The Adversiter Chronicle

sábado, 19 de diciembre de 2015

"Del derecho pero al revés", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

ELECCIONES GENERALES: Las primeras post- Transición

Elijo este título para el artículo porque definitivamente España se incorpora plenamente a las democracias de su entorno y socios de la UE. España hizo en 1975 un ejercicio de convivencia basado en que no habría purgas al aparato franquista y éste aceptaba tragar sapos como la legalización del PCE...

Puede que alguien se sorprenda de mis afirmaciones pero en 1945 la
Europa Occidental desterró para siempre, al menos hasta ayer, que surjan partidos de ánima filo fascista. A diferencia de los españoles en 1975, en 1945 comenzaron las purgas de las personas y personalidades que colaboraron y formaron parte del fascismo europeo bajo el yugo del fascismo nazi. En la década de los 50´s las democracias occidentales aprendieron el juego democrático de los pactos con formaciones, que siendo rivales, tuvieron apoyo de los votantes.

Pero en España, pese a que hubo intentos en los 80´s, se acomodó el bipartidismo a nivel nacional, los nacionalismos periféricos y algún que otro intento regional de, conservando la idiosincrasia propia, aliarse para momentos puntuales. Pero la necesidad de estabilidad para el desarrollo económico y el reto de entrar en la UE así como la necesidad de calma social, hizo que las formaciones buscaran un consenso que ha llegado al fin de su era con el surgimiento de nuevas formaciones, inquietudes de la ciudadanía e intentos de las periferias por dinamitar el modelo de Estado de una heredada España de reinos con la cicatriz supurosa de una Guerra Civil.

Y es que esta campaña electoral se ha basado básicamente en declaraciones y contra declaraciones de hacer y no hacer alianzas. El juego de alianzas forma parte de la cultura democrática y siempre suelen acabar en consenso de la mitad en lugar del peligro de los extremos. Lo normal es que el partido más votado sea el PP, más que nada porque las matemáticas políticas enseñan que en época de crisis el electorado vota al que manda aunque pierda votos.

Se han radiado, televisado y escuchado auténticas memeces en el tema de los posibles pactos salidos del resultado de las urnas. Si partimos de la base de que la ciudadanía da su veredicto en los votos y estos no aúpan a ninguna formación y candidato el mensaje es claro: consenso para el bien común y general.

Porque si tras la jornada electoral las candidaturas deben sentarse a negociar un gobierno, no son culpables los votantes, lo son una clase política pillada a contrapie de los movimientos de protesta ciudadana y nuevas generaciones de votantes y ciudadanos, y por ende también de políticos, que aspira a corregir los errores de sus predecesores y hacerse oír.

No es la ciudadanía la que vota confundida, es la clase política la confundida que aún piensa que con la televisión ya se aborrega a las masas. Ahora las masas se aborregan por la televisión pero también con la revolución digital. Está claro que los nuevos pueden sacar pecho, y ,lo sacan, provocando la reacción gañán y cateta del sistema, pero la sociedad española ha evolucionado y cambiado.
 
Empieza una nueva etapa de la democracia española, ni mejor ni peor, sólo distinta y quienes ostenten tras la jornada electoral la representación ciudadana tienen una gran responsabilidad que por motivos de profilaxis democrática es de desear que evolucionen como ha evolucionado la sociedad porque los retos para el día siguiente son trascendentales para el futuro inmediato que es el mañana: entrega de armas de ETA, democratización interna de las formaciones políticas, reforma de la Constitución que acabe con el secesionismo por vía ilegal, la crisis económica y la guerra al Estado Islámico...
El resto son ganas de tocar los cojones.


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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