The Adversiter Chronicle

lunes, 12 de diciembre de 2016

"Lomo con tapas", suplemento literato cutre


Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

Libro: El mundo de los validos
Autor: Bajo la dirección de John Elliot y Laurence Brockliss
Editorial: Grupo Santillana de Ediciones S. A.
Traducción: Jesús Alborés y Eva Rodríguez Halffter
Edición: 1999

Siempre hay un motivo, cuando no varios, para zamparse un libro y aunque la propuesta de hoy es un viaje a los siglos XVI y XVII para observar el fenómeno de los validos, sigue de plena actualidad el tema de las amistades cerca de los círculos y las personas del poder como ocurre en Corea del Sur, cierto que ya no estamos en la época de los reyes absolutistas pero continuamente la democracia se ve alterada por casos de corrupción donde el amiguismo, la cercanía, es causa fundamental que sigue indignando a la ciudadanía y dañando políticamente la convivencia.

El libro de hoy es en realidad una obra de varios autores que en sus artículos abordan el fenómeno de los validos desde aspectos que van desde el social a las artes pasando por el lenguaje propio que permitieron la aparición de hombres poderosos que encarnaban al rey ocupándose de la administración cada vez más burócrata de los asuntos del reino a la vez que mantenían a salvo la figura del monarca que se libraba de las críticas y el odio de sus súbditos para dedicarse al mundo de la corte y los cortesanos, verdadero centro de poder e influencia...

Sir John Elliot es regius professor emeritus de Historia Moderna en la Universidad de Oxford, y fellow honorario del Oriel College. Ha sido galardonado con el Premio Balzan 1999 por su contribución a la Historia entre 1500 y 1800. Laurence Brockliss es profesor de Historia Moderna en la Universidad de Oxford y fellow y
tutor del Magdalen College de esta misma universidad.
Parcos datos sacados de la contraportada y actualizados en el año de edición así que si queréis saber más lo mejor es que miréis por Internet mientras que yo hago mutis por el teclado y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:

¿Fenómeno común a las grandes monarquías europeas?
"Fue, por consiguiente, como constructores de Estados, o al menos constructores de Estados embrionarios, como los ministros-privados del siglo XVII que no eran incurablemente frívolos o irremediablemente corruptos entraron en la historiografía del siglo XX. Ellos habían desempeñado un papel en la creación del Estado-nación soberano y centralizado que se consideró culminación lógica de mil años de historia europea. Pero en la historiografía , en el siglo XX tanto como en el XIX, tendieron a quedar confinados a sus propias demarcaciones nacionales. Pese a que sus coetáneos pudieran establecer paralelismos entre ellos, había escasa inclinación entre los historiadores a considerar el grado en que las circunstancias que les elevaron al poder y el posterior estilo de ejercerlo pudieran reflejar una situación y unos supuestos que trascendían los límites nacionales.”

La corte de Isabel I...
Si el estilo de la corte de Isabel parecía cada vez más artificial, incluso incómodo, la espectacular riqueza e influencia de Leicester y Hatton, en particular, despertaba expectativas respecto al valor especial del favor real. Estas expectativas quizá fueran un tanto exageradas dado que la imagen de un favorito real que representaban reflejaba la culminación de diez o veinte años de servicio íntimo a la reina. Incluso así, la rivalidad habitual entre jóvenes cortesanos ambiciosos tenía ahora lugar con la vista puesta en la sustitución de estos grandes favoritos cuando murieran o perdieran la confianza de la reina. En esta competición, dos fracasos notables a comienzos de la década 1580-1590 fueron los del yerno de Burghley, el conde de Oxford, y el sobrino mayor de Leicester, sir Philips Sidney. De forma irónica, y quizá significativa, el nuevo pretendiente del favor real que más éxito tuvo fue un personaje completamente al margen, sir Walter Ralegh.”

Concini...
"Sostener que Concini disfrutaba de poder político ya en 1610 es excesivo. Antes bien, está claro que su poder, que no se estableció plenamente al comienzo de la regencia en 1610, se desarrolló en tres etapas principales. Entre 1610 y 1614 Concini y su mujer Leonora se centraron en amasar su fortuna y en adquirir tierras y cargos mediante la estrecha relación de Leonora con la reina: como afirmó alguien del entorno de Leonora, `la reina madre jamás concedía mercedes o favores sin buscar primero el consejo de la mujer del mariscal´. La influencia de Leonora sobre la reina supuso un beneficio financiero para los Concini. Sobre todo, el control del nombramiento de cargos en la casa real y en los 'parlements' y la designación de obispos fue un instrumento para el beneficio financiero. La riqueza, a su vez, contribuyó a consolidar el rango social, que en el caso de Concini se ejemplifica en la adquisición del marquesado de Ancre (en 1610) y en su ascenso a mariscal en 1613. Pero durante esta fase, el poder se mantuvo en manos del ministro Villeroy.”

