The Adversiter Chronicle

jueves, 16 de abril de 2020

DIARIO DE LA GUERRA DEL CORONAVIRUS, por A. Nónimo

Jueves 9 de abril

Ha estado con niebla todo el día. A veces se espesaba y otras parecía desvanecerse empujada por el paisaje como si éste anhelara dejarse ver. Suelo disfrutar de la niebla, muchas veces me ha servido de camuflaje y otras de compañía cómplice en la nocturnidad, pero daba la sensación de ciudad vacía, como si hubiésemos sido derrotados por el coronavirus hace tiempo, el suficiente para que las arboledas, los arbustos, las flores incluso estuvieran devorando la ciudad lentamente una vez libre de seres humanos...
Hoy las muertes han sido menos que ayer pero sin certeza de que sean más que mañana. El famoso valle es ahora un diente de sierra y ya nos mentalizan para el confinamiento de mayo...
Es Jueves Santo y me encomiendo a la Virgen de la Santa Resaca antes de caer rendido en la cama.


Viernes 10 de abril

Es curiosa la mente humana, hoy el paisaje es el mismo de todos los días con el vacío y el paisaje urbano. Sin embargo, es Viernes Santo, es festivo y creo que logra el efecto en mi mente de ver normalidad como otro viernes más de Semana Santa, consciente de que es una ilusión mental, pero parece más el viernes festivo que el viernes de confinamiento...
Llamadas a la familia, mensajes con amistades, televisión con mierda programación, atisbos de aburrimiento y el pelo más largo que hace una semana. He tratado de ver una película pero acabé viendo una ya vista. Sigue algo de niebla pero menos que ayer, ni un alma en la calle...
Me duermo, trato de, pensando con optimismo en la cifra de bajas de hoy, mejor que la de ayer.


Sábado 11 de abril
Hoy el kiosko estaba cerrado, un detalle que aumentó la sensación mañanera de confinamiento al mirar por la ventana tras subir la persiana y ver el mismo paisaje vacío de ayer y de mañana...
Supongo que un pensamiento lleva a otro y éste a otro, pero me ha dado por pensar en esta guerra donde, como en toda guerra, son los plebeyos quienes combaten para que ganen la paz los nobles. La labor psicológica del gremio del kiosko levantando la persiana todas las mañanas, estar ahí aunque el goteo de clientela sea lento y haga pesada la mañana, expuestos al contagio por el aire, la saliva, el papel...
Los sanitarios, con recortes presupuestarios, con usuarios que descargábamos nuestra ira con los y las profesionales en urgencias, turnos agotadores por falta de personal donde se hacían tres trabajos a la vez y todo siguió funcionando pese a todo...
Los militares, tildados con la vitola de franquistas, con pilotos dando su vida de forma estúpida porque no hay presupuestos de operatividad...
Los vigilantes de seguridad, funcionarios de policía, gremio de la limpieza...
Todos y todas con sueldos para ir tirando y vivir sin grandes apetencias, ahora son nuestros héroes, pero dicen que cuando la guerra termina, nadie se acuerda ya de los héroes, se impondrá la paz y todos y todas volverán a su puesto en la sociedad y los sueldos, ojalá tengamos la sensatez de dejarnos de charcos de sangre en una ya lejana Guerra Civil y sepamos recordar la nuestra y lo que vendrá...
Y las y los ancianos, recluidos a la soledad de residencias donde un Sistema empeñado en dividir impidió que se hiciera la supervisión de las mismas por la autoridades competentes. Primaba el chiringuito, proteger los votantes, chorizar, recortar y recortar hasta que llegamos a mínimos, consintiendo que respetables minorías se alzaran sobre nuestras cabezas como si fuésemos culpables de sus desdichas demagógicas en base a amputar la Historia y tergiversar el presente...
Más de 16.000 muertos, ya son más que en la Guerra a ETA, la ganamos y somos generosos, pero no son tantos como en la Guerra Civil...
¿Hará falta superar sus muertos en esta guerra para que nos sintamos una Nación? ¿Necesitamos quienes no vivimos ni vivieron sus errores seguir purgando como sociedad y marco etnográfico los pecados de un odio fratricida al estilo de guerra colonial?
Ya nos van mentalizando de que la cosa puede superar el mes de mayo y llegan noticias de repunte en el sudeste asiático...
Me cuesta dormir y he empezado a leer viejos papeles de unos lejanos tiempos aunque sólo haya transcurrido un mes apenas desde...
¿Sueñan los coronavirus con organismos humanos que contagiar?


