Suplemento
televisivo cutre de The Adversiter
Chronicle
-Los
espías españoles que combatieron a los nazis-
Autor:
Eduardo Martín de Pozuelo y
Iñaki Ellacuría
Editorial:
DEBATE
Edición:
Primera edición, abril de
2008
En las grandes crónicas de la II Guerra Mundial en el
teatro de operaciones europeo suele solaparse, cuando no ignorado
directamente, el papel de España y Portugal en la guerra y más
concretamente la guerra de espías que fue intensa desde la guerra
civil en España donde el régimen nazi pudo crear toda una
infraestructura de espionaje. También los aliados tejieron su red de
espías pese a las evidentes facilidades que la dictadura de Franco
daba a los nazis, pero teniendo que mantener el dictador un delicado
equilibrio para no desairar a los aliados y mantener a la vez la
alianza no declarada con Hitler. Los autores, con ágil estilo
periodístico, nos llevarán a los hechos, las pruebas y los
testimonios de hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas ejerciendo
labores de espionaje, con distintas motivaciones personales y que
ocultaron incluso a su familia una vez terminado el conflicto los
trabajos de espionaje realizados en contra del nazismo y que
contribuyeron con su labor de inteligencia dar ventajas, en ocasiones
decisivas, a los aliados en la guerra del espionaje...
Eduardo
Martín de Pozuelo (La Jonquera, Girona, 1952) es periodista de La
Vanguardia desde 1975.
Entre otros galardones, ha obtenido el Premio Ortega y Gasset en
1985, el Premio Ojo Crítico de RNE en 1989 y el Premio Ciudad de
Barcelona, también en 1989. Fruto de su colaboración con Iñaki
Ellakuría, una serie de reportajes de corte histórico sobre
documentos desclasificados por Estados Unidos les valió el Premio
Internacional Rey de España de Periodismo en 2006. Es autor, junto a
Jordi Bordas, de La Cosa
Nuestra, que consiguió
el Premio Reporter de periodismo en 1990, y con Jordi Bordas y
santiago tarín, de Guía
de la Corrupción. En
2007 publicó Los
secretos del franquismo.
Iñaki
Ellakuría (Barcelona, 1978). Licenciado en ciencias de la
comunicación por la Universitat Ramón Llull de Barcelona, ha
trabajado en el ABC,
en la agencia EFE y en la revista El
Ciervo, entre otras
publicaciones, hasta llegar a La
Vanguardia en 2001.
Obtuvo el Premio Internacional Rey de España de Periodismo en 2006
en colaboración con Eduardo Martín de Poizuelo.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año
de edición y en Internet podéis encontrar más información sobre
los autores. Sin más preámbulos, unas breves reseñas que os
inciten a su apasionante lectura:
Españoles refugiados en Francia tras la derrota
republicana...
"Uno
de los documentos que tal vez mejor ilustran ese panorama se refiere
a un encuentro entre Franco y el mariscal Philippe Pétain. Dicho
documento revela la consideración que le merecerían al general
español los derrotados en la Guerra Civil y también rasgos
psicológicos del Caudillo. Corría agosto de 1939 cuando Pétain,
embajador francés en nuestro país, explicó a los norteamericanos
que acababa de entrevistarse con Franco, al que le había comentado
que mientras celebraba su victoria en la guerra, ciento cincuenta mil
derrotados españoles se refugiaban en Francia con el alto coste
económico para las arcas galas. Pétain preguntó a Franco qué se
podía hacer con ellos. La fría respuesta del futuro dictador
sorprendió al héroe de la batalla de Verdún: `Entrégueme
cincuenta mil´. Sobre los cien mil restantes no profirió ni una
palabra o, lo que es lo mismo, los abandonó en manos francesas.
Pétain aseguró, y así quedó recogido en el documento guasrdado en
Estados Unidos, que Franco quería cincuenta mil presos con la
intención de dividirlos en dos grupos: uno destinado a trabajos
forzados y el resto para juzgarlo y fusilarlo. Francia finalmente no
entregó a los 50.000 refugiados pues, siempre según versión de
Pétain, al comunicar a los exiliados españoles la posibilidad de
ser repatriados, se negaron a regresar por miedo a sufrir
represalias; de modo que, salvo excepciones, iniciaron un exilio que
en la mayoría de los casos les llevaría a combatir contra el
ejército nazi en la Segunda Guerra Mundial. Muchos de esos exiliados
españoles encontrarían la muerte en los campos de exterminio nazis.
Perro por aquellas mismas fechas había muchos más derrotados en el
territorio español -`rojos´- que los que habían logrado huir a
Francia."
La OSS espía los puertos marítimos...
