The Adversiter Chronicle

jueves, 28 de mayo de 2020

DIARIO DE LA GUERRA DEL CORONAVIRUS por A. Nónimo

Jueves 21 de mayo

Es la primera vez desde que se decretó el estado de alarma que levanto la persiana y no me paro a ver el exterior, me di cuenta ya en el baño y, supongo, ya estoy desconfinándome. Es cierto que se oye más ruido de tráfico y entre de todo un poco, por unos instantes era un día normal hasta que el ruido de la cisterna me recordó que es la nueva normalidad...
El pacto con la formación política heredera de ETA está levantando ampollas. Nos centramos en los aspectos económicos más que en los sanitarios, al menos la ciudadanía-soldados de la que formo parte. El descenso en las muertes, aunque sigue fluctuando, contribuye a esta especie de perder el respeto, camino de perder el miedo, al coronavirus. Se oyen noticias de una posible mutación del virus, pero, para un profano como yo, no sé si es bueno, malo, regular...
He ido a la compra y puse la mascarilla. Todo es acostumbrarse, que dijo alguien, pero ha sido un poco incordio porque lucía el sol pero se me empañaban las gafas. Sentí ese inevitable picor que surge en la mejilla cuando no puedes tocarte la misma, pero es sólo cuestión de tiempo, como acostumbrarse a las colas, a no salir de casa, a no ver a familiares, parentela, amistades, amigos, conocidos y algún que otro galápago inevitable. Sólo es cuestión de tiempo en una nueva realidad que marca los tiempos para todo...
También el reloj marca la hora y, aunque me levanté como si fuera un día normal, sigo con el insomnio de la nueva normalidad.


Viernes 22 de mayo

No por esperado deja el pasar a la fase dos de ser algo que levanta la moral, aunque tiemblo visto lo visto hasta ahora. Pero siempre es hermoso recuperar algo de antaño aunque haya colas, haya que adaptarnos a la nueva normalidad...
Hoy he pedaleado a buen ritmo en el sentido de que me pasaron volando los veinte minutos y tuve por un instante ganas de que llegue el domingo para subir otros cinco minutos. Al pesarme, la báscula me dice que no he adelgazado nada pero tampoco hubo aumento de lorzas, estoy estático en el peso haciendo estática...
Ecos desde China que hablan de una posible mutación del coronavirus y alertan de un posible rebrote. Pero ya no escuchamos, estamos de permiso que confundimos con vuelta a la normalidad que sencillamente ya no existe, a ver qué pasa con el tema playas...
La jornada de sol se nubló a media tarde y ya llovizna. Siento el golpear de la lluvia, tenue, en el cristal. Me pregunto si las nubes saben de fases de desconfinamiento, libres que son atrapadas en la atmósfera...
Noto el sueño y apago luz, la estática ya se amortiza en forma de conciliar el sueño.


Sábado 23 de mayo

Es la primera vez desde que empezó la guerra del coronavirus que no he seguido íntegro el discurso semanal del Presidente en televisión. Tal vez me he contagiado de la relajación o puede que sea hastío. El caso es que abre las puertas al turismo a partir de julio, es necesario por motivos económicos al igual que Italia y Grecia o Francia, pero tengo un mal, no presentimiento, sensación rara al pensar en un segundo confinamiento domiciliario...
Muy cómodo hoy en la estática, creo que voy bien aunque he ganado unos gramos según la báscula, ese artilugio que no puede faltar en casa pero que apenas pisamos, ya sé el motivo: es un asco verse engordar, no estar gordo, sino engorde por estar inactivo y comer mierdas, ricas y deliciosas pero que engordan cuando eres carne de sofá...
La nueva me ha mandado un correo, quiere que nos veamos por el chat para hablar unos temas del curro. Lo que menos me apetece es aguantar la turra de una novata y sus preguntas...
Sigue coleando el pacto con los herederos de ETA, ahora resulta que no hacía falta porque ya tenía los votos necesarios y ha salido un viejo barón socialista, uno de la relegada vieja guardia, justificando con el argumento de que el Presidente no estaba al tanto. Este Gobierno tiene una curiosa e irritante costumbre de anunciar cosas que luego no son así exactamente, es algo normal en todo gobierno alguna vez en su mandato, pero desconcierta, confunde y desorienta a sus propios votantes...
Miro por la ventana antes de acostarme. No me termino de acostumbrar a noche de fin de semana sin el tráfico finsemanero, de marcha, de copas, pero no hay tráfico salvo una ambulancia y luces de coches patrulla a lo lejos. Seguimos en estado de alarma...
Pongo la radio, me pongo en modo sueño.


