The Adversiter Chronicle

domingo, 6 de septiembre de 2026

"Deporte sin porte", por F. O. Roffön

Una sección de F. O. Roffön en exclusiva para The Adversiter Chronicle

El Girona F. C. con su eficacia goleadora nos hace besar la lona pero El Molinón la derrota perdona porque fue con mucha honra

No hay nada mejor que comenzar con buen pie la temporada para alegrar el cuerpo antes de un enfrentamiento que prometía un buen partido frente a un rival de enjundia como era el Girona F. C., recién descendido con objetivo de regresar esta temporada a la máxima categoría del fútbol profesional español, con genes en su plantilla de Primera más que de Segunda y un comienzo a trompicones que necesitaba la victoria y llevarse los tres puntos. Por parte sportinguista, plácidos días previos con el míster Larcamón haciendo declaraciones en la prensa y curándose un poco en salud ante la euforia palpable en el ambiente de la parroquia sportinguista, porque de momento la afición responde y casi agotando los abonos de socio disponibles, satisfecha de ver que parece que esta temporada se tiene un banquillo solvente y contentos de la trayectoria ascendente en su juego y acoplarse al sistema defensivo-ofensivo del míster plasmando las ideas en juego sobre el césped. La delantera visitante es de las que meten miedo en la categoría y todo preparado para medirse a un grande de esta temporada y ver si las buenas sensaciones se plasmaban en otra victoria y seguir en puestos de cabeza en la tabla clasificatoria...

Gran ambiente futbolero en las gradas del Molinón con 21. 323 espectadores sin que faltara afición gerundense en la grada visitante. Ambos conjuntos iniciaron el encuentro con seriedad y concentración, sin novedades en la alineación titular del Real Sporting que trataba de hacer valer su condición de local con una afición que no dejaría de animar y de silbar cuando el contrario tenía la pelota durante todo el encuentro, llegando con profundidad al área de un rival que se mantenía agazapado para salir raudo a la contra cuando tenía el balón aunque pecando ambos conjuntos de imprecisiones en el pase y el control del balón. Se llegaba al cuarto de hora con un Girona que se sacudía el dominio local ganando su juego velocidad y profundidad que dejaba en evidencia a los jóvenes y no tan jóvenes atletas del once rojiblanco por la floja defensa que ejercían y en ocasiones a punto el Girona de desarbolar el entramado defensivo del Real Sporting. Así, en el minuto veintiséis, el colombiano Asprilla aprovecha un pase largo en profundidad, controlando el esférico y sin que el bravo Yáñez pudiera evitar que acabara en el fondo de la portería. No se descompuso el Real Sporting pese a que había sus más y sus menos entre jugadores rivales, tratando de tener la posesión y el control del juego con un Girona que se ponía el mono de faena y pasaba a una defensa con presión alta tratando de ahogar el arranque de jugada del rival. Pasaban tres minutos de la media hora de juego cuando Gelabert vio tarjeta amarilla y en los últimos minutos del tiempo reglamentario trataba el Real Sporting de retomar el control del partido y acosar el área rival, un Girona que tenía en Asprilla un auténtico puñal que hacía sufrir a la defensa sportinguista. Se llegaba al descanso con buenas sensaciones pese al marcador en contra porque el partido estaba igualado y se estaba jugando de tú a tú frente a un rival superior sobre el papel y la afición reconocía el pundonor y brega del equipo durante la primera parte y las espadas seguían en alto para la segunda parte pese a la ventaja del Girona en el marcador. Larcamón daría entrada a Sarco para comenzar la segunda parte dejando en la caseta a un Konrad más atento a labores defensivas y que no tuvo un juego destacado comparado con jornadas anteriores. Ambos conjuntos comenzaron el segundo tiempo de forma intensa, fuerte en ocasiones, con un Girona defendiendo de forma agresiva que provocaba faltas y tarjeta amarilla mientras el Real Sporting ganaba en intensidad de juego al rival en numerosas ocasiones. Sin embargo, pese al intenso inicio se llegaba al cuarto de hora de la segunda parte con un juego embarullado y poco preciso, sin profundidad en las jugadas por parte de ambos equipos. De nuevo el míster rojiblanco movería banquillo con un triple cambio en el minuto sesenta y nueve dando entrada a Pablo García por un Iosifov intenso pero impreciso, el nigeriano Loum por un intenso Nacho Martín y Casas que sustituía al intrépido Gelabert agotado por la brega defensiva y ofensiva. Los cambios supusieron un revulsivo y aire fresco al juego sportinguista que tenía entregado al Molinón que no cejaba ora de animar, ora de silbar al rival cuando tenía la pelota. Se llegaba a la media hora del segundo tiempo con un Real Sporting que vivía sus mejores minutos en la faceta ofensiva y se respiraba que el empate era más que factible sin renunciar a remontar si se lograba el empate, pero el Girona tiraba de oficio con determinación y esperando su oportunidad cuando en una contra C. Pérez coge el balón y fusila sin piedad la portería del bravo Yáñez. Jarro de agua fría cuando parecía que el empate estaba a punto de llegar y delirio en la grada visitante que disfrutaba del segundo tanto de ventaja para su equipo. Cinco minutos después sería el colombiano Otero el sustituido por Bruno Rubio y el Real Sporting no cejaría hasta el pitido final llevado en volandas por la afición en sus intentos de perforar la meta defendida por Gazzaniga cuyos compañeros se mostraban sobrios pero efectivos en tareas defensivas, sucediéndose ocasiones de gol pero sin precisión de los rojiblancos en el pase o remate final y se llegaría al pitido final sin moverse el marcador. Felicitar al Girona F. C. que resultó letal en las dos claras ocasiones de que dispuso frente a un rival menos cuajado, algo más espeso y que, no obstante, supo plantar cara y que resultara un partido igualado salvo en la faceta goleadora, donde el colombiano Asprilla fue un auténtico y letal puñal y la nota pintoresca la puso el gerundense Pyshchur que es una auténtica torre de lo alto que es y que en el BAR la perspectiva de la televisión hacía ver que Guille Rosas sólo le llegaba a la altura de las medias, pero enorme el tipo de lo alto que es.

Tras el golpe en la mesa del Girona, está la cosa caldeada del 2º al 10º puesto de la tabla clasificatoria puesto que todos tienen los mismos siete puntos y hace que la próxima jornada sea de nuevo emocionante y de nuevo en El Molinón frente a un ceniciento Eldense que está en puestos de descenso directo con sólo 2 puntos, claro que el Real Sporting duerme esta semana 10º con siete puntos. Ambos equipos necesitan los puntos por motivos contrarios, unos sumar para subir puestos en la tabla clasificatoria y el Real Sporting mantenerse en puestos nobles de la misma y demostrar a su afición que sigue la progresión y mejoría. El Molinón despidió con aplausos pese a la derrota y si ha sucedido eso es porque se ven cosas, formas y maneras que apuntan a que se está haciendo algo distinto a temporadas precedentes y que luchar por el ascenso es posible. Se jugó sin complejos frente al Girona y se mantuvo el pundonor pese al marcador en contra con recambios efectivos. Hay que mejorar y mucho e ir partido a partido. Hay derrotas que no duelen y frente al Girona ha dolido pero como duele ser eliminado en Copa del Rey por un equipo que juega en categoría superior y se queda eliminado con honra y con honra sin mancilla jugaron los pupilos de Larcamón y ese es el camino a seguir, si nos dejan y si podemos...
F. O. R.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
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