The Adversiter Chronicle

viernes, 24 de abril de 2020

"El ojo púbico", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso
en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Cien días de Gobierno de coalición en España

Con la impresión de que ha transcurrido más tiempo, se han cumplido cien días del Gobierno de coalición en España entre PSOE y Unidas Podemos con la anomalía de sufrir una pandemia mundial a causa del coronavirus y que ha golpeado especialmente a españoles e italianos en Europa sin olvidar el Reino Unido. En el caso español, el Sistema se enfrentaba a las consecuencias de los recortes presupuestarios en áreas especialmente sensibles en casos de extrema emergencia como Sanidad, Defensa, investigación científica, unido todo ello a la dependencia de China para la fabricación de material y tecnología sanitaria.

Es fácil a toro pasado ver y señalar las carencias y fallos a la hora de encarar lo que en principio parecía una crisis sanitaria en China. Todos los gobiernos de Occidente pecaron de falta de visión y todos han tenido que aprender sobre la marcha aprendiendo de los errores allende las fronteras. España es un país de masiva afluencia de viajeros en vuelos comerciales y explica hasta cierto punto la virulencia y sus estragos de muertes y contagios. Le tocó al PSOE pero otro gobierno de otro partido e ideología tendría que haber hecho lo mismo. Esta excepcional circunstancia a hecho del Gobierno de coalición el que más poderes agrupa en la historia de la democracia y además un gobierno en minoría parlamentaria donde hay fricciones entre los socios de gobierno, desencuentro con el centro derecha y chantaje permanente cargado de amenazas e insultos al Estado y sus instituciones por parte de los apoyos del independentismo catalán que se retrata a cada día y cada cifra de muertos en Cataluña siendo culpa del resto de españoles, un chantaje permanente que juega a pescar en rio revuelto mientras tapan las vergüenzas de su gestión en Cataluña a sus votantes con su discurso nacionalista.

Situación anómala donde lo que toca es apoyar el esfuerzo nacional hasta pasar la pandemia siendo el día después el momento de exigir y depurar responsabilidades de la gestión de recursos materiales y humanos. El día después del fin del estado de alarma será el inicio de un duro, y sin horizonte temporal, camino de reconstrucción y recuperación de la economía y la cohesión social y territorial. La ciudadanía, los funcionarios y los profesionales y asalariados que logran el milagro de un confinamiento cómodo dentro de las circunstancias y su esfuerzo y valor a la hora de luchar contra el coronavirus ha de ser correspondido con la clase política. El señor Sánchez debe despojarse de los apoyos actuales y el señor Casado tener visión de Estado, y si no saben, pueden o quieren llegar a una entente que guié al conjunto de los partidos políticos y la sociedad en el camino conjunto de la reconstrucción, deberán dejar paso a quienes sí ven un futuro en común. Ya no es momento de minorías chantajeando con la memoria histórica e histérica, de nacionalismos excluyentes y que buscan vías de enfrentamiento. Todos juntos pero nadie más ni menos que nadie.

De estos cien días, y dado lo anómalo de la circunstancia de gobierno que sufre el país, sí hay que destacar que el plan del señor Sánchez de diluir la influencia de su socio de gobierno a base de dividir ministerios, deja un poso de desencuentro evidente, de seguir anunciando cosas como hechos consumados que luego hay que corregir y tardan tiempo, de que un ministro u ministra haga unas declaraciones y sean corregidas pocas horas más tarde por otra u otro ministro. El reciente asunto del desconfinamiento durante unas horas de la infancia, ha sido un ejemplo de ese tufo a chapuza que suelta este Gobierno desde el día uno. Se comprende mejor ahora el asunto de la ministra bolivariana y su trato en el aeropuerto. Algo que tiene sus cauces se convirtió en un sainete del ministro Ábalos que decía, desdecía y corregía cada vez que le hacían una pregunta...

El desgaste es evidente pero también inevitable. El presidente ha de demostrar su talla de estadista lidiando en el frente interior y en el frente exterior ante una Unión Europea que viste de tacaña y donde se echa en falta una Unión más allá de ser una alianza económica. La Unión ha de ser tal y España y sus formaciones políticas han de presentar un frente común en Europa junto a Italia y Francia. Por ello es necesario que PSOE y PP demuestren sus mejores cualidades políticas y humanas, escuchando y compartiendo con las minorías, potenciando las virtudes de un sistema de autonomías pero fortaleciendo los mecanismos y estructuras del Estado. Más de 20.000 compatriotas fallecidos y miles de compatriotas que hacen que esto funcione son razones más que suficientes para que pensemos como Nación por que somos una Nación en lucha...
Así de simple y así de complicado.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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