The Adversiter Chronicle

lunes, 22 de octubre de 2012

CARTAS AL DIRECTOR


 CARTAS AL DIRECTOR

*Los españoles deberíamos convocar un referéndum para darle la independencia a Cataluña.

Seguro que prosperaría, y el resultado sería algo así:*


*Cataluña se convertiría en un Estado independiente, como es hoy Túnez o Marruecos. No pertenecería a La Unión Europea , ya que, para ello, tendría que solicitar formalmente su adhesión y cumplir con los requisitos previos; esto podría durar años. Además, España tendría que dar el visto bueno para su entrada, y, podría oponerse durante más años todavía. Tendría su moneda propia que podría ser ¿el catalino?, por poner un ejemplo.

Estarían separados de España y de Francia por una frontera bien definida, controlada por Aduanas, o por los antiguos fielatos, donde tendrían que pagarnos los correspondientes aranceles.

Como no pertenecerían a la Unión Europea para conseguir cualquier mejora en sus relaciones con Europa tendrían que obtener el apoyo de España. Su moneda tendría un cambio flexible con el euro y probablemente se devaluaría con lo que, para evitar una inflación importada, tendrían que trabajar más que ahora, pagar más impuestos que ahora y ser más pobres que ahora.

Los españoles allí residentes tendríamos pocas diferencias con el trato discriminatorio que recibimos hoy. Al estar en un país extranjero tendríamos que educar a nuestros hijos, como ocurre hoy, en catalán. Y si quisiéramos montar negocios, como ocurre hoy, tendríamos que hacerlo en catalán, o sea, que para nosotros los españoles habría poca diferencia con lo que nos ocurre hoy. Pero su trato hacia nosotros mejoraría porque les aportaríamos nuestra

divisa, los euros. Y siempre al cambio saldríamos ganando.

Para poder renovar su actual Carnet de Identidad español, los catalanes tendrían que demostrar que tienen una residencia fija en España y que pagan sus impuestos en España. Lo mismo les ocurriría con el Actual Carnet de conducir español, la tarjeta de la Seguridad Social, etc. Incluso les podríamos pedir Visado de entrada cuando quisieran hacer turismo en España.

Nosotros, el resto de los españoles, nos ahorraríamos todo el coste que hoy nos cuesta su Seguridad Social, sus pensiones, su paro, sus vacaciones, etc.

Y lo mismo con lo que nos cuesta hoy mantener a los inmigrantes que ahora residen allí, que cada vez son más numerosos, sobre todo los que provienen de países árabes.

Todos los que tenemos el dinero en alguna entidad de allí, podríamos depositarlo en el Santander, o el BBVA o Caja Madrid, que al final revertiría en la empresas españolas; por no hablar de las participaciones que tiene las entidades financieras catalanas en las principales Compañías españolas, habría que obligarlas a devolver las acciones ya que, al no pertenecer a Europa, el gobierno español podría nacionalizar las mismas.

Nos ahorraríamos todo lo que hoy nos cuesta la cantidad de Diputados y Senadores catalanes que nos desprecian. Sus viajes en primera a Madrid, sus estancias en hoteles de lujo, sus dietas, sus vacaciones, sus sueldos millonarios de por vida, sus guardaespaldas, sus comilonas, etc. Y serían sustituidos por Diputados y Senadores españoles que trabajarían por España.

Nos ahorraríamos los traductores que ellos nos exigen, cuando solo por buena educación deberían hablar en español, idioma en el que todos nos entendemos.

También ahorraríamos en las embajadas que tienen por todo el mundo.

Dejaríamos de pagar a los Mozos de Escuadra que, por si no lo sabes, no los paga la Generalidad, sino el Ministerio del Interior, como a los Policías y a los Guardias Civiles, sólo que les paga más.

Los ríos que nacen en España y luego entran en Cataluña podrían ser desviados para regar zonas secas de España, y no como ocurre ahora que hay que pedirles permiso para hacerlo así y que siempre lo deniegan. Además podríamos construir un buen pantano en el Ebro en la provincia de Zaragoza y convertir en regadío el desierto de los Monegros.

