Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Derrota consecutiva en
El Molinón frente a un C. D. Eldense que jugó a mogollón
Una
de las diferencias de esta temporada con el objetivo confeso del
ascenso sí o sí, está en la locuacidad del míster Larcamón quien
tras la aplaudida derrota de la pasada jornada en El Molinón frente al
Girona ha lanzado declaraciones durante los días previos al encuentro frente al C.
D. Eldense levantando los ánimos y la convicción de salir a ganar y
además haciéndolo bien y bonito. Parecía el rival propicio para
cumplir sus intenciones con un C. D. Eldense con cambio de
entrenador, rumores de que Messi desea adquirir el equipo tras lograr
el ascenso a Segunda la pasada temporada. Lo malo de tanta locuacidad
animosa por parte de Larcamón es que luego debe plasmarse en el
terreno de juego y otra derrota, además sería consecutiva jugando
en casa, pondría las cosas un tanto calientes con el derbi asturiano
frente al eterno y máximo rival dentro de dos jornadas, perder dos
partidos o tres seguidos te puede hacer despertar en puestos cercanos
al descenso tras dormir en puestos de ascenso y promoción en la
tabla clasificatoria. Pero la parroquia sportinguista confiaba en su
equipo para afrontar otro encuentro en El Molinón y apoyar sin
fisuras el sueño ansiado de ser competitivos para luchar por el
ascenso...
Pese
a lo intempestivo de la hora, más propia de farturas que de ánimo
futbolero, buena entrada en El Molinón, 19.809 espectadores, con
presencia en la grada visitante de aficionados del Eldense. Larcamón
dejaba en el banquillo al estadounidense Konrad y daba entrada en la
titularidad a Sarco. Ambos conjuntos saltaron al césped y comenzaron
el partido intensos y concentrados, la cosa fue decayendo
progresivamente y se llegaba a los cinco minutos de juego con el
Eldense achuchando el área rojiblanca logrando saques de esquina y
una sucesión de ocasiones acosando el área sportinguista, un
Eldense con más personalidad en el juego frente a un espeso Real
Sporting en su juego sin lograr trenzar jugadas y algún que otro
jugador desaparecido en labores ofensivas bien secador por la defensa
rival, tendría el Eldense una ocasión de gol en el minuto nueve. Se
llegaba al cuarto de hora con un Eldense dominador y dinámico en su
juego e interceptando balones en desesperantes perdidas de balón y
pases imprecisos de los jóvenes y no tan jóvenes atletas del Real
Spoting que no lograba carburar en su juego en el centro del campo y
superado en intensidad por el rival en todas las facetas del juego.
Sin embargo, cinco minutos después, el Real Sporting parecía por
fin serenar su juego y tratando de tener la posesión del balón
pecando de poca o nula profundidad debido a las imprecisiones y una
excelente presión del Eldense, llegando a la media hora de juego con
los rojiblancos sin ser capaces de acabar una jugada en condiciones
con un rival que no hacía concesiones en defensa y más intenso que
los rojiblancos cuando tenía la posesión. Así, dos minutos después
de la media hora de juego, el bravo Yáñez se luce salvando los
muebles ante un chut de Olabarrieta que iba directo al fondo de la
red. Pablo Vázquez vería tarjeta amarilla poco después y los
últimos cinco minutos el Eldense bajó el pistón y por fin parecía
que el centro del campo sportinguista comenzaba a carburar, llegando
al descanso sin moverse el marcador y cierto canguelo en las gradas
porque la superioridad del Eldense había sido casi apabullante
eclipsando completamente el juego sportinguista salvo los cinco
minutos finales que dejaba las espadas en alto para el segundo
tiempo. Y comenzó la segunda parte con un Real Sporting que retenía
el balón frente a una fuerte presión defensiva del Eldense que
carecía del fuelle de la primera parte de forma progresiva según
avanzaban los minutos y eran los rojiblancos quienes se iban
entonando en sus ideas y su juego que carecía de la profundidad
necesaria y persistía en sus intentos de inquietar la portería
defendia por Ramón Vila que en el minuto cincuenta y cuatro se lució
a disparo de un Iasifov cada vez más incisivo y que fue la primera
oportunidad de gol digna de llamarse tal por parte del Real Sporting.