Domingo 24 de mayo

Último domingo en fase uno, pienso mientras doy la primera bocanada a la mañana tras levantar la persiana aunque no puedo evitar preguntarme si es la primera fase uno, la definitiva o qué, pero nadie me responde y la calle está como cada día el mismo día...
El pacto con los herederos políticos de ETA ha encabronado incluso al partido gobernante, entre acusaciones de la oposición de tratar de crear un modelo bolivariano de pesebre social subvencionado, pero no tenemos reservas petrolíferas como Venezuela, sin embargo hay compatriotas que piensan que recuperar el programa de 1931 nos llevará al siglo XXI cuando es el coronavirus el cicerone que nos abre las puertas de un nuevo siglo ya con dos décadas. Puede verse un bosquejo del futuro inmediato pero antes hace falta una vacuna y las banderas de 1931 son piezas de museo porque nuestras banderas son las de ahora...
Al final todo me ha recordado los años del terrorismo etarra y ha teñido este último domingo de fase uno de pena y tristeza. Hablan de declarar diez días de luto como si poner varios realzara el homenaje cuando el mejor homenaje es mantener la distancia social y remar todos hacia el mismo objetivo. Escuchar que se abrirán las fronteras al turismo me hace preguntarme si luego no lloverán las demandas por contagiarse en los hoteles, piscinas, monumentos. Una versión actualizada de alegar intoxicación alimentaria...
He aumentado diez minutos el pedaleo y lo he notado, siento las piernas pesadas aunque la báscula dice que peso lo mismo que ayer. Cuando me peso, la báscula parece mirarme con reproche por tener lorzas y dejar de ser parte del mobiliario del aseo para ser parte activa en vigilar mi peso y sentir la planta de mis pies sobre su cara...
Me acuesto creo que optimista porque ya estamos en fase dos, que tontería.


Lunes 25 de mayo

Hoy sí a sido levantar la persiana y ver un sucedáneo de un lunes normal en la sucedánea nueva realidad, la obra con obreros, los bares y cafeterías abiertos con sus terrazas e incluso movimiento en las aulas, pero sólo son eso, movimientos...
Han cesado a un mando de la Guardia Civil en lo que parece consecuencia de filtraciones, pero ya hay todo tipo de teorías más o menos peregrinas. A veces olvidamos que es un Cuerpo militar y se rige como tal donde la cadena de mando sufre las consecuencias de sus subordinados, pero la milicia también fue prostituida con la dictadura franquista. El silencio también es deber de un militar...
Esta noche me he despertado como si me estuvieran amputando la pierna con un serrucho, supongo que consecuencia de mi herrumbre resquebrajada por el ejercicio en la estática, pero ya hago diez minutos más, media hora en total. Mientras pedaleaba he decidido solicitar el teletrabajo de forma definitiva, así no aguanto tonterías. La nueva me manda un correo donde me cita para mañana, hoy tiene un imprevisto. Mejor...
Me acuesto sereno, mañana será un martes aunque sea un sucedáneo de tal y no otro día igual al anterior...
Creo que ese pensamiento me reconforta de alguna forma.


