Con la
colaboración del profesor T. A. Rambaina
en exclusiva para The Adversiter
Chronicle
APERITIVO HORNEADO DE
MAÍZ CON SABOR A QUESO
Hoy
tratamos sobre un auténtico manjar para frikis de los aperitivos
procesados industrialmente como es la variante con sabor a queso del
mítico `gusanito´ de toda la vida. Se le ama con pasión o se le
odia a muerte, pero el gusanito con sabor a queso tiene una legión
fiel de consumidores y casi otra tanta que acaba renegando de ellos
durante meses hasta que le entran unas ganas incontenibles de
consumir gusanito con sabor a queso. Sus detractores, la mayoría
ortodoxos del gusanito clásico de maíz, afirman que comer aperitivo
horneado con sabor a queso es sucio, lleno de cosas artificiales y su
olor acaba provocando arcadas. Mitos, leyendas o verdades, nadie
mejor que nuestro asesor para estos asuntos y que nos resuelva las
dudas...
-Es
una cuestión de sensibilidad olfativa. Estamos ante el típico
aperitivo horneado de maíz, el gusanito de toda la vida y que con
distintas marcas blancas se comercializan. Un alimento que a nadie
despierta rechazo y en su momento formó parte básica de menús
críticos para una crisis. Pero está el factor olor a queso, y es
que estamos ante el mismo caso que los quesos que pueden ser más o
menos curados y de más o menos intensidad aromática. Quienes no
soportan olor a pies, jamás se meteran en la boca un gusanito con
sabor a queso ni cualquier otro aperitivo procesado industrialmente
con sabor a queso. En la parte opuesta, los millones de consumidores
que gustan de un queso curado y su aroma intenso no ven que se meten
en la boca un calcetín usado o la deda gorda del pie de alguien a
quien le huelen los pies. Es una cuestión psicológica pero
relacionada con la sensiblidad olfativa y no altera el valor
alimenticio del aperitivo horneado de maíz con forma de gusanito de
toda la vida. No hay que ser un cerdo que gusta de oler a pies
sudados y sí gustar de los quesos fuertes desde un punto de vista
aromático.
-El
producto ofrece lo que es, un aperitivo horneado de maíz con sabor,
no dice con queso. No es baladí, en una bolsa de 80 gramos hay un
contenido de queso del 6% y luego aromas a base de lactosa. Es que el
olfato es un universo en cada persona, reitero que hay quien huele el
producto y le viene a la mente la repulsiva imagen de pie oloroso.
Hay mujeres que desarrollan una fobia olfativa al estar embarazadas
pese a que les gusta desde niñas, pero es un olor que
instintivamente rechaza la psique porque es un olor desagradable y lo
relaciona como insano desarrollando una fobia preventiva para proteger
al bebé. No lleva nada especialmente reseñable que no lleve el
gusanito de toda la vida sin sabor a nada salvo la nada del maíz.
Las grasas son niveles normales en este tipo de aperitivos procesados
industrialmente, lleva unos saludables 2,7 gramos de fibra
alimentaria que siempre se agradece a la hora de aflojar intestinos y
nada menos que 5,7 gramos de proteínas y unos saludables 1,3 gramos
de sal. La diferencia es el sentido del olfato y su sensibilidad.
-Forman
parte de su encanto, cuando nos chupamos los dedos comiendo
langostinos o costillas se ve hasta como infalible señal de que está
para chuparse los dedos. Es evidente que si ponemos una fuente de
aperitivos horneados de maíz con sabor a queso en cuencos para una
fiesta infantil, el rastro de pegotes de granulado en cristales,
cortinas y muebles es inevitable porque, aunque no lo parezca, es un
alimento para adultos desde un punto de vista cochino. Lo que ocurre
que hay legión de consumidores que gustan de comer estos aperitivos
procesados industrialmente tumbados viendo la tele o momento reposado
de lectura y con los de sabor a queso y sus restos granulados en los
dedos no se puede evitar tener que ir a lavar las manos o se dejará
mando a distancia, hojas del libro u revista y mobiliario pringado de
restos. Lo de chuparse los dedos empeorará la cosa porque el granulado
se vuelve un grumo pegajoso con la saliva y cualquier cosa que
toquemos, salvo que sepamos usar los pies con destreza manual, dejará
un evidente rastro. Se juega mucho en la publicidad de este tipo de
aperitivos procesados industrialmente con sabor a queso con el tema
de chuparse los dedos o dejar rastros por la casa, pero para quien
tenga la desgracia de limpiar después, le aseguro que se acuerda de
las madres y difuntos de quien dejó los rastros.
-Por
no hablar de incontenibles ganas de orinar en ese momento y que te
pille las manos con restos...
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org







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