El cava se lo pueden meter por el culo, ya que tendrían que pagar impuestos a la exportación, y no olvidar que el 80% del cava catalán se vende en el resto de España. Nosotros no tendríamos inconveniente en tomar champán francés (que con los impuestos saldría por el estilo de precio) o la buena sidra asturiana, que fresquita está de muerte, y los asturianos son unos chicos muy majos que se sienten orgullosos de haber iniciado la reconquista desde Covadonga.

Si necesitaran dinero para hacer carreteras, para ampliar sus puertos y sus aeropuertos lo podrían pedir prestado a España, claro que, pagándonos los correspondientes intereses y gastos. Podrían tener su selección de fútbol, y el Barca jugaría la liga con el Nastic, el Reus y el Sabadell, así generaría buenos ingresos para futuros fichajes. Además, ganaría siempre la liga, ya que no tendría rival. Lógicamente Messi, Pujol, Busquets, Xavi, Iniesta, Valdés, Pedrito, Alves, etc. buscarían equipos más competitivos en España o Italia, pero esto, a los catalanes de pro, no les importaría mucho, lo importante serían sus señas de identidad.

Pero por encima de todo, los españoles, nos liberaríamos de una buena cantidad de gente que nos desprecia, de políticos que solo piensan en su tierra, y de un montón de gente que nos usa según lo que les conviene y que muchas veces lo hacen con el dinero de los impuestos que pagamos el resto de los españoles.

Será divertido verles allí macerándose en catalanismo. Y cómo, mirándose unos a otros, descubrirán con asombro lo pequeños que son al no pertenecer a España.

Cataluña tendría entonces la dimensión que le corresponde. La de un País de paletos provincianos.
M&P

 


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org/
 



 

 

 

 

domingo, 21 de octubre de 2012

"El sermón de la pradera", por el padre I.N.Mundicia


Una sección religiosa del padre I. N. Mundicia en exclusiva* para The Adversiter Chronicle

 
Los chinos no son cristianos

Queridos feligreses, un domingo más nos reunimos en la casa de Dios acongojados por la agresión a nuestra fe y valores cristianos que azotan España.

No es bastante la invasión de valores heréticos protestantes y anglosajones que carcomen los pilares de futuro, nuestros jóvenes perdidos a la adoración de la calabaza y al gordo protestante que denigra y prostituye nuestra festividad de Los reyes Magos de Oriente sustituyendo el nacimiento y el árbol cristianamente adornados cambiados por un calcetín sudado a los pies del fuego de la chimenea… ¡¡A los pies del mismo Satanás, querido rebaño, a los pies del mismísimo Satán y su cohorte de demonios extranjeros que dinamitan el solaz cristiano y de orden que era España.

 Os preguntareis qué tienen que ver los adornos navideños con los chinos.  Pero lo importante no son las preguntas, lo importante es que hemos permitido contaminar la tradición cristiana comprando adornos y belenes a los chinos.

Y os preguntareis qué tienen que ver los chinos con la navidad y la crisis de valores y ética cristiana, apostólica y romana. Lo importante es que el ceremonial navideño está abierto a la influencia de la herejía al no comprar adornos navideños nacionales….

¡Ay hijos míos! ¡Los adornos navideños de los Nacionales sí que eran adornos como Dios manda!

¡Los chinos son rojos! ¡No os engañe su piel amarilla, son rojos de alma!! ¡¡Los chinos son herejes comunistas!! ¡Ateos, queridos feligreses, ateos! ¡Al menos los protestantes creen en Dios pero estos rojos sólo creen en el fin de la tradición cristiana española y europea!

¡Nos han invadido como si fuéramos simples seres dedicados a vivir en paz con la naturaleza, descargando de sus modernas carabelas y ofreciéndonos abalorios con el objetivo de a lo largo de generaciones convertirnos a su fe roja! ¡Sólo una institución como el PCCh puede tratar de embaucar de esa manera! ¡Y predican en chino, dialecto de salvajes sin civilización añeja como la cristiana! ¿Qué harán, qué harán queridos feligreses si no acatamos su fe atea y roja, quemarnos?

