Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
El Girona F. C. con su
eficacia goleadora nos hace besar la lona pero El Molinón la derrota
perdona porque fue con mucha honra
No
hay nada mejor que comenzar con buen pie la temporada para alegrar el
cuerpo antes de un enfrentamiento que prometía un buen partido
frente a un rival de enjundia como era el Girona F. C., recién
descendido con objetivo de regresar esta temporada a la máxima
categoría del fútbol profesional español, con genes en su
plantilla de Primera más que de Segunda y un comienzo a trompicones
que necesitaba la victoria y llevarse los tres puntos. Por parte
sportinguista, plácidos días previos con el míster Larcamón
haciendo declaraciones en la prensa y curándose un poco en salud
ante la euforia palpable en el ambiente de la parroquia
sportinguista, porque de momento la afición responde y casi agotando
los abonos de socio disponibles, satisfecha de ver que parece que
esta temporada se tiene un banquillo solvente y contentos de la
trayectoria ascendente en su juego y acoplarse al sistema
defensivo-ofensivo del míster plasmando las ideas en juego sobre el
césped. La delantera visitante es de las que meten miedo en la
categoría y todo preparado para medirse a un grande de esta
temporada y ver si las buenas sensaciones se plasmaban en otra
victoria y seguir en puestos de cabeza en la tabla clasificatoria...
Gran
ambiente futbolero en las gradas del Molinón con 21. 323
espectadores sin que faltara afición gerundense en la grada
visitante. Ambos conjuntos iniciaron el encuentro con seriedad y
concentración, sin novedades en la alineación titular del Real
Sporting que trataba de hacer valer su condición de local con una
afición que no dejaría de animar y de silbar cuando el contrario
tenía la pelota durante todo el encuentro, llegando con profundidad
al área de un rival que se mantenía agazapado para salir raudo a la
contra cuando tenía el balón aunque pecando ambos conjuntos de
imprecisiones en el pase y el control del balón. Se llegaba al
cuarto de hora con un Girona que se sacudía el dominio local ganando
su juego velocidad y profundidad que dejaba en evidencia a los jóvenes
y no tan jóvenes atletas del once rojiblanco por la floja defensa
que ejercían y en ocasiones a punto el Girona de desarbolar el
entramado defensivo del Real Sporting. Así, en el minuto veintiséis,
el colombiano Asprilla aprovecha un pase largo en profundidad,
controlando el esférico y sin que el bravo Yáñez pudiera evitar
que acabara en el fondo de la portería. No se descompuso el Real
Sporting pese a que había sus más y sus menos entre jugadores
rivales, tratando de tener la posesión y el control del juego con un
Girona que se ponía el mono de faena y pasaba a una defensa con
presión alta tratando de ahogar el arranque de jugada del rival.
Pasaban tres minutos de la media hora de juego cuando Gelabert vio
tarjeta amarilla y en los últimos minutos del tiempo reglamentario
trataba el Real Sporting de retomar el control del partido y acosar
el área rival, un Girona que tenía en Asprilla un auténtico puñal
que hacía sufrir a la defensa sportinguista. Se llegaba al descanso
con buenas sensaciones pese al marcador en contra porque el partido
estaba igualado y se estaba jugando de tú a tú frente a un rival
superior sobre el papel y la afición reconocía el pundonor y brega
del equipo durante la primera parte y las espadas seguían en alto
para la segunda parte pese a la ventaja del Girona en el marcador.
Larcamón daría entrada a Sarco para comenzar la segunda parte
dejando en la caseta a un Konrad más atento a labores defensivas y
que no tuvo un juego destacado comparado con jornadas anteriores.
Ambos conjuntos comenzaron el segundo tiempo de forma intensa, fuerte
en ocasiones, con un Girona defendiendo de forma agresiva que
provocaba faltas y tarjeta amarilla mientras el Real Sporting ganaba
en intensidad de juego al rival en numerosas ocasiones. Sin embargo,
pese al intenso inicio se llegaba al cuarto de hora de la segunda
parte con un juego embarullado y poco preciso, sin profundidad en las
jugadas por parte de ambos equipos. De nuevo el míster rojiblanco
movería banquillo con un triple cambio en el minuto sesenta y nueve
dando entrada a Pablo García por un Iosifov intenso pero impreciso,
el nigeriano Loum por un intenso Nacho Martín y Casas que sustituía
al intrépido Gelabert agotado por la brega defensiva y ofensiva. Los
cambios supusieron un revulsivo y aire fresco al juego sportinguista
que tenía entregado al Molinón que no cejaba ora de animar, ora de
silbar al rival cuando tenía la pelota. Se llegaba a la media hora
del segundo tiempo con un Real Sporting que vivía sus mejores
minutos en la faceta ofensiva y se respiraba que el empate era más
que factible sin renunciar a remontar si se lograba el empate, pero
el Girona tiraba de oficio con determinación y esperando su
oportunidad cuando en una contra C. Pérez coge el balón y fusila
sin piedad la portería del bravo Yáñez. Jarro de agua fría cuando
parecía que el empate estaba a punto de llegar y delirio en la grada
visitante que disfrutaba del segundo tanto de ventaja para su equipo.
Cinco minutos después sería el colombiano Otero el sustituido por
Bruno Rubio y el Real Sporting no cejaría hasta el pitido final
llevado en volandas por la afición en sus intentos de perforar la
meta defendida por Gazzaniga cuyos compañeros se mostraban sobrios
pero efectivos en tareas defensivas, sucediéndose ocasiones de gol
pero sin precisión de los rojiblancos en el pase o remate final y se
llegaría al pitido final sin moverse el marcador. Felicitar al
Girona F. C. que resultó letal en las dos claras ocasiones de que
dispuso frente a un rival menos cuajado, algo más espeso y que, no
obstante, supo plantar cara y que resultara un partido igualado salvo
en la faceta goleadora, donde el colombiano Asprilla fue un auténtico
y letal puñal y la nota pintoresca la puso el gerundense Pyshchur
que es una auténtica torre de lo alto que es y que en el BAR la
perspectiva de la televisión hacía ver que Guille Rosas sólo le
llegaba a la altura de las medias, pero enorme el tipo de lo alto que
es.
Tras
el golpe en la mesa del Girona, está la cosa caldeada del 2º al 10º
puesto de la tabla clasificatoria puesto que todos tienen los mismos
siete puntos y hace que la próxima jornada sea de nuevo emocionante
y de nuevo en El Molinón frente a un ceniciento Eldense que está
en puestos de descenso directo con sólo 2 puntos, claro que el Real
Sporting duerme esta semana 10º con siete puntos. Ambos equipos
necesitan los puntos por motivos contrarios, unos sumar para subir
puestos en la tabla clasificatoria y el Real Sporting mantenerse en
puestos nobles de la misma y demostrar a su afición que sigue la
progresión y mejoría. El Molinón despidió con aplausos pese a la
derrota y si ha sucedido eso es porque se ven cosas, formas y maneras
que apuntan a que se está haciendo algo distinto a temporadas
precedentes y que luchar por el ascenso es posible. Se jugó sin
complejos frente al Girona y se mantuvo el pundonor pese al marcador
en contra con recambios efectivos. Hay que mejorar y mucho e ir
partido a partido. Hay derrotas que no duelen y frente al Girona ha
dolido pero como duele ser eliminado en Copa del Rey por un equipo que juega en
categoría superior y se queda eliminado con honra y con honra sin
mancilla jugaron los pupilos de Larcamón y ese es el camino a
seguir, si nos dejan y si podemos...
F.
O. R.






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