The Adversiter Chronicle

martes, 21 de julio de 2015

"Del derecho pero al revés", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Los juegos de malabarismo electoral del independentismo catalán
(Acompañado de rebuznos ministeriales)

La grandeza de la democracia y de la ciudadanía democrática reside, entre otros, en la generosidad para con aquellos que, deseando destruir el marco democrático legalmente establecido, se toleran , permiten y se protegen los derechos de quienes no están conformes. Un ejemplo visual es que si el señor Mas y su grupito de secesionistas aparentemente amaestrados dispusieran de los resortes y los medios para defender la legalidad del Estado español ya los hubieran utilizado para imponer sus tesis al 100% de la ciudadanía catalana.

Es ese aspecto donde la democracia demuestra su grandeza frente al autoritarismo aunque venga camuflado, disfrazado y mimetizado porque en base a la legalidad lo fácil y lícito sería imponer las tesis constitucionales que a su vez contaminarían la misma. Si la democracia española ha funcionado tras ir a contrapie de su entorno europeo desde principios del siglo XIX e incorporarse a dicho entorno, políticamente hablando y con sus consecuencias, ha sido posible por respetar escrupulosamente las reglas pactadas a la muerte del dictador de genética fascista y cromosomas nazis en la Transición.

Llegados al momento presente, tenemos una ciudadanía joven y en edad juvenil que han
sido educados en su mayoría en el respeto y el derecho al uso de las libertades que marcan la convivencia de una nación de reinos que tras el Romanticismo y entrar en el siglo XXI aún sigue purgando supuestos derechos históricos de algunas regiones que componen ese rompecabezas que es España, no porque sea complicado articular el Estado de forma que las apetencias de gestión de recursos propios atendiendo a las necesidades específicas de cada marco etnográfico particular dentro del marco etnográfico común, sino porque nos rompen la cabeza al resto de ciudadanía que respetando las ansias nacionalistas no entendemos que en lugar de seguir los pasos para cumplir sus deseos por los cauces democráticos y legales, prefieren jugarlo todo a la peligrosa carta de retar continuamente a España y los españoles, que es también a los propios catalanistas que no dejan de ser compatriotas aunque no consideren tales a quienes no comulguen con sus tesis.


A día de hoy la sociedad catalana está dividida y sobre todo enfrentada, les han inducido a estar nerviosos y están poniendo nerviosos a los demás. Se nos vendió la moto del secesionismo escocés y cuando pasó la consulta escocesa y al ver que habían fracasado los independentistas, ahora convierten cada cita electoral en un referéndum de independencia mientras los verdaderos problemas de Cataluña, recordemos que en quiebra técnica de facto gracias a la gestión del señor Mas que le preocupa más el efectismo ante las cámaras que la efectividad para con su ciudadanía y sus propios patriotas, quedan relegados del debate electoral.

Un ejemplo es la polémica con Guardiola, ese brillante jugador reconvertido a brillante entrenador que muestra su apoyo a las tesis independentistas formando parte de la delirante lista electoral unificada de los `patriotas´ catalanes, título que ellos mismos rotulan. España y los españoles no tienen nada que reprochar al señor Guardiola. Si los argumentos que se están usando para prácticamente insultarle y encabronar a los aficionados fueran ciertos estaríamos ante otra realidad.

El señor Guardiola es un ejemplo de que la Transición cumplió su función y la infancia y la juventud fue educada en democracia y sus valores. No hay contradicción en que fuera jugador de la selección y sus ideas políticas, llamarle pesetero es insultante cuando los mandamases del fútbol profesional sí que lo son. Guardiola desarrolló su vida deportiva como futbolista acatando la legalidad en un deporte que es una profesión. Si en una empresa un ejecutivo eficiente se cambia a la empresa rival no se le tacha de mal patriota, puede llamársela mercenario o, más bien, profesional que busca mejorar tanto profesionalmente como económicamente.

Una vez más el fallo de la democracia no está en los independentistas sino en quienes ostentando la representatividad de la ciudadanía democráticamente elegidos son los primeros incendiarios dando una imagen de tragedia y crisis nacional que sólo beneficia al nocivo nacionalismo español parasitado del catolicismo tramontano y los neo franquistas, caso curioso éste último donde los familiares del dictador Franco viven de la nostalgia y la educación en la misma de unos descerebrados fanatizados que no serían invitados a ninguna fiesta de la familia Franco...

