser se alzó con el control del gobierno, destituyó a Neguib y se abrió camino para gobernar como presidente bajo una nueva Constitución que le otorgaba enormes poderes. En un referéndum en el que fue el único candidato obtuvo el 99,8% de los votos. Para asegurarse el fin de cualquier vestigio de oposición, hizo uso de unas fuerzas de seguridad y un servicio de inteligencia cada vez más represivos. En 1955 había más de 3.000 presos políticos en las cárceles y campos de concentración. Se volvió cada vez más ambicioso y estaba decidido a modernizar Egipto mediante la industrialización y a convertirlo en una potencia regional. Su proyecto de mayor envergadura era construir una nueva presa en Asuán que regulase el flujo del Nilo a lo largo del año, rescatase un millón de acres de tierra, ofreciese agua para el riego y generase electricidad. Con 3.600 metros de longitud, la presa alta de Asuán iba a ser uno de los proyectos de ingeniería más importantes del mundo. Para asegurar el éxito de su empresa, Nasser necesitaba fondos y conocimientos extranjeros. En las fases iniciales se sintió animado al percibir señales que indicaban que tanto Estados Unidos como Gran Bretaña apoyarían el proyecto.”

Lumumba…
Los funcionarios de la ONU en Leopoldville, sabedores de lo peligrosa que era la situación de Lumumba, le advirtieron de que sólo podían ofrecerle protección si permanecía en su residencia de la capital. Sin embargo, en noviembre, poco después de que la Asamblea General de la ONU cediese ante las presiones de Estados Unidos y accediese a reconocer la Administración de Kasa-Vubu, Lumumba decidió trasladarse a su principal base política, Stanleyville, para instaurar allí un régimen opositor. `Si muero, tant pis´, le dijo a su amigo Anicet Kashamura, `El Congo necesita mártires´. La noche del 27 de noviembre, durante una tormenta tropical, Lumumba abandonó su residencia, agazapado en la parte trasera de un Chevrolet en el que sus sirvientes regresaban a casa. De no haber sido por su insistencia en detenerse a lo largo del camino para arengar a los lugareños cada vez que se le presentaba la oportunidad, habría llegado a Stanleyville sano y salvo. Sin embargo, el 1 de diciembre fue detenido en la provincia de Kasai, a la mitad de camino. Las tropas de la ONU le negaron su protección y fue duramente golpeado, enviado de vuelta a Leopoldville y entregado al Ejército. Según un informe del exministro Cléophas Kamitatu, cuando Lumumba fue llevado a la residencia de Mobutu, en el campamento de la brigada paracaidista de Binza, Mobutu `escudriño a Lumumba con aspecto malévolo, le escupió en la cara y le dijo: ¡Bien! Juraste que me arrancarías el pellejo, ahora tu pellejo está en mis manos.´”.

Guinea Ecuatorial...
Guinea Ecuatorial solamente disfrutó de 145 días de independencia antes de verse sumida en una pesadilla de brutalidad y coacción que se prolongó durante 11 años. Era una excolonia española que comprendía la provincia continental de Río Muni y la isla principal de Fernando Poo (Bioko), y que había logrado la independencia en octubre de 1968 bajo un inestable gobierno de coalición presidido por Francisco Macías Nguema. Ngema, político con escasa formación y poca capacidad intelectual, había conseguido ascender en el escalafón gracias al apoyo de los administradores españoles, que consideraban que podía transformarse en un colaborador digno de confianza dispuesto a hacer cumplir sus deseos. Había suspendido los exámenes de acceso a la carrera de funcionario y para obtener la categoría de emancipado en tres ocasiones, y si logró aprobar en el cuarto intento fue gracias al favoritismo de los españoles. En 1960, bajo los auspicios de los españoles, había sido nombrado alcalde del distrito de Mongomo situado al este de Río Muni, y se le otorgó un escaño en el pequeño Parlamento de Fernando Poo. Sin embargo, mientras los españoles preparaban su carrera para ocupar un cargo político, Nguema abrigaba un gran resentimiento hacia ellos y un intenso odio hacia la cultura extranjera y los `intelectuales´ en general. Una vez en el poder se desbocó.”

Los 80´s...
El declive económico de África durante la década de 1980 fue tan pronunciado que dicho periodo pasó a conocerse como `la década perdida´. Uno tras otro, los países vieron caer en picado su nivel de vida. A mediados de la década de 1980 la mayoría de los africanos eran igual de pobres o más de lo que lo habían sido en la época de la independencia. Asolados por las deudas, una Administración ineficaz y el desplome de las rentas públicas, los gobiernos africanos ya no podían mantener unos servicios públicos adecuados. Las carreteras, los ferrocarriles y el suministro de agua, electricidad y teléfono se deterioraron; las escuelas, universidades y hospitales carecían de fondos; las instalaciones científicas y las oficinas de estadística fueron las primeras en caer. La capacidad de acción de los gobiernos disminuía rápidamente a todos los niveles. El drástico descenso de los sueldos de la Administración pública acabó con la poca moralidad, honradez y eficacia que quedaba entre los funcionarios.”

Breves gotas de muestra en el mar de un libro que se devora de un tirón pese a ser algo tocho pero donde el autor nos conduce de la mano de las vicisitudes de un continente que siempre despierta sueños y esperanzas en Occidente, las mismas de las que carecen la mayoría de la población africana y que las empeñan en viajes de travesía mortal ante nuestra total indiferencia, que no es tal pero que asumimos como un mal de nuestro tiempo. Sólo el apoyo internacional a la educación, salud y medios de prosperidad dentro del mercado global, una vez pase esta fiebre de mercantilismo denodado con caducos nacionalismos que no conducen a nada, tal vez entonces África se pueda sumar al sueño consumista, democrático y capitalista, más que nada porque el socialismo revolucionario les llevó a ninguna parte.
Imprescindible.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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