The Adversiter Chronicle

viernes, 27 de abril de 2018

"El ojo púbico", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso
en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Caso Cifuentes y sentencia a `La Manada´

Mientras el señor Torrent sigue el guión, para nada imprevisto, de promover y permitir a candidatos no posibles por imperativo legal dejando que sea la Justicia quienes los aparten, así lavan la cara ante el electorado independentista a quienes vendieron el camelo de la secesión ilegal o golpe de Estado civil; el mes de abril ha sido apasionante por una vertiente política y una sentencia que ha despertado la indignación de la ciudadanía femenina que pone además en evidencia que las reformas que han de afrontarse a corto-medio plazo también atañen al código penal.

El caso de la señora Cifuentes ha mostrado, casi escupido, a la sociedad la necesidad de reformas en el tema de los cargos, puestos y puestines. Ha llamado la atención que al final haya sido uno de esos sucesos que nos pueden ocurrir a cualquiera en cualquier momento de la vida, en este caso un hurto que se solucionó abonando lo hurtado y aquí paz y después gloria. Pero alguien decidió saltarse a la torera los reglamentos de custodia de datos y en lugar de destruirse la cinta de vídeo con el suceso pues se guardó como as en la manga. Que la señora Cifuentes se aferrara al cargo y los puestos no pilla de sorpresa en ninguna democracia pero no debe ocultar el hecho de que alguien está decidiendo, o al menos decidió, vulnerar la Ley de Protección de Datos. La persona o personas responsables de tal vulneración han de ser perseguidos y no condenar al medio periodístico que destapó la liebre.

El consumismo nos iguala porque todos y todas somos consumidores y sólo depende del poder adquisitivo y de la fuerza de voluntad de vencer la tentación de gastar. Pero se transmite una imagen de uniformidad en aspectos que los hechos demuestran que estamos lejos, como sociedad, de erradicarlos, amén de que se trata de un problema de educación. Pero esa Arcadia social que se nos vende donde todos somos sensibles al cambio climático, al sufrimiento innecesario de los animales, de que la mujer está liberada en igualdad de condiciones, todo eso ni ha empapado a toda la ciudadanía sino que se mantiene una parte de la misma en posiciones anacrónicas. La culpabilidad es variopinta, desde las religiones a ideologías que en realidad defienden tesis religiosas. Los estamentos, quienes los componen, son un reflejo de la sociedad y que un juez afirme que tener relaciones sexuales no consentidas, sea hombre, mujer o infancia sin faltar tercera edad, o sea, cualquier relación sexual no consentida por la otra parte, no es violación sólo refleja, por desgracia, los puntos de vista que una parte de la sociedad y sus medios de comunicación alimentan, si no tanto de forma descarada sí de forma subliminal.

Si no hay nada raro, es de esperar, y casi de cajón, que el recurso sirva para condenar con toda la dureza que permite la Ley a cinco sujetos que ven a la mujer como un objeto sexual donde su estado alterado de consciencia que no permite defensa no es el de una persona vulnerable, es un objeto sexual que aunque se resista, le da gusto. Pero no es culpa de jueces ni abogados, es un problema de que las generaciones digitales cometen delitos que no se daban en la era analógica. El cine para adultos ya es una opción más de entretenimiento pero quienes forman la industria deben ser conscientes de que sus películas siguen enviando el mensaje a mentes jovenzuelas de que la mujer ha de proporcionar placer al hombre. Un adolescente no discierne en que sean tramas de guión, fantasías llevadas a la imagen y demás sutilezas. Sé que se puede pensar que estoy divagando, pero, como toda industria, el cine para adultos tiene su parte de responsabilidad en que los adolescentes se conviertan en adultos de conceptos machistas de superioridad ante una mujer vulnerable como en este caso, pero hay que legislar nuevos delitos de la era digital y renovar anacronismos como la tipificación sin lugar a la duda de que toda relación sexual no consentida por una de las partes es pura y llanamente violación que ha de ser condenada con la misma severidad que a un asesino, el terrorismo y un pederasta, por poner tres ejemplos, que hay más...

La sociedad española además de coger el paso a marchas forzadas a una fragmentación del electorado y de sus representantes, ha de afrontar por medio de quienes salgan elegidos y elegidas con su voto profundas reformas que configurarán el desarrollo de la ciudadanía en las décadas venideras, un cambio que la sociedad reclama, cambios en todos los ámbitos, porque la sociedad ha cambiado y dejando aparte el papanatismo del prófugo Puigdemont y su circo ambulante, la sociedad española y europea está preparada para afrontar la inevitable reforma integral del Sistema. Pero deberíamos aprender de todos estos lodos inherentes al final de una era y el comienzo de otra garantizando que las generaciones que vengan desde ya, reciben una educación y no adoctrinamientos ni fanatismos. Pero es un trabajo de los políticos plasmar y realizar los anhelos de reforma, que no es cambiar ni sustituir, se trata de implantar e implementar los valores teóricos del siglo XXI que ni son universales ni homogéneos y donde todos y todas deberemos elegir y elegir lo mejor entre quienes asuman en su programa electoral que acometerán las reformas entre todos y todas para todos y todas...
Así de simple y así de complicado.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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