The Adversiter Chronicle

jueves, 25 de septiembre de 2014

"Del derecho pero al revés", por P. Gargajo Bilioso

Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle
GALLARDÓN & RAJOY: EJEMPLOS DE HONESTIDAD POLÍTICA
Finalmente el señor Gallardón ha llegado hasta el final de su desafío y ha dimitido. La que se ha montado es digna de la más rancia tradición histérica de ese trozo de refalfie occidental llamado España...

Por un lado la Iglesia y su emporio editorial, y audio visual, lanzando dardos envenenados de reproches al Presidente del Gobierno de España; por la otra parte desconcierto general y balbuceos y grumetes tratando de no retractarse pero tampoco mojarse dejando subliminalmente al espectador, al oyente y a las audiencias con el amargo pero sorprendente ejercicio de reduccionismo político, aviso gratis a ministros y ministras que se anden con cuidado porque el reduccionismo suele dar paso al revisionismo y alguna y alguno han abierto la boca pensando lo que decían y manifestando lo que en secreto discurrían al calor del órdago lanzado por Gallardón y sus devotos apoyos, con más impíos que píos pero todos deseando piar a su sombra,estas reducciones suelen acabar luego en depuraciones, aviso para navegantes y grumetes, insisto.

Pero vayamos por partes para poder dar al menos una perspectiva diferente a lo que el sistema, un subsistema del mismo, está dando a entender a la ciudadanía:
Por un lado el señor Gallardón del que siempre dije que no estaba capacitado para ser ministro de Justicia y legislar por la sencilla razón de que es una persona creyente y practicante, no importa el credo porque hay tantos como creyentes e incluso a veces más credos que deidades, y en una democracia la religión jamás debe influir definitivamente para legislar por una sencilla razón que no es otra que se es ministro de todos una vez lograda la poltrona.
Así de simple y así de complicado.

El señor Gallardón representa una familia, que ya es más bien un lastre por la variedad de votantes que confían su voto a los partidos, política del PP; una familia poderosa tanto a nivel social como adquisitivo que a la vez que creyentes practicantes una gran mayoría se sienten identificados con el nacional catolicismo español que disimula la dictadura de orientación fascista que estuvo en el poder cuatro décadas...
Pero aunque suene ridículo, trasnochado o simplemente anacrónico, es una realidad de la sociedad española y el mérito de la Transición y quienes la diseñaron y luego participaron evitó lo que se denomina depuración.

Así que estamos en 2014 y un partido de los de derechas lleva en su programa electoral un punto que representa las tesis de ese sector de los votantes, ni bueno ni malo ni ambas tres: simplemente es un hecho como ocurre en otros países europeos. Por otra parte, en 2014 repito, los votantes fieles al partido son jóvenes, son nacidos en democracia y las mujeres son tan mujeres como el resto que votan a otros partidos y son demócratas que saben que la religión en política es nefasta. ¡Ojo!: otra cosa es la ética donde hay que reconocer que quienes la aplican saben orientar a sus tesis.

Pero el señor Gallardón cometió dos errores fundamentales con su propio partido, con su miltancia y sobre todo los votantes.
El primero enarbolar la bandera de defender las tesis de un estado extranjero como es el Vaticano. El segundo no amordazar a autoridades eclesiásticas que deberían callarse y que no lo hacen ni cuando se legisla como ellos quieren. El error fatal es que son una minoría dentro del conjunto y se puede tener capital, poder, influencia y hasta el mismísimo Dios de su parte,pero señores en democracia un ciudadano un voto. Y los votos que no apoyan esa tesis son mayoría en los votantes del actual partido gobernante y eso lo saben los analistas del partido que asesoran al staff del PP.

