The Adversiter Chronicle

martes, 28 de julio de 2015

Aspectos estéticos de la retirada del busto de D. Juan Carlos I en los ayuntamientos


Con la colaboración de Waldo Meroyké, asesor de estilismo en campaña, en exclusiva para
The Adversiter Chronicle

Anda revuelto el gallinero político y tertuliano con el tema de la retirada del busto de D. Juan Carlos del ayuntamiento de Barcelona y su efecto en el resto del Estado donde asistimos a que, dentro de los márgenes legales, haya un baile de busto para aquí, busto para allí...
Para aclararnos la cuestión hablamos con Waldo Meroyké, asesor estilístico en campaña, que además ha patentado el rotobusto donde la tecnología se pone al servicio de la sensibilidad política.

-Saludos de nuevo Waldo, a quien ya tuvimos la oportunidad de entrevistar recientemente ( http://theadversiterchronicle.blogspot.com.es/2015/04/entrevista-waldo-meroike-asesor-en.html ), para que nos aclare un poco las neuronas y de paso hablar de su invento. Waldo, ¿es una provocación retirar bustos según quien gobierne, ein?

-Para nada, para nada. Más bien todo lo contrario por cuanto es síntoma de salud democrática ya que si un busto está décadas, y me refiero siempre a bustos de jefes de estado, es síntoma de inmovilismo y, por otra parte es legal, así que desde un punto de vista estético no es ninguna provocación salvo que alguien se sienta provocado que no deja siempre de ser una cuestión de gusto político, Skizo´s.

-Distingue usted tres arquetipos en el procedimiento de retirada de bustos Waldo...

-Tal como explico en mi libro “Del busto al basto”, publicado hace ya más de una década, pueden catalogarse los procedimientos en tres clases, libro ahora mismo de rabiosa actualidad pero que ya anticipaba estos barros. El primero sería el modelo aplicado en Barcelona de retirada del busto del pedestal para terminar directamente en una caja anónima que terminará en alguna dependencia para dormir el sueño de los justos.

-Este procedimiento es uno de los que levanta mayor indignación, no ya sólo desde un punto de vista político, también estético...

-Este procedimiento de retirada ha de verse como una performance, una representación teatral de puesta en escena. Si además se cuenta con los comentarios de los operarios que surgen espontáneamente y que tratan de, aún siendo profesionales, de hacerlo de la forma que más agrada en ese momento como ocurrió en el ayuntamiento de Barcelona.

-¡Jejejejejeje! La verdad es que los dos operarios con la papeleta de la retirada del busto ha sido antológica Waldo.

-Pero es el sentimiento de la gente común en una texitura de nueva formación mandando en la alcaldía: que todo pase rápido y se pueda volver a la reconfortante rutina. Es evidente que desde un punto de vista estético la actuación de los operarios dejaba un poco que desear pero, ya dije que es una cuestión de gusto político y no estético, seguro que expresaba el sentir de muchos ciudadanos pese a que en el caso de los operarios fuera motivado porque el busto da la impresión de pesar bastante y no deja de ser en suma una alteración con cámaras y micrófonos de su reconfortante rutina laboral diaria.

-El segundo procedimiento es el seguido en Galicia donde no hay retirada de símbolo del anterior Jefe del Estado pero ya no está donde estaba...

¡Éste me encanta, me encanta! Tiene motivaciones estéticas sin menoscabo de la política y algo de retranca con un refinado sentido del humor y la rabia e indignación que produce es de implicaciones estéticas y espaciales...

-¡Redios Waldo, nunca pensé que quitar símbolos tuviera tantas implicaciones!

-Es lo que le decía anteriormente de que el inmovilismo en los bustos acaba atrofiando la estética. Si el modelo Barcelona peca de basto y ordinario en la liturgia de la retirada, el modelo gallego tiene una motivación estética por cuanto busca un cambio a la visualización y espacial porque se altera el espacio simbólico de importancia. Es evidente que el Jefe del Estado presida el lugar noble del salón de plenos con la foto o busto detrás y por encima de la poltrona alcaldesa. Pero es legal y estéticamente estimulante que no esté ahí concretamente
aunque siempre habrá mentes obtusas que vean una grave provocación donde sólo hay un pequeño choteo como es cambiar a un monarca por un anarquista, pero está genial desde un punto de vista estético aunque desde un punto de vista político parezca una ofensa, es este procedimiento más agresivo que la caja de cartón.

-¿A qué se refiere con esto último, Waldo?

-Un busto en una caja de cartón despojado de toda solemnidad es crear un mártir, un símbolo que puede usarse como ídem político para atacar a quien lo ordena y a quienes lo secundan. Lo más sencillo y honroso es el método del cambio de sitio dentro del pleno donde las defensas en contra se ven menguadas puesto que no se retira y sólo se altera su presencia.

-Pues llegamos al tercer procedimiento de retirada de bustos que cita en su libro y que se basa en su invento del rotobusto...

-Tras estudiar la retirada de símbolos en la Transición española y en la Europa del Este y Rusia tras desintegrase la URSS, llegué a la conclusión estética de que la misma podía ponerse al servicio de la política usando la tecnología que he diseñado aunque de momento sólo es posible con bustos y no con cuadros y fotos. He traído un prototipo para verlo mejor...

-¡Esto es un frutero giratorio Waldo!

-¡No sea gañán, Skizo´s, no sea gañán! Es una plataforma giratoria mediante mando a distancia con seis espacios para otros tantos bustos. El artilugio queda oculto para el observador salvo el busto que en ese momento ocupa el espacio para ser visto mientras los otros cinco quedan como digo ocultos a la vista. ¿Que hay cambio de jefatura? ¿Que hay visita al consistorio de alguien que merece un busto por protocolo? ¿Que el nuevo equipo de gobierno no le gusta el careto del busto y desean poner otro? Pues para todas estas situaciones y otras que puedan llegar, se aprieta el botón de giro hasta detenerse en el busto adecuado, apropiado u deseado. Además el ruido del motor giratorio es apenas audible.

-Hombre, en el caso de España que existan seis huecos u espacios es muy útil dado nuestro natural carácter a encabronarnos entre nosotros, pero me pregunto Waldo si, con las debidas modificaciones, podría hacerse lo mismo con el busto de la parienta para en un momento dado darle al botón, y aún siendo la parienta de siempre, que le cambie el busto...

-¡Es usted un gañán, eso es lo que es, majadero!



The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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