El independentismo catalán prefiere tensionar la convivencia a plantearse los pasos para lograr sus objetivos, que requieren de vista a largo plazo y que significaría el trabajo sordo y sin cámaras de los verdaderos independentistas para lograr que tuvieran acólitos de la secesión en las FFAA, en la magistratura y en todos los ámbitos. Sin fuerza armada que defienda sus tesis, ninguna nación o movimiento de liberación tiene posibilidades de secesionarse de un Estado.

El señor Mas sabe que es inviable que un general diga públicamente que las unidades bajo su mando apoyan una secesión de España.

El señor Mas sabe, porque gastó dinero público en teorizar la estructura de Cataluña como nación independiente, que sólo la Armada Catalana que se proyectó ya absorbería el 75% del presupuesto, estaríamos ante el mismo caso soviético que llevó a su hundimiento.

El señor Mas sabe, y lo saben los empresarios sean independentistas o no, que una Cataluña secesionada de España caería automáticamente bajo la órbita de influencia geo estratégica, política y económica de Francia. Ya ocurrió recientemente en términos históricos modernos y acabaron regresando a su patria española que es donde Cataluña se ha desarrollado históricamente como parte fundamental pero no catalanista como quieren vender al resto de españoles y en que educan a los infantes catalanes.

Que aquella infancia educada en valores democráticos, que la sociedad evolucione y ,aunque sea inducidamente, tiene aspiraciones políticas secesionistas es lícito por cuanto se ha permitido a los nacionalismos catalán y vasco enseñar cuando no imponer sus tesis en mentes adolescentes que abrazan la rebelión propia de su edad y que una vez adultos se convierten en votantes unidireccionales que ni evolucionan como es normal según se desarrolla su vida y que los políticos catalanistas mantienen en sus ideas porque si se solucionara de una vez el asunto sencillamente se quedarían sin ingresos y causa por la que luchar, porque si se quita la paja secesionista vemos que como gestores no es que sean malos o buenos, sencillamente no están capacitados.

Que el señor Rajoy diga públicamente que el Gobierno hará lo necesario para que se respete la legalidad vigente es suficiente tranquilizante social y político para que no salgan ministros rebuznando. El fanatismo sea de la índole que sea se combate, además de defendiendo la legalidad, con la estructura educativa que eduque en valores de tener criterio propio, respeto a la democracia y respeto a las reglas del juego.

Cuando un ministro rebuzna, cuando un cretino rapado con banderas fascistas se convierte en defensor de España aplaudido por periodistas, medios de comunicación y emporios empresariales audiovisuales, cuando se insulta a un ciudadano como Guardiola, sólo se hace el juego a la demagogia secesionista y se da munición a los políticos que viven de ello además de confundir al resto de la sociedad española.

El nacionalismo romanticista de Euskadi y Cataluña ha degenerado en el caso catalanista a una verdadera esquizofrenia donde, como niños pequeños, no dejan de llorar que quieren jugar pero siempre y cuando se les permita ganar. El señor Mas quiere un bofetón, quiere un disparo accidental en una manifestación que cree un mártir, el señor Mas quiere imponer un Estado cuando ya nadie discute que existe una nación catalana pero se olvida que también existe un andaluza, asturiana, riojana, cántabra..., que tienen su marco evolutivo hacia un Estado federal.

No linchemos a Guardiola ni a nadie, el juego democrático no ha sido vulnerado y siempre que se ha intentado el Estado ha tenido los medios y la voluntad para atajarlos sin vulnerar los derechos constitucionales y legales que emanaron de la Transición. El articulamiento político de España se decidirá por la expresión de la voluntad del conjunto en total y no sólo por una de las partes, dos o tres...

El secesionismo catalán ha perdido su oportunidad, más que nada porque a la falta de argumentos y razones éstas se han tergiversado de la realidad histórica y siempre se ha buscado la inercia extranjera para hacerla propia, pero que no duden los políticos secesionistas y la ciudadanía española que el Estado seguirá en la salvaguarda de los derechos y deberes de todos y todas, otra cosa es que a veces la torpeza de los políticos españoles peca de los mismos fallos y errores que los políticos secesionistas.

Lo más grave es que la salvaguarda última de la democracia que es el 4º poder está en manos de grupos empresariales afines a las formaciones políticas y quien sale perdiendo somos todos, tanto unos como otros, mientras se permite que sean malabaristas quienes deberían ser estadistas, porque la clase política secesionista catalana no lo es ni nadie ejerce de tal.

Así de simple y así de complicado.


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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