Los chinos han de ser evangelizados con leyes promulgadas al efecto. Yo os digo y os suplico que recemos y oremos para que el Señor ilumine al ministro de justicia, hombre de hondas y ondas convicciones y valores cristianos en este gobierno traidor y renegado que se lanza al materialismo renunciando a que España siga siendo adalid y paladín de la cristiandad…

 En alguna ocasión os he comentado que Jesús era carpintero, hijo no putativo de carpintero y nieto del mejor carpintero de la historia, él mismo, o sea, Dios.

Jesús bien podría haber comprado el material y utillaje de su profesión a un bárbaro mercader de más allá de las fronteras del imperio y evitar las cargas fiscales de los romanos, que si se ponían fiscales eran muy cargantes, queridos feligreses.

Jesús contribuía a la prosperidad del imperio pagando honradamente sus impuestos y sin tratar de imponer sus propias reglas clandestinas para que se extendieran como un virus condenando a su civilización a tragar consignas como si fueran credos.
Jesús se avituallaba de enseres y herramientas en los negocios de sus compatriotas, ignorando a los mercaderes bárbaros.
Querido rebaño de Dios, no gastemos nuestros caudales en negocios de orientales que además son rojos… Debemos orar para que se instauren leyes que promuevan su evangelización… De esta forma aunque sigan delinquiendo, parte de sus ganancias serán para los cepillos dominicales que servirán para rebajar la deuda que tienen como ateos y como rojos a los ojos de Dios.

¡Exijamos con gallardía a Gallardón que ponga coto a esta invasión de España por parte de los chinos!

Pidamos humildemente al Señor que nos proteja del comunismo chino ya que el gobierno y los políticos amparan y permiten la invasión.

Recemos fervorosamente para que el Ejército Español nos proteja con Santiago a la cabeza cortando las mismas de estos rojos orientales para extirpar el mal y exigir que nos devuelvan ese trozo de soberanía nacional… ¡La Nacional sí que era soberanía queridos hijos sí, lo era! ¡Nuestra soberanía nacional en trozos de deuda pública que poseen y que pierde toda legitimidad de devolución ya que fueron sufragadas por dinero rojo! ¡Los cristianos llevamos lavando dinero desde que existe la cristiandad y qué mejor que los valores patrios para lavar de la maldad de Satán los millones que habrán de devolver, los valores cristianos que también son los de nuestro Ejército, el Ejército nacional… ¡Ay, el Ejercito Nacional sí que era ejército queridos feligreses, sí lo era!

Id en paz y no dejaros tentar ante la extranjería que nos invade. Las fuerzas de Satán jamás prenderán el alma de aquellos feligreses de bien.
Pero hay que predicar con el ejemplo y es la Iglesia quien una vez más avanza en vanguardia para neutralizar la ofensa a Cristo.
Antes de iros, recordaros que a partir del 2 de noviembre podéis adquirir los abalorios navideños en la tienda parroquial. Junto con el dinero del abalorio deberéis poner en una hoja que se os entregará vuestros datos para el posterior tratamiento informático. Comprad y consumir, ya no hay Padre que os quite tal pecado, menor pero pecado, en la tienda parroquial y no alimentéis los fondos de Satán para estos rojos que viven como Dios pero no pagan a Dios ni el diezmo reglamentario.
AMEN

*excepto en ámbitos de dominio mercantil vaticano
 

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org/
 

 
theadversiterchronicle@hotmail.es
 
 
 

sábado, 20 de octubre de 2012

El ojo púbico


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

La diputada regional Carmen Sela: ejemplo de lo que no debe hacerse en democracia

A ojos del ciudadano lector la polémica que se traen FAC y La Nueva España resulta merecedora de no doler gastar lo que cuesta un ejemplar, tomarse una doble malta en copa fría mientras se ojea la prensa o sencillamente pasar entretenido un buen rato, con perdón, delante de la pantalla del ordenador o la tableta computarizada.

 No duele gastarse un par de aurelios por cuanto queda muy noble comentar con la parienta y ésta con sus parientes la cantidad de vividores que ya viven de puta madre de lo asquerosamente ricos que son para encima vivir de nuestros impuestos sin dar palo al agua. De esta acusación Carmen Sela puede salir airosa por cuanto está dando palos y no de ciego para aportar un granito de arena
a la recuperación a todos los niveles de ese patrimonio asturiano y español que es la ría de Villaviciosa. Patrimonio en peligro donde las farragosidades de un sistema  con tres administraciones hace que pase el tiempo y al llegar al presente peligre el futuro. Un ejemplo de ineficacia de gestión administrativa y política pese a que ahora todo kiski se suba al carro de la reivindicación.

