Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Se lleva el derbi el
equipo carbayón en un partido no carente de emoción aunque supone
otra decepción y otra reválida la próxima jornada en El Molinón
Típicos
días previos de derbi con declaraciones de ambas entidades, de la
plantilla y los no menos tópicos de veteranos de los derbis
repitiendo que es un partido especial y de los nuevos fichajes que
palpan que el derbi es un partido distinto a los demás. No faltó el
locuaz Larcamon afirmando que estaba en Europa pata jugar partidos
así. Más allá de los tópicos típicos, el partido contra el
máximo y eterno rival parecía llegar en buen momento tras la
victoria de la pasada jornada, lo cierto es que el Real Oviedo era
ligeramente favorito por la vitola de ser recién descendido de la
máxima categoría y que jugaba en casa deseoso de dar una victoria en
El Tartierón ate su
parroquia y necesitado de sumar puntos para subir puestos en la
tabla clasificatoria. De aperitivo la selección española y campeona
mundial frente a la siempre rocosa Inglaterra que deparó un partido
emocionante y con remontada de campeones del mundo...
Gran
ambiente en el feudo carbayón con 29.826 espectadores y
representación de afición sportinguista. Emotivos momentos cuando
se interpretó a gaita el himno del Principado de Asturias coreado
por el público y la bandera ceutí junto a la asturiana. La
principal novedad rojiblanca era la presencia en la convocatoria de
Gaspar Campos. recuperado de sus dolencias. Comenzó el partido y
ambos contendientes salieron intensos, iban dos minutos de tiempo
reglamentario y el colombiano Otero tuvo sus más y sus menos con el
cancerbero carbayón Aarón Escandell. El ímpetu inicial del Real
Oviedo se iba frenando en un juego que entraba en una fase de mucho
roce y contacto físico que el árbitro toleraba mas en el minuto
ocho un saque en largo de la portería carbayona que acaba en los
pies de Chris Ramos tras una pifia de Pablo Vázquez marca de la casa
en un jugador abnegado que tiene unas pifias casi incomprensibles en
ocasiones; Chris Ramos fusiló al bravo Yáñez pero tras marcar el
gol se fue al suelo con ostensibles gestos de que algo iba mal en su
pierna teniendo que abandonar el campo en camilla y siendo sustituido
por Reina cuando sólo llevaban transcurridos poco más de diez
minutos de partido. El Real Sporting no se descompuso demasiado por
el gol en contra pero su juego era un quiero y no puedo y ahogado por
la presión en zona alta del rival que jugaba cómodo con la ventaja
en el marcador y seguían los roces y pendencias, ahora el
protagonista fue Guille Rosas que recibió un golpe en la cara y
poco después vería tarjeta amarilla junto a Samu del Real Oviedo,
sabia decisión del árbitro que trató de cortar, ahora sí, las
entradas duras y manotazos que se prodigaban los jugadores de ambos
equipos. Pasaban los minutos y los jóvenes y no tan jóvenes atletas
del once rojiblanco retenían el balón en su poder y el Real Oviedo
esperando agazapado cediendo la iniciativa y llevando peligro cuando
tenía la pelota en su poder, así en el minuto treinta y cuatro el
bravo Yáñez se luce desviando un balón, de nuevo con los
carbayones recuperando la posesión y creando peligro. Pablo Vázquez
vería tarjeta amarilla y provocando una falta peligrosa que sacaron
los carbayones sin consecuencias. Ya en tiempo de añadido sería el
corajudo Iosifov quien se va al suelo tocándose la cara interior del
muslo y tuvo que ser sustituido sin esperar al descanso por Pablo
García, llegando al descanso con la sensación de que el Real Oviedo
había sido superior si bien quedaban las espadas en alto para el
segundo tiempo. Comenzó el Real Sporting la segunda parte pisando
fuerte y trataba de poner cerco a la portería carbayona aunque en
menos de diez minutos el Real Oviedo se sacudió al rival de encima
moviendo el balón en jugadas con profundidad. Larcamón movió el
banquillo en el minuto sesenta y tres sacando del césped a Pablo
Vázquez lastrado por la tarjeta amarilla en el primer tiempo junto
con Antonio Casas siendo sustituidos por el recuperado Gaspar Campos
y Sarco respectivamente. El juego del Real Sporting ganó frescura y
velocidad con los cambios y comenzaban a trenzar jugadas buscando con
mayor o menor fortuna dar profundidad a las mismas. En el minuto
setenta y dos el yogurín Iker sustituía a Guille Rosas y Manu
Rodríguez era sustituido por Loum y poco después el intrépido y
algo desubicado de Gelabert vería tarjeta amarilla por una fea
entrada que se revisó en el VAR y también en el BAR miramos con
lupa la repetición y la verdad es que era una entrada criminal si
bien sin intención, pero el árbitro de forma justa y acertada tras
revisar la jugada mutó la amarilla en roja teniendo Gelabert que
abandonar el césped y dejando a su equipo con uno menos. Se llegaba
al minuto ochenta con un balón al poste de la portería del bravo
Yáñez y un Real Oviedo tratando de aprovechar la superioridad
numérica y un minuto después se forma un pequeño barullo en el
área rojiblanca y Enzo Pérez acierta en meter el balón al fondo de
la red subiendo el segundo tanto del Real Oviedo al marcador. El
ambiente seguía caldeado entre los jugadores de ambos equipos, Otero
tuvo sus pendencias con el banquillo, cinco minutos después se
detiene el juego por lanzamiento de mecheros desde la grada y se
pidió por megafonía calma en las gradas, festival de tarjetas en
los minutos finales y un Real Sporting que tiraba de coraje y
pundonor buscando el gol de la honrilla provocando varios saques de
esquina sin consecuencia alguna en el resultado final. Victoria
ajustada de un Real Oviedo más entero y más certero que un Real
Sporting decepcionante tanto por la posición de algunos jugadores
fuera de sitio más apropiado que tuvo fases de elaborar su fútbol
pero sin continuidad y finalmente jugando con un jugador menos. El
Real Oviedo se lleva el derbi sin nada que objetar pero tan irregular
en ocasiones como su rival.
Pues
como Larcamón no espabile en atinar dónde colocar a sus jugadores
como a Gelabert y a Otero, que no es un `9 ´ y sí un extremo, igual
no come el turrón en El Molinón. Toca recibir la próxima jornada a
un R. C. Celta F. necesitado de los tres puntos, un rival para otra
reválida en El Molinón donde afición y tribuletes deportivos locales comienzan a
pensar en voz alta que este proyecto es una decepción con pocