Una sección del
padre I. N. Mundicia en
exclusiva para The Adversiter Chronicle
Rechazo del `Premio al
Belén Progresista´ y lo acontecido con el cartero real
Por
fin han pasado unas navidades que, sé por el confesionario, han sido
polémicas y lo primero es que debo explicar el motivo de que la
parroquia rechace el galardón que la formación política PODRECEMOS
tuvo a bien conceder al belén viviente parroquial como montaje
belenístico progresista y dar protagonismo y visibilidad a las
mujeres transexuales. Lo sucedido es que se la han vuelto a colar al
panoli del párroco auxiliar, padre Genaro, que tuvo la
responsabilidad de llevar a cabo la selección de figurantes. Lo que
menos se imaginaba el inocentón del padre Genaro que Antonia Latrans
era el nombre artístico de Paco el sastre que cursó estudios en la
capital y se ve que además de estudiar el noble arte de la costura
pues se volvió mujer. Trato de comprender los cambios en la sociedad
y todo este pandemonio de los géneros sexuales, pero Paco podría
haberse afeitado la barba porque cuando Maruja, una de las beatas más
acérrimas de la parroquia y que donó el bombo del bingo parroquial,
le dio un patatús al ver a la Virgen con barba, patillas y hasta
fumándose un puro de la que iba a su puesto de figurante. La
parroquia rechaza el premio por muy progresista que sea una Virgen
con barba y patillas, que siempre será Paco el sastre y no Antonia
ni cojones, que ya está bien. Primero le coláis al párroco auxiliar
un lechón en lugar de un bebé y al Paco travestido, no es de
extrañar que los gamberros intentaran probar que las barbas eran de
pega y le prendieron fuego con un soplete de cocina, al menos lo
intentaron porque Paco empezó a repartir tortazos a los gamberros
y se produjo una obscena escena con la Virgen repartiendo hostias a
diestro y siniestro para pasmo de la infancia que se encontraba
admirando el belén viviente parroquial. Se tomarán las medidas
oportunas para que el próximo belén viviente imponga unas mínimas
reglas de género a quienes aspiren a ser figurantes.
Y me
queda aclarar lo acontecido con el cartero real que instala sus
reales en la parroquia para recoger las cartas llenas de ilusión y
peticiones de la infancia de la parroquia. Esta vez no puede
achacarse la culpa y la responsabilidad al párroco auxiliar y sí
atribuirle el mérito de desenmascarar al cartero real. A mediados de
diciembre vino a la parroquia solicitando ayuda un peregrino al que
le habían salido pupas en los pies y necesitaba reposo unos días
necesitando poder afrontar los gastos de la estancia hasta que sus
pies estuvieran en condiciones de volver al camino. Klaus, ese es su
nombre, apenas chapurrea un casi incomprensible español y parecía
el candidato idóneo para representar el papel de cartero real de los
Reyes Magos. Salvo el primer día, el resto de los días y durante
ocho horas el jeta del Klaus se dedicó a cobrar a cada niño y niña
que depòsitaba su carta un franqueo por valor de cinco euros. El muy
cabrón se dedicó a estar a cuchillo y mantel parroquial mientras se
fundía lo ilegalmente recaudado en darse homenajes en la taberna,
hotel de la rotonda en la salida de la autovia y decir procacidades a
madres de buen ver que acompañaban a sus retoños a depositar la
carta. Ni la parroquia emitió sellos ni el Klaus tiene nada que ver
con la parroquia, simplemente otro hereje centroeuropeo que nos ha
estafado, a mí el primero. Lamentándolo mucho, la parroquia no está
en condiciones de devolver un dinero que, por otra parte, nada tiene
que ver con la parroquia más allá de prestar una labor social a
quien parecía un andrajoso y greñudo peregrino necesitado de un
poco de caridad cristiana. Por si las moscas, se impone una derrama
del cepillo parroquial en las misas hasta cumplirse el primer
trimestre del año consistente en la voluntad de siempre, bastante
rácana siempre también, de cien euros para parroquianos de paso y
de diez euros para beatas y beatos asiduos a las misas.
Antes
de terminar, recordaros que en la tienda parroquial se pondrán a la
venta ropajes, complementos y artículos de carnaval que podéis
adquirir a módico precio y que una vez pasadas las carnavaladas
podréis donar a la tienda parroquial donde serán puestos a la
venta el siguiente carnaval. Sé por el confesionario que hay quejas
de que siempre son los mismos disfraces año tras año y descoloridos
algunos; bien, pues tenéis el resto del año para donar disfraces y
complementos de carnaval. Menos quejaros y menos afán consumista,
queridos feligreses, menos afán y quejas. Si engordáis cada año no
pongáis de escusa en la tertulia tabernaria de que la parroquia tiene
afán recaudador y que los trajes son los mismos y descoloridos en
lugar de reconocer que os ha crecido la tripa a ellos y se han puesto
implantes mamarios y de nalgas ellas. Ir en paz y no seáis tan
ávaros de haberos pasado las fiestas navideñas gastando como si
fuera a terminarse el mundo y luego recortáis los ingresos a la
parroquia para pagar pufos navideños...
AMEN
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org






No hay comentarios:
Publicar un comentario