Tomarse una doble malta en copa fría ojeando la prensa porque queda de puta madre compartir con los parroquianos devotos de San Pedete D´aspintas la obscenidad de que existan personas asquerosamente ricas y que se fartuquen y beban mientras ellos se auto destruyen en el alcohol barato y han suprimido las salidas de sábado sabadete con la parienta y ya no pueden ver al Real o al Barça porque el paro y el curro de extranjis a chapuzas no suministran un ingreso de dinero adecuado para pagarse los hábitos consumistas.

También en esta ocasión la diputada regional Carmen Sela sale airosa. Pese a que para el lector la noticia induce a pensar que el hecho de que Carmen Sela colaborase a pie de calle para pedir el voto a su formación política sea como una anécdota digna de París Hilton por extravagante, sabe el diario el efecto que logra y qué es el que busca.

Pero no es la primera vez que La Nueva España crea imágenes inducidas que hacen pensar que no tienen sus redactores tanta libertad como presumen. Es de suponer que la corresponsalía en Villaviciosa conoce la misma a todos los niveles aunque algunos sean someramente.

Carmen Sela como ciudadana y vecina en Villaviciosa puede inducir en su apariencia, trato en la calle y comportamiento que te encuentras ante una persona honesta. Se resalta su declaración de patrimonio como si fuera motivo de llevar a sospecha a alguien porque sencillamente tiene más que la normalidad de los consumistas comunes. La única envidia que puede provocar Carmen Sela es de reproche a uno mismo por no tener la riqueza de su humildad.

Con la que está cayendo de comportamientos corruptos a diestro y siniestro pasando por el centralismo de los famosos resulta sorprendente que La Nueva España se dedique a juegos florales para que la plebe consumista cante ripios de censura y acusación sobre una persona cuyo único pecado censurable, si hubiera otros ya los hubieran destapado, es que tiene un patrimonio. La Nueva España empieza a hacerse vieja o tal vez sea que vuelve a los orígenes que llevaron a su creación: la victoria de la muerte sobre la democracia.

Pero también el sistema debería darse cuenta de que se está prostituyendo la norma que debería de servir para fiscalizar que los repúblicos servidores de la ciudadanía no se enriquecen ilícitamente durante el tiempo que ocupan su cargo. Es la prueba más palpable de la reforma de formas y maneras, sin olvidar procedimientos,  que España pide a gritos de indignación, canalizada por todas la partes a sus propios intereses particulares, y a hostias de tolete antidisturbios. Los políticos que la crearon han permitido y permiten dando la sensación de que quien en verdad tienen la infamia de ser envidiosos son ellos.

Carmen Sela ha visto vulnerada su humildad y es sometida a ese escarnio tan español basado en las habladurías, los comentarios ácidos y las miradas de furor de sus conciudadanos ya debidamente lobotomizados audiovisualmente entre misas desde el Valle de los Caídos, argumentos defensores de asaltos a la propiedad privada en el ámbito de ultramarinos y espectáculos cirquenses con chorizos marbellíes declarando en juicio.

Esta crucifixión sólo obedece a hacer noticia lo que debería ser ejemplo de buena gestión: amparada en la ley no tener porqué pagar más impuestos, argucias que utiliza desde el sereno hasta jefazo empresarial pasando por el sindicalista liberado. Una vez más el gañanismo y la cultura del zurriagazo se lucen en la prensa asturiana. No es la primera ni será la última vez. Casos elocuentes son el del concejal independiente Fernando Pando cuando osó postularse para renovar el PP de Villaviciosa y el más reciente el de Pecharromán en el PP de Gijón donde  también se le culpaba de ser asquerosamente rico.

