Una sección de
Palomino Gargajo Bilioso
en exclusiva para The Adversiter
Chronicle
La felonía cuesta
vidas o al menos esa es la sensación
El
gobierno de los felones aupados al poder al albur de la demagogia y
el populismo hace ya meses que ha perdido toda credibilidad, la
última es que el señor Pedro Sánchez se reunió dos veces en
secreto con el señor Oriol Junqueras, lo cual es normal en el juego
democrático con la obligación inherente de informar a la
ciudadanía. También hace tiempo, años, que el señor Pedro Sánchez
miente a la ciudadanía, las investigaciones de la UCO van desvelando
una mafia instalada en el poder cuyas consecuencias en última
instancia cuestan vidas humanas. La tragedia ferroviaria en Córdoba,
al día siguiente en Cataluña con delirantes argumentos de que el
muro que se derrumbó no se sabe a quién corresponde su
mantenimiento y tres días seguidos de incidencias ferroviarias que
dejan al aire las vergüenzas de un ministerio, de un ministro y de
un Gobierno así como de sus apoyos parlamentarios...
Al
menos, durante las 24 horas siguientes a los trágicos accidentes en Andalucía y en Cataluña, la clase política mantuvo las formas aunque poco ha
durado. Desde un ministro de Transportes que no tiene credibilidad
ninguna y achaca la convocatoria de huelga de los maquinistas a un
bache anímico hasta el señor Oriol Junqueras utilizando las
víctimas para soltar sus soflamas-cantinelas pidiendo competencias y
los correspondientes fondos, el espectáculo a la hora de afrontar
responsabilidades es sencillamente macabro. Es tal la ponzoña
salpicada a todos los estamentos del Gobierno que ya nadie les cree.
El ministro debería dimitir porque sus andanzas por las redes
sociales y sus vídeos con otros ministros y ministras es un
espectáculo lamentable, no por lo más o menos casposo de los
mensajes y vídeos en redes sociales, es porque después de las
muertes y accidentes en tres días sus declaraciones suenan a huecas,
vacías, cómo se les puede decir a los profesionales tras la muerte
de compañeros en un accidente que están en un bache anímico y no
atinan a razones, es sencillamente dantesco.
La
gobernanza de Pedro Sánchez es insostenible, le seguirán
sosteniendo porque debilitar al Estado es la ambición de sus
principales sostenes que saben que deben garrapiñar, carcomer y
triturar todo lo que puedan antes de que la mafia deje la poltrona
del poder. Puede que todo el dinero público que el señor Cerdán
y resto de secuaces han chorizado, puede que todos los fondos
destinados a satisfacer a los independentistas no hayan tenido que
ver ni tengan con un sistema ferroviario falto de inversiones acordes
a la importancia de la red, tan cacareada por el ministro de
Transportes, pero lo cierto es que ya da lo mismo. La ciudadanía
española puede soportarlo todo, pero hay muertos, familias
destrozadas y la sensación de inseguridad en la capacidad de las
administraciones para ser torpes y farragosas a la hora de asumir
responsabilidades. Porque hay un clamor de indignación que ya supera
a las fobias y filias políticas, hablamos de que tirar de la sábana
cada uno para su lado y queriendo más trozo de sábana aunque se
destape a alguien lleva a un estado de cosas que hace frotarse las
manos a unos mientras llenan la butxaka y el resto a sufrir en el
día a día el precio mortal de carecer de presupuestos y de
Gobierno.
Las
minorías nacionalistas y la izquierda heredera del comunismo del
siglo XX han demostrado durante dos legislaturas que son incapaces de
gobernar para todos y en bien común de todos. El Gobierno ha perdido
credibilidad y su machacona propaganda se ha vuelto en su contra,
desde el machismo interno pregonando lo contrario hasta la mala
gestión de fondos públicos por parte de los independentistas.
Donald Trump lo tendrá fácil cuando busque venganza contra España
y su política exterior de mansedumbre a intereses extranjeros
disfrazado de un hipócrita pacifismo de salón a la vez que nos
presentamos voluntarios para Ucrania, Gaza y Groenlandia, engatusando
a la juventud con bonos para consumir sin advertirles y prepararles
para un futuro inmediato de carácter bélico...
El
señor Pedro Sánchez ha logrado hacer historia y cuando en un futuro
a medio plazo se hable de su gobierno será comparado con Fernando
VII debido al daño y lo que costará recuperarse del mismo a la
sociedad española. Sobran palabras y lo mejor seria dar voz en las
urnas al pueblo español porque ya estamos en un disparate de
Gobierno y de las formaciones que le sostienen. Ojalá todos tuviéramos
la fortaleza del ministro de Transportes y careciéramos de baches
anímicos cuando se nos muere alguien por la mala gestión de su
ministerio y en cualquier otra circunstancia de pérdidas de seres
queridos. La tragedia siempre ha sido el detonante de la indignación
popular a lo largo de la Historia y al señor Pedro Sánchez y quienes
les sostienen ahora mismo indignan a la mayoría un poco harta ya de
minorías de ineptos, mafiosos, meapilas periféricos y bufones de
opereta en tierras de Tintín, harta hasta la saciedad. Hacen falta
estadistas y no bufones al servicio del poder personalista de turno
porque la implosión es inminente, ya que hace tiempo que el barco con
el señor Pedro Sánchez de capitán al timón es un submarino
cargado de lastre que se hunde cada vez más...
Así
de simple y así de complicado
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org








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