Cerca del minuto sesenta se movería el banquillo visitante para
insuflar aire y frescura a un Eldense que carecía de la chispa del
primer tiempo y con mono de faena en labores defensivas y se cumplian
sesenta minutos de juego cuando Larcamón mueve el banquillo y da
entrada a Loum por Nacho Martín en un momento del encuentro en que
comenzaba el juego rojiblanco a ganar profundidad frente a un Eldense
disciplinado y algo de resuello recuperado con los cambios, poco
después vería tarjeta amarilla el colombiano Otero por trifulcas y
pendencias en el área del Eldense durante un saque de esquina. De
nuevo el míster sportinguista movería el banquillo saltando al
césped Konrad, Pablo García y Casas por Cuenca, Sarco y Iasifov. Se
llegaba a la media hora del segundo tiempo con juego trabado por las
interrupciones y menguada la intensidad en ambos conjuntos. Y se
cumplía justo la media hora cuando el recién entrado tres minutos
antes Javi Martínez marcaría gol tras burlar a los defensas
rojiblancos sin que el bravo Yáñez nada pudiera hacer por
interceptar el balón y encontraba así el Leganés recompensa cuando
casi se mascaban tablas como resultado final. Jarro de agua fría en
las gradas del Molinón con delirio de alegría en la grada visitante
y mazazo a los jugadores sportinguistas que acabaron de perder
definitivamente la carburación en su juego tomando las riendas del
partido con comodidad el Eldense. A siete minutos del tiempo
reglamentario sería Corredera el sustituido dando paso al canterano
Bruno Rubio llegando al final del encuentro sin moverse más el
marcador. Felicitar al C. D. Eldense y su afición por una excelente
primera parte donde sólo les faltó el gol y supieron en el segundo
tiempo suplir el empuje del primer tiempo con solidez defensiva y
acierto a la hora de rematar a gol frente a un Real Sporting espeso,
sin carburar el centro del campo y jugadores eclipsados por el rival
que no supo en la segunda parte ejercer un juego fluido cuando el
Eldense parecía más vulnerable. Lo justo podría haber sido un
empate si bien el Eldense ya mereció adelantarse en el marcador en
el primer tiempo y Iasifov marró la única ocasión clara de gol de
los pupilos de Larcamón siendo un resultado justo u cuando menos no
injusto para lo visto en el partido.
Pues
está la cosa subiendo de temperatura en la afición que es
conocedora de que el único resultado aceptable será una victoria en
el feudo del Andorra la próxima jornada para afrontar el derbi
contra los carbayones en comunión afición y equipo. El partido
frente al Eldense ha sido un retroceso en la progresión del juego
del equipo y algo falla en la disposición táctica, se ve la idea y
se vislumbra que trata de aplicarse, pero algo falla en la
disposición de los jugadores y las palabras de Larcamón a la prensa
los días previos no se correspondieron con lo visto en El Molinón.
Los andorranos sólo llevan 3 puntos y saldrán a por la victoria
mientras que el Real Sporting debe demostrar con su juego que es
aspirante para luchar por el ascenso y una derrota en Andorra sería
una decepción sin que el empate vaya a satisfacer a una afición
inducida a creer en el proyecto y que igual que aplaude una derrota
con pundonor y amor propio, si se repite lo visto contra el Endelse
frente al Andorra y luego frente al eterno rival, me temo que
Larcamón no comerá el turrón navideño en el banquillo
sportinguista por mucha turra que dé en declaraciones de
intenciones, visión de futuro y propuesta de juego. Así que toca
tener fe y que el míster sepa afinar una orquesta de buenos solistas
y que fallan a la hora de estar conjuntados...
F.
O. R.






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