"Los
servicios de inteligencia norteamericanos querían tener controlado
hasta el mínimo detalle. Por eso pusieron especial énfasis en
resaltar la importancia de las labores de contraespionaje. Bilbao,
ciudad que intentaba escapar de la negritud de la dictadura, vibrando
con la victorias de un Athletic liderado por la mítica delantera
formada por Iriondo, Zarra, Gainza y Panizo, se convirtió en uno de
los principales escenarios de la batalla subterránea, clandestina y
desconocida para la mayoría de los españoles, entre los servicios
secretos aliados y nazis. El `Manual del buen espía´ pone el acento
en la importancia de tener bajo control los movimientos portuarios
-.Bilbao contaba con una importante conexión marítima con las islas
Británicas- del que querían tener conocimiento hasta el último
detalle: averiguar los nombres de todas las autoridades portuarias
españolas, su manera de pensar y toida su información personal que
les pudiera ser de utilidad llegado el momento. Los mismos propósitos
se extendían a los armadores, cofradías y extranjeros localizados
en los puertos que pudieran tener alguna vinculación con Alemania.
En cuanto a los barcos, les preocupaba `aquellos que pudieran
suministrar alimentos o combustible al enemigo´. La OSS dedicó
además una especial atención al control de los estraperlistas, esa
figura que, cual ave carroñera, surge cuando huele a fiambre, y que
en los años duros de la posguerra tuvo la connivencia d ela política
franquista. Los estraperlistas, por las características de su
trabajo y por sus relaciones con la policía, tenían conocimiento de
la entrada clandestina a España de extranjeros, por lo que se
convirtieron en una de las principales fuentes de información de los
espías de ambos bandos."
Ribas / Listick; un catalanista y espía doble a favor
de los aliados...
"Ribas
regresó a España. Un viaje que no estuvo exento de peligros y de
situaciones de máxima tensión. Pero antes de partir tuvo que
solucionar unos problemas, tales como buscar un buen pretexto para
explicar sus idas y venidas entre ambos países. Lipstick estaba
encantado con la idea de volver a España e investigar más sobre los
alemanes. Le dijo a un funcionario del SIS, R. B. White, que era
imprescindible tener presente que su partida debía tener relación
con actividades relativas a la industria de plásticos, pues antes de
partir hacia Londres había explicado en Barcelona a don Carlos Godó,
Conde de Godó, dueño del diario La Vanguardia y al que conocía del
club de tenis, que se iba a Gran Bretaña por negocios y para
aprovechar la oportunidad de trabajar en empresas químicas
británicas, y así aumentar su experiencia profesional. Una versión
que luego había mantenido idéntica ante el periodista del mismo
diario catalán, Felipe Fernández Armesto, más conocido por su
pseudónimo, `Augusto Assía´ tomado de un príncipe veneciano.
Assía, anglófilo y antifascista, había sido expulsado de Alemania
en 1933 tras la subida de Hítler al poder y después se marchó a
Londres como corresponsal de La Vanguardia; allí se convertiría en
el español mejor relacionado de la ciudad y en un colaborador
destacadísimo de la causa aliada, como explican numerosos documentos
secretos de la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos.
Se dice en las notas desclasificadas del SIS que fue Lipstick quien
tuvo la ocurrencia de usar la valija diplomática como paraguas de su
regreso a España. `Explicará que quiere ir a casa a ver a su
prometida pero no está dispuesto a irse si no le aseguran un visado
de vuelta. Cree que esta dificultad es superable si le dan una
valija, y que sin ella el viaje es imposible´.
Joan Pujol García; Garbo para los británicos y Arabel
para los alemanes...
"En
la primavera de 1942, Pujol llegó de verdad a Inglaterra y con la
ayuda de la X-2 convenció a los alemanes de que había montado una
red de 27 agentes pro nazis distribuidos por todo el Reino Unido, de
modo que en Berlín estaban convencidos de que Arabel era
probablemente el mejor agente que tenían. La red ficticia de Arabel
le costaba a los alemanes una buena suma de dinero que pagaron
gustosamente durante toda la guerra. Entre la red virtual de Garbo
figuraban personajes de influencia y, en teoría, poseedores de
información muy valiosa. La dificultad de su trabajo radicaba en que
tenía que fabricar informes coherentes de todos los agentes que se
iba inventando sin que se contradijeran entre sí y se descubriera la
farsa. Siempre con la ayuda de la inteligencia británica, muchas
veces inventó razones para explicar por qué alguno de sus
estupendos agentes no había logrado informar sobre alguna operación
militar de la que era evidente que los alemanes se enterarían. Por
ejemplo, en una ocasión transmitió que su agente en Liverpool se
había puesto enfermo poco antes de un gran movimiento de la flota
británica a partir de ese puerto. La enfermedad había impedido al
espía (virtual) pasar aquella información a Arabel, quien para dar
mayor verosimilitud a su historia, anunció la muerte del agente. El
servicio secreto del Reino Unido hizo publicar una esquela falsa en
un diario local, de tal suerte que los alemanes, convencidos de esta
historia, hasta pagaron una pensión a la viuda imaginaria del agente
muerto, también imaginario."