El sistema ha llevado a los españoles a que ahora cualquiera que no tenga penurias para llegar a fin de mes sea culpable de chorizar los caudales ciudadanos cuando es la gestión de la riqueza de antaño la que nos ha sumergido en esta fosa abisal de crisis económica y no estar preparados para sortearla. Carmen Sela es el peor ejemplo que podían poner como persona dedicada a la política sospechosa de ser asquerosamente rica por dedicarse a ello. No merecía ser la diana política de turno. Su actuación como concejala primero y diputada regional después puede y debe ser fiscalizada y sujeta a la opinión y juicio personal de la ciudadanía, pero no ser expuesta de la forma en que se ha hecho. Las persona honestas como Carmen Sela se reponen de estos ataques pero el disparo duele porque roza el alma de quien es disparado. Siempre tendrá la cicatriz y un dolor de que seamos lobos para nosotros mismos y depredadores de nuestros semejantes.

Y tirón de orejas a la corresponsalía por no hacer ver a sus superiores que políticamente Carmen Sela no es la chupoptera asquerosamente rica y sospechosa  que presenta a la opinión pública La Nueva España.

 Pasar un buen rato leyendo la edición digital y comentar con los compañeros de oficina que vaya morro que tienen algunos y algunas. Que no saben lo que es gestionar un presupuesto limitado y no tienen problemas para mantener los cochazos, los vicios y las juergas. Currando  sin dar golpe y encima pudiendo escaquear dinero de dietas mientras que ellos tienen que justificar hasta el último céntimo de sus dietas…
Si ya gestionar una hipoteca, colegios, imprevistos y demás jodiendas de la vida es complicado y a veces harto casi imposible, Carmen Sela lo que merece es un Premio Príncipe de Asturias  a la gestión de recursos propios. Inherente al origen, que hasta ahora nunca ha sido ilícito por dedicarse a la política, resulta evidente que es una mujer brillante acorde con su formación intelectual. Otro y otra en su lugar ya lo hubiesen fundido y estaría empufado hasta las cejas.

Si además de lo anterior resulta que como concejala, y es de suponer que ahora en la Junta, era una todoterreno que nunca huyó de la trinchera, la envidia ajena está servida. Otros y otras con menos pedigrí y más recursos son ejemplo de mala gestión.

La Nueva España ha hecho lo que la prensa nunca debe hacer en un país democrático. Ha pasado de ser garante de la independencia informativa a dedo inquisidor que no acusa pero señala dejando que las mentes ya calenturientas por la guerra que mantiene con FAC saquen conclusiones erróneas.
Cuando la calumnia se antepone a la objetividad, la información deja de serlo para ser propaganda. Este método ya se utilizó en la Europa oriental en la segunda década de los 40´s por parte del URSS. Es propaganda fascista porque el lector cree erróneamente que le es mostrada la realidad de forma objetiva cuando obedece a consignas superiores a los redactores que deben soportar el escribir panfletos cuando en realidad escriben la propaganda que le ordenan.

 La parte política de Carmen Sela puede ser o no ser reprobable, acertada, criticada y fiscalizada pero ningún ciudadano que se mete a política debe ser señalado por una trayectoria cívica intachable y sacar titulares de lo que es simplemente el patrimonio y su gestión del mismo en el ámbito personal de la persona. España y su democracia deben lograr que existan las posibilidades reales de mejorar de nivel de vida, que clase social consumista ya somos todos y todas aunque algunos y unas pocas quieran revivir tiempos de paternalismo dictatorial y personalista, así como igualdad de oportunidades cuando deban ser los méritos como persona, estudios, talento y nivel profesional los baremos a tener en cuenta.

 No hay nada que objetar a la política editorial de La Nueva España, somos libres de elegir el medio de información pero somos esclavos cuando no nos damos cuenta de que nos inducen a una línea de análisis de esa información.
El estilo en dar la noticia es culpable de ser consciente de que se busca señalar, no por trabajo político sino para sembrar dudas en la ciudadanía sobre los componentes de una formación política. Se busca el daño general sin importar el daño colateral.

Carmen Sela no tiene que dar explicaciones como ciudadana de su patrimonio siempre que su actuación en tal sea lícito. Pero debemos la ciudadanía abrir los ojos porque algo anda mal en un país y en un sistema cuando una normativa que debería servir para salvaguardar la democracia y sus valores es usada como ariete en guerras políticas y es muy preocupante que el cuarto poder, uno de los garantes de la democracia, se alinea en posiciones políticas.