Martes 26 de mayo

Hay que reconocer que abrir la persiana es más estimulante en la fase dos, ves vidilla en el asfalto, tráfico fluido sin llegar a la saturación de la vieja normalidad que se ve tan lejana en el futuro, sobre dos años de distancia social calculan según he leído en algún sitio...
La política va acaparando la actualidad y colea el asunto de la destitución de un mando de la Guardia Civil, una institución también ensombrecida por la dictadura que la convirtió en su brazo ejecutor tal vez como penitencia por mantenerse leal a la república en el 36. Son disciplinados y a veces olvidamos que es un estamento militar y que los mandos van rotando en sus puestos y destinos, pero el conjunto de las cosas y su utilización política hace que nos crezcan los enanos en este circo...
Estuve animado toda la jornada, incluso la novata ha sido una sorpresa. Llegamos puntuales a la cita en el chat y me llamó la atención su alias, Pétalo de Rosa. Hablamos del curro unos diez minutos y luego, de una manera natural, acabamos hablando de todo un poco. La verdad es que hablamos mucho, pero después estuve zapeando un poco y me detuve en una noticia deportiva donde hacían una somera crónica de un partido de la competición alemana de fútbol, disfruté de volver a ver jugadas, la voz del locutor, los goles; hasta que reparé en las gradas, vacías, lúgubres y tétricas como el atrezzo de un circo en la oscuridad. El espejismo en que vivía esta fase dos, espejismo de normalidad que tal vez sólo fuera un deseo que quería ver en la realidad de la nueva normalidad, el espejismo se me hizo añicos y no sé porqué pero comencé a llorar...
Estoy cansado y sólo estamos en la fase dos...
Quiero volver a la vieja normalidad o saltarme la nueva normalidad...
Quiero dormir, pero no sé si quiero despertar.


Miércoles 27 de mayo

Es una curiosa sensación que sea luto nacional pero el pulso de la nueva normalidad no parece indicarlo...
Trifulca verbal en la sesión de control al Gobierno, siguen en los parámetros de 1936, uno tildando de aristócrata de forma peyorativa, decimonónica; la otra mentando de terrorista al progenitor del anterior. Me resisto a creer que tenemos tales políticos y me resisto a creer que el desastre que es la guerra del coronavirus no les haga quitarse la venda de los ojos. Están todos buenos para acusar, buscando motivos con argumentos caducos. Hoy la bandera no es la de la dictadura ni la de la república, es la bandera de una nación con crespón negro por los caídos, tal vez también por los vivos...
El cretino del supervisor me ha dicho que lo del teletrabajo está jodido, que hay muchas solicitudes y que si tal y que si cual. Le he dicho que no pienso volver a ese cubil que llaman mi oficina, más bien mi jaula en un gallinero ponedero, he dicho basta y si el lunes no han aceptado mi solicitud de continuar el teletrabajo sencillamente me voy. Sé que no depende de él, pero es lo bueno de tratar con supervisores cuando no tienes nada que perder: les bajas de su negrero pedestal...
Sigue la polvareda con el tema de los ceses en la Guardia Civil, no me creo que el ministro de Justicia se pliegue a deseos ajenos, sigo pensando que es el relevo normal a todo mando castrense aunque sí hay que dar la razón en que sucede en un momento muy inoportuno, pero todos los momentos suelen ser inoportunos en circunstancias adversas...
Me acuesto y espero en el apeadero de la somnolencia al sueño que siempre tarda en llegar, pensando en que esta noche hemos dado un paso para volver a la Luna. Pienso en plural porque la conquista y retorno a la Luna es algo universal, los astronautas son estadounidenses, Colón navegaba bajo el pabellón de Castilla, pero los hechos trascienden las banderas y permiten soñar en nuevos mundos con mejores sociedades aunque al final primará la explotación comercial y la guerra...
Suena una vieja melodía, pero quizás el viejo sea yo.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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