España refugio de quienes tratan de escapar del yugo
nazi...
"Después
de esta visión general, el informe aborda detalles más concretos.
Makinson detalló las características de los refugiados que en ese
momento de la guerra mundial llegaron a España: Con pequeñas
excepciones, casi todos los refugiados han estado viviendo durante
periodos considerables en Francia, primero en la zona ocupada y
posteriormente en la zona desocupada. Cuando los alemanes llegaron a
esta última zona, el éxodo por los Pirineos aumentó enormemente en
volumen. Más de la mitad de todos los refugiados son ciudadanos
franceses nativos, pero también hay unos cuantos nativos de Polonia
y Alemania, y un reguero de otras nacionalidades incluyendo belgas,
holandeses y lituanos. Aproximadamente la mitad de los franceses y la
gran mayoría de los refugiados no franceses son judíos. Desde el
comienzo de este año el consulado general (EEUU) ha estado
recibiendo una media de veinte cartas al día de refugiados que
buscan protección o asistencia americanas. Debido a que sus
representantes consulares en ocasiones no pueden ayudarles, muchos de
ellos pretenden ser americanos, aunque la investigación casi
ivariablemente establece que no son de ninguna forma ciudadanos
americanos. Cuando se les pñiden los pasaportes u otra prueba
aceptable de su nacuionalidad, estas personas rápidamente abandonan
su pretensión de ser americanos(...) Quizá el 75 por ciento de
todos los refugiados que entran en España son hombres en edad
militar, digamos entre dieciocho y cuarenta años. El 10 por ciento
son mujeres, algunas d eellas acompañladas por niños pequeños e
incluso bebés. La mayor parte de los franceses y también la mayoría
de los polacos no judíos dicen haber abandonado Francia con la
auténtica intención de llegar al norte de África para luchar
contra las fuerzas del Eje. Muchos de ellos han tenido formación
militar reciente. Casi todos los judíos tienen parientes o amigos en
Estados Unidos y desean llegar allí. Conforme a las últimas cifras
disponibles y a las estimaciones fiables, hay de 600 a 700 refugiados
de nacionalidad francesa en priosnes en el distrito consular de
Barcelona. Hay aproximadamente quinientos refugiados franceses en
libertad provisional en la ciudad de Barcelona."
Conde de Minerbi, consul y un agente en España de la
OVRA fascista italiana...
"Su
mano derecha, tanto en el espionaje como en sus turbios y
clandestinos negocios en el mercado negro, fue el señor Di Carlo.
Así lo definieron los servicios secretos norteamericanos: `Agente
personal de Barrachi, especial encargado para viajes continuos por
España y a Roma, siempre con carácter de urgencia; la mayoría de
ellos por comercio negro, a medias, desde luego, con su emisario
Barrachi´. Asimismo, el jefe de la OVRA en Barcelona también
necesitaba a su lado hombres de acción, dispuestos a utilizar la
violencia cuando él lo reclamara; éste era el caso de Brusati:
`Conserje del consulado y algo más; siempre se prestó, sin el menor
escrúpulo, a toda clase de servicios y encargos, a sabiendas, contra
italianos molestados únicamente por sus opiniones contrarias´ al
régimen fascista, o como el también conserje Nefonte, que fue `fiel
y astuto informador y la almohada segura de todos los secretos del
Fascio desde su primera aparición en Barcelona."
Fascinante viaje a la España de posguerra y la sorda
batalla librada en el espionaje, también homenaje a la memoria de
los españoles participantes en la II Guerra Mundial, civiles que se
suman a quienes combatieron en ambos bandos y conocer la importancia
de España y Portugal en el conflicto ya que la península ibérica
era el único territorio continental europeo que no estaba bajo la
ocupación nazi, héroes anónimos y hombres y mujeres que
secretamente colaboraron con la inteligencia aliada. Ideal para
lecturas de noche, estancias hospitalarias, viajes de largo recorrido
y amantes de las hazañas bélicas y crónicas de espías de la mano
de documentos, testimonios y un trabajo de investigación plasmado en
una lectura ágil y que te atrapa.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org













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