No sólo Carmen Sela es la penúltima víctima de este modo y manera de hacer la información, la ciudadanía es la primera que comienza a perder su libertad sin darse cuenta y siguiendo el juego sin que sea el querer informarse atenuante de nuestra culpabilidad de aplaudir y jalear propaganda aún a costa de los más irrenunciables derechos a la intimidad y el honor.

El arte y eficacia de la propaganda reside en hacer pasar por sospechoso lo que es legítimo y señalar culpables para que los inocentes sean ejecutores de sentencias.

Hoy es Carmen Sela por tener patrimonio, mañana seremos cualquiera que no  se crea la propaganda y pasado, finalmente, nuestro derecho a la información veraz y objetiva...
 

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org/



 
theadversiterchronicle@hotmail.es



                                                            

 
                                        





                                                                           

jueves, 18 de octubre de 2012

"Del derecho pero al revés", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Nacionalismos ibéricos

Periódicamente se dan en España movimientos que la contraen y hacen crujir sus cuadernas. Perder el tren de las Cortes de Cádiz ha llevado a una historia reciente confusa donde todas las contrariedades del frente interior, a medida que se perdía el imperio exterior, salían a la superficie. España y los españoles no siguieron la corriente europea de hacer un estado laico e industrial. La ola de un estado nacional en los diferentes estados europeos a medida que avanzaba el siglo XIX hizo nacer el amor a la cultura de la tierra y anidar en las mentes la idea de naciones ajenas a la nación española, movimiento natural en una España encorsetada política y económicamente donde fraguó una burguesía rural sin conexión con la burguesía industrial que florecía en otras zonas de España. La llegada de la ola ideológica hizo que un país sin tradición parlamentaria democrática, ligada a la revolución industrial, enconase sus extremos ideológicos. Europa entraba en la era del siglo XX y la guerra industrial pero España tuvo que saltar en 1931 para descubrir que los males eran iguales en la monarquía que en la República. La historia posterior es de sobra conocida pero se insiste en no mostrarla como parte de la historia europea. La sublevación militar contra la República era consecuencia de las luchas ideológicas y geo estratégicas que tuvieron su continuidad en la II Guerra Mundial.

 La apertura de archivos de la antigua URSS y la desclasificación transcurrido el tiempo establecido en los servicios de inteligencia que eran aliados contra el fascismo, aunque no todos los aliados fueran democracias, permiten ver con claridad y nitidez las verdaderas motivaciones que permitieron que España no siguiera el rumbo marcado. La neutralidad de Franco era vista como un mal menor y éste era conocido en las cancillerías europeas por su nacionalismo español y fue utilizada tal convicción a los intereses de los aliados y de los EEUU posteriormente en la Guerra Fría de un mundo bipolar.

 Por su parte los nacionalismos periféricos fueron asimilados por una burguesía capitalista que veía réditos en mantener la llama de ser anómalos como parte de España y utilizaron sabiamente que Franco y su régimen ganara el poder por las armas.

El problema es que los nacionalismos periféricos de España, al igual que el propio nacionalismo español, se basa en una serie de farsas, memoria tergiversada y convertida en antagónica tras la Guerra Civil y una serie de intereses que sólo obedecen a mantenerse en el poder quienes se consideran herederos del legado de los románticos, por el periodo, teólogos de esa nueva religión que es el independentismo, con sus propias liturgias, credos y casta sacerdotal que en lugar de púlpitos están en escaños.  Pero no les importa tender la mano a sus antagonistas ideológicos y sus actos terroristas.

El fin de ETA parecía ser el principio de cicatrización de una herida abierta. Pero surge la crisis económica y vemos con sorpresa como un partido y un político azuzan la demagogia, las medias verdades y manifestaciones fuera de contexto para tapar la realidad económica de una región, una comunidad autónoma, que se encuentra en bancarrota.

Una vez más, antes de asumir el mea culpa, se busca un culpable: España.