Olivares...
Dicha cautela iba, no obstante, acompañada de una estrategia de alto riesgo. El sentido que el propio Olivares tenía de la gran importancia de la monarquía española, y de la necesidad polñitica de desplegar toda la panoplia del poder regio para promover sus planes de reforma, le obligaron a escribir un guión para uso de Felipe IV que, llevado hasta sus conclusiones lógicas, implicaba a la larga su propia exclusión de aquel mismo poder. El programa de Olivares exigía un `Felipe el Grande´, un rey de España tan astuto políticamente como Fernando el Católico, tan heroico en la batalla como Carlos V y tan justo y concienzudo como Felipe II. Pero, por definición, semejante parangón no tendría necesidad alguna de privado. Si Felipe podía en efecto transformarse en este parangón ¿qué lugar había para Olivares en ese orden cosas?”

El favorito como personaje literario...
"Esta visión del favorito como componente permanente de las monarquías personales -tan permanente como los monarcas, los oficiales reales y los cortesanos- le transformo (al valido) en sujeto central de la literatura política del periodo moderno. Todos los autores que discutieron el tema eran conscientes de las distintas relaciones que mantenían específicos monarcas y sus favoritos, así como de la diversidad social de éstos. También sabían que no todos los favoritos jugaban el mismo papel en la gobernación de la monarquía, lo cual dependía de circunstancias políticas muy particulares. Pero, al discurrir el tema del favoritismo, los escritores modernos intentaban principalmente descubrir y explicar las reglas generales que gobernaban el ascenso y papeles de los favoritos en un mundo político cambiante.”

El retrato como manifestación de poder...
Hasta 1625 no encontró Buckingham el pintor que buscaba. Fue éste Peter Paul Rubens, cabría decir que el más elocuente pintor de corte de su época. Buckingham y Rubens se conocieron en París en la primavera de 1625. El duque había ido para dar escolta a Henrietta María hasta Londres, y Rubens para instalar la famosa serie de cuadros dedicados a la vida de María de Medicis, obras que evidentemente Buckingham vio y admiró. Lo que Rubens ofrecía era retórica, una forma mucho más eficaz de definir y, si fuere necesario, defender una posición. Y hacia 1625 Buckingham necesitaba la retórica visual más persuasiva que estuviera a su alcance.”

El valido como escudo de la monarquía...
Una vez y otra, los príncipes del periodo de 1550-1650 se vieron inmersos en acciones que muchos nobles y eclesiásticos consideraban amorales pero que en las circunstancias del momento tenían una lógica aplastante. Los príncipes tenían entonces que proteger sus flancos frente a la crítica de fanáticos religiosos o tradicionalistas reprobatorios. El recurso a un ministro-privado era la solución perfecta. Un Richelieu o un Olivares se llevaba las críticas, mientras la monarquía salía, por lo general, indemne. Príncipe y ministro-privado formaban un eficaz tándem: el príncipe se presentaba ante el mundo como el buen rey de antaño; el ministro-privado aplicaba abiertamente medidas de `Realpolitik´. El uno llevaba bajo la capa la obra de Cicerón `De officiis´, el libro de texto más leído en los siglos XVI y XVII, donde se insistía en que había una sola y única moral para gobernados y gobernantes; el otro estudiaba de continuo los `Anales´ de Tácito (un autor latino prácticamente desconocido antes de la segunda mitad del siglo XVI y de su promoción debida a Justo Lipsio) y se instruía en el arte novel de la `raison d´ ètat´”.

Conjunto de ensayos que de forma amena nos lleva a la figura del valido que lejos de ser un fenómeno aislado fue una constante en Europa con características comunes que superan los localismos. Poder a base de cercanía al soberano y la creación de patronazgos que sustentaran su poder aunque el final del valido fuera la mayoría de las veces la caída en desgracia, pero anteponiendo siempre la máxima de que el poder emanaba del rey unicamente. Posiblemente os quede ese sabor amargo de ver que los sucesos de hace siglos se repiten en nuestro presente donde aún impera el amiguismo, la cercanía al poder como medio de enriquecimiento personal y la sumisión de quienes se benefician en proteger la imagen pública.

Lectura ideal para amantes de la Historia, convalecencias de reposo y servicios nocturnos de retén aunque recomendable para mentes inquietas que buscan respuestas a interrogantes que ya se planteaban hace siglos. A la suegra, mejor que no lo lea, no vaya a ser que se enrolle con otro pensionista en el bingo con afán de valido y endurezca las condiciones para disfrutar de su sopa boba...


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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