Domingo 12 de abril

He tenido un sueño extraño. Abro los ojos y estoy tumbado en una cama en medio de una sala cuadrangular que ilumina un fluorescente. La luz me hace entrecerrar los ojos y cuando intento moverme me percato de que estoy atado, muevo asustado las muñecas y los tobillos, incluso quiero gritar pero no hay sonido y pienso por un momento que no hay aire, de repente noto que se aflojan las correas, me incorporo y quedo sentado en la cama desde donde veo seres amarrados en otras camas, puesto de pie trato de caminar hacia la puerta de la que sale el ruido de un transistor. Y ahí desperté...
Ha salido el Presidente en televisión y habla ya claramente de que la nación está en guerra, supongo que esta semana o la próxima a más tardar comenzarán a denominarnos soldados, pero aún no aunque ya lo seamos sin darnos cuenta, una transformación tan rápida como la propagación de la pandemia. Parece claro que el confinamiento abarcará la primavera, sin verbenas ni festejos, veraneantes, trajín veraniego. Ha llamado a la unidad política por encima de todo ante la situación de esfuerzo de guerra, aunque suena tan electoralista como sus antagonistas políticos, sus socios de gobierno y quienes en el Congreso le apoyan como mal menor antes de que gobierne la derecha. Cretinos, son una banda de cretinos porque dicen cosas de cretinos desde un punto de vista político. Ahí fuera mueren compatriotas de todos los territorios por centenares todos los días y todos los días y sus noches otros compatriotas se enfrentan al contagio, a la sordidez de la muerte cuando ésta es la norma como en toda guerra...
Me duermo pensando que aún no estamos lo suficientemente conscientes de que es una auténtica guerra y mundial, los estragos económicos son iguales pero es biológica, nadie se podrá apropiar de la victoria que será de todas y todos...
En su comparecencia televisiva, el Presidente no citó, yo al menos no lo recuerdo, a Felipe VI, eclipsado desde la renuncia a herencia tras descubrirse los flirteos monetarios como comisionista de su padre...
Miro los rojos números del despertador, pongo la tele a ver si veo algo que me termine de amodorrar pero encuentro una peli ambientada en Nueva York y, aunque sigo con la vista fija en las imágenes y la acción que transcurre en la pantalla del televisor me vienen a la mente las imágenes de las fosas comunes de la ciudad estadounidense...
Apago la tele y trato de apagar mis pensamientos...
Trato de dormir.



Lunes 13 de abril

Baja el número de muertos pero crecen las críticas ante la falta aún de cantidades masivas de mascarillas para poder repartirlas entre la población en general. El colectivo de parados por la pandemia se queja de falta de ayudas y de la incertidumbre que les acecha...
Siguen los actos de cretinismo político y esperpento cañí, una vez más de la mano del Gobierno catalán cuyo consejero responsable de sanidad amenaza al resto de españoles de que no se juega con la historia de Cataluña porque la cantidad de mascarillas enviadas por el gobierno central, si se le quitan los ceros, queda una cifra igual a un año del panteón nazionalista y es una grave ofensa. Me pregunto si los dos millones de votantes que le pusieron ahí ya sabían que eran inmunes porque se ve que la guerra y los muertos es sólo cosa, causa, culpa, parte y complicidad del resto de españoles, pero seguro que sus votantes tienen muertos y personas que se enfrentan al contagio...
Comienza a pesar el confinamiento, hablan de dejar salir a la infancia a la vez que alertan de no salir salvo los autorizados por motivos autorizados que la autoridad ha autorizado. Juegos de palabras y juegos de ilusionismo como las ventanas que nos muestran el exterior, como si las calles esperaran de un momento a otro que vuelva la gente...
Noto que pese a la disponibilidad de tecnología que facilita las comunicaciones en tiempo real, es como si al estar por obligación sin salir, el hecho de poder ver y oír a nuestro entorno pero no poder tocarlo aumentara la sensación de encierro. La televisión se prodiga en mostrar lo que se hace: procesiones, alimentos, ejercicios y formas con maneras para soportar el confinamiento. Incluso ha aumentado la venta de estáticas. He intentado pensar en alguna ocurrencia que me haga digno de mis compatriotas en retaguardia, pero soy torpe para las ocurrencias y negado para llevarlas a la práctica...
Me parece que siempre escribo lo mismo dando vueltas a lo mismo para volver a lo mismo, pero noto mi mente cansada de todas las mañanas al levantarme decirme que un día menos y acostarme con la certeza de que puede que será un día más. Es difícil abstraerse al confinamiento y la pandemia. Hasta las televisiones empieza a oler a confinamiento y es casi imposible poder ver algo de cine y cuando encuentro algo ya está más vista que...
Cierro los ojos.