 Hay una España culpable aunque no les guste que se diga.
Es la España de jóvenes y adultos nacidos en la dictadura pero criados en democracia que son inducidos a mantenerse en posiciones enconadas. Con Dios de su parte y sin encomendar sus partes al diablo, la España de sacristía y aroma cuartelero que tan bien describió Unamuno, está cometiendo el pecado de añorar el paternalismo autárquico de la dictadura y el régimen franquista posterior a los acuerdos con EEUU. Es cierto que el mérito del régimen de Franco fue crear una clase media y desarrollar áreas industriales. Pero no se puede catalogar a una ciudadanía a medida que esta se desarrolla, sea el régimen que sea o el modelo de estado. Es indudable que el obrero español de regiones industrializadas alcanzó un desarrollo de calidad de vida y oportunidades para sus hijos que no se habían dado nunca en nuestra historia. Pero hasta ese desarrollo forma parte del desarrollo de Europa. Uno de los logros de la dictadura fue crear las bases normativas y de estándares de protocolos para que cuando se produjera el ingreso, su proceso, con la entonces CEE fuera lo menos traumático posible.

 Habrá elecciones en el País Vasco y la moda soberanista tomará vientos para hacer ver que navegan cuando en realidad unos buscan el voto de quienes hasta ahora apoyaban a ETA y otros tratan de tapar su quiebra.

 Por desgracia el cuarto poder en España es una quimera donde prima el interés empresarial y el rédito político. La falta en las formaciones políticas de una verdadera democracia interna que hiciera posible una regeneración emanada de las bases propicia la perpetuación en el poder de una clase política que va envejeciendo en la misma taponando la natural y sana regeneración de mentes e ideas innovadoras si no nuevas.

Los partidos nacionalistas periféricos pecan de los mismos males pero se tapan y solapan con el argumento de que España es la invasora y no deja desarrollar su idiosincrasia que en más ocasiones de las deseadas responden a ensoñaciones simples pero agresivas que encuentran eco en intelectuales apesebrados que no tienen oponentes en nacionalistas intelectuales españolistas tan rancios e hipócritas como los periféricos.

Así, mientras la masa ciudadana y demócrata asiste muda al engaño de un gobierno que debería decir de una vez por todas lo que hay que hacer para salir de la crisis y someter sus medidas al plebiscito de las urnas o bien crear un gobierno de aglutinamiento, porque si se dice de concentración son capaces de acusar a Rajoy de nazi, que aunara esfuerzos, vemos como los extremistas de izquierdas y de derechas aprovechan para llegar o mantener sus cuotas de poder.

 Por otra parte resulta inaudito que el Nuncio apostólico no informe al Vaticano de que algunos de sus súbditos están meando fuera de la pila bautismal.
Es hora de que un gobierno de derechas deje claro a quien corresponda vaticanamente que la
   religión en España no debe inmiscuirse. Bastantes siglos llevan jodiendo la marrana y en época de crisis resultan obscenos ciertos comportamientos. La ciudadanía española sabe y reconoce la labor social de los miembros de la Iglesia, pero el estado debe ser laico.

Dará para mucho que comentar este otoño-invierno, pero antes de que aumente el tono de los rebuznos de los nacionalismos periféricos y español, es la propia ciudadanía que se identifica con valores cristianos aprenda a vivir en un país donde hay libertad de culto y ser creyente no cualifica para cargos públicos. Al menos no más que no ser creyente.

Resulta absurdo discutir si puede sentirse uno de una región y no pueda serlo a su vez español. Nadie ha discutido nuca la idiosincrasia regional. Pero sobre el espectro de un nacionalismo histórico inexistente han crecido y medrado desde intelectuales a mafiosos a los que hay que hacerles ver que la democracia es generosa y protectora de sus súbditos pero que hay unos límites. Que digan claro que debemos avanzar a un estado federal, inherente a monarquía o república.

 Un ejemplo es la polémica con las declaraciones  sobre la policía autonómica catalana. Son perfectamente legítimas en el contexto en que fueron realizadas pero con la malicia del oportunismo coyuntural. Lo peor es que serán replicadas e informadas con la misma malignidad por el nacionalismo español, en realidad llamándolo por su nombre nacional socialismo español.

Es estado tiene normas y entes capaces de abortar cualquier intento de ilegalidad, pero es hora de que la ciudadanía tome las calles para, sin enfrentarse, mostrar lo que quieren. Ya lo hacen en las urnas sólo que no captan el mensaje quienes reciben el honor de representarles.

El problema de España es una vez más los propios españoles…


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org/

 
 
 
 
 
 
 
 
 


 

Powered By Blogger