Ya comenté en mi anterior artículo que el señor Gallardón había sido imprudente, a la luz de los acontecimientos posteriores está claro que lo que estaba dirimiendo, ante las reformas federalistas que vienen en lontananza, era el futuro poder de influencia de ese sector vaticanista. Apostaría mi cabeza con un fundamentalista del Estado Islámico a que de aquí a medio plazo veremos surgir un nuevo partido que en otros sitios más civilizados en apariencia suelen denominarse demócratas cristianos y que encuadrados en su correspondiente representatividad sí que aportan contrapesos y aportaciones a los gobiernos, pero era ya insostenible para el partido que ese sector, además presumiendo públicamente de ello los soldados del Papa, siguiera pesando como lastre y si estuviéramos en 1984.

Gallardón ha sido honesto como político al percatarse de que sus tesis legislativas eran una minoría y por tanto su motivación para formar parte del Gobierno no existe y continuar y retroceder en sus convicciones sería traicionar a sus votantes que a su vez votaron al PP.
Quiero decir aquí que sus votantes, sobre todo de asociaciones como familia numerosa, claro si sigues el precepto de fornicar para traer nuevos corderos al rebaño siempre que mojas, preñas, así cualquiera es familia numerosa, y no es chiste fácil: la prueba de su poder adquisitivo y social es que sólo ellos pueden mantener tales proles dignas de barriada en Manchester en plena revolución industrial, es así.
Pero están siendo utilizados igual que los sindicatos utilizan al obrero, productor para los vaticanistas, y hay elecciones sindicales y dicen los jefes de equipo a los ídem del taller que hay que cambiar de sindicato.
Utilizados por su devoto canal televisivo, eso sí, igual que si tuvieran las mismas neuronas que los borregos de un rebaño.

Y Gallardón ha sido honesto, aunque ese no sea su estímulo, con la ciudadanía del Estado que gobernaba judicialmente y dimitiendo porque la inmensa mayoría, y en el fondo si se libraran de supercherías todas las mujeres, no acata sus leyes de clara influencia y manipulación eclesiástica vaticana.

Lo que si puedo asegurarles a los lectores y lectoras de The Adversiter Chronicle, en que en clubs de élite, de lupanares con estilo, palcos varios y sitios de figurar en la capital de reino, se afirma entre copa y copa que Gallardón que demostró su valía y se ganó su confianza como alcalde, le ha podido la soberbia de ser ministro...
La soberbia es pecado capital, cierto, pero porque entonces te endiosas y eso su Dios lo considera tan abominable como el aborto, tal vez por eso capa a los ángeles...

Luego está Rajoy, acusado de provocar crisis, dice la siniestra, acusado de traicionar dice la derecha. El centro digiere las noticias y piensa que ha sido un pulso particular entre dos gallos en un mismo corral...

El señor Rajoy ha sido honesto porque gobierna para todo el país. Ha sido honesto porque no ha entrado al trapo de ministros y ministras que deberían irse, no dimitir, irse por no apoyar al pájaro, gaviota en este caso, al pájaro líder. Pues no, abrieron la boca, se dejaron ver y dieron pábulo a todo este batiburrillo de sesudos análisis periodísticos que al final hace que los votantes cambien de canal y vean las miserias ajenas que siempre consuelan y reconfortan antes que soportar un segundo más de gallinero politiquero.

Los dos han sido coherentes, los analistas y asesores advirtieron ya desde el principio que ese sector minoritario era un lastre electoral y que no ha pasado nada salvo que un ministro ha dimitido. Todo esto pasó ya en nuestro entorno político en el nuevo orden democrático surgido de la II Guerra Mundial, aquí asistimos a un sector de ciudadanía que debe crear su partido y presentarse a las elecciones, pero es una total incoherencia que pregonen el cinismo independentista vasco y catalán cuando ellos hacen lo mismo en su partido.

Menos religión en política, más coraje a los profesionales del 4º poder independientes y ver un espectáculo que es normal y sintoma de salud en una democracia porque Gallardón volverá y se ha cargado el sanbenito español de “aquí no dimite nadie” para crear uno nuevo: aquí sólo dimite Gallardón.

El resto son mierdas y ganas de joder al personal cuando van a jodernos de nuevo porque Francia está en recesión y no se puede decir...
Pero están igual de peor que nosotros y lo pagaremos todos.
Tiempo al tiempo.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV

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