Martes 14 de abril

Se nota que ha vuelto el curro en algunos sectores. Se nota en el tráfico, que aún así parece dominical, donde se ven volar furgonetas y unos cuantos turismos. Yo he engordado, me he pesado al levantarme y peso casi tres kilos más, ya había notado las lorzas, no lo voy a negar, pero al estar en chándal no agobian tanto como con pantalones, pero estoy engordando...
Siguen las muertes a centenares pero nos alegramos y casi aliviamos cuando ayer eran menos que ayer pero hoy son más sin saber ya lo qué será mañana...
Mientras los ciudadanos soldados cumplimos nuestras obligaciones, la clase política vuelve a las andadas como antes de la guerra, uno que se entera por la prensa y otros que tratan ya de subliminalmente encarar la proa a un cambio de régimen que finiquite la monarquía. Ha sido el Vicepresidente primero, hechuras proletarias que esconden una burguesía urbana y consumista que reniega de lo que en realidad anhelan y demuestran con sus sueldos e hipotecas. Es como cuando Stalin puso de encargado de los gulags, de crear el modelo a seguir, a un veterano de las prisiones. Es cierto que el Rey emérito la ha cagado estrepitosamente y ha pegado un tiro a su hijo desde un punto de vista institucional. Pero es mezquino hacer política cuando las personas mueren por centenares aquí y por miles en el mundo. Siguen en 1936 y deberían estar en un museo de nostalgia como forma de vida...
Me aburre la propaganda, he decidido no ver más que el parte diario de guerra, pero al final al cabo del día termino tragando programación, hasta los canales temáticos parecen confinados a películas ya vistas o series infumables...
Se cumple un mes y queda todo tan lejano que aumenta el deseo de retornar a la normalidad pero sé que no volverá tal como era, para lo bueno y también para lo malo, mientras sigue la paranoia colectiva con el tema de las mascarillas sí o mascarillas no, pero aún no hay aunque se prevé que una semana esté solucionado, nuevas colas y esperas...
La oscuridad de la habitación con la mortecina sombra de los dígitos del reloj que marca las horas con ironía, sólo un intervalo de números en un ciclo, pero ahí fuera sigue la guerra así que no soy nadie para agobiarme...
He tomado una pastilla para dormir, pero sigo despierto sin lograrlo.


Miércoles 16 de abril

Hoy brillaba el sol pero se fue nublando, igual que la jornada donde me he saturado de propaganda, necesaria para la moral y combatir el desánimo, pero me satura, me irrita y me cansa...
Sobre todo viendo el percal de la clase política azuzada luego en los programas, con argumentos teñido del dolor y el sacrificio de los de siempre, la masa silenciosa...
Bajo la basura cada tres días y siempre antes de la medianoche, en esa hora maldita del confinamiento en que se va una jornada más y empieza una jornada menos. Tomo mis precauciones en el ascensor, abrir la puerta y pulsar botón con la llave o el llavero, metálico de forma rectangular que sirve para estos apaños anticontagio...
Me acuesto pensando que ir hasta el contenedor desde el portal e incluso tomar el ascensor en el silencio del confinamiento es casi como estar en una base lunar y salir al exterior...
Intento dejar de pensar y conciliar el sueño, es lo que hay...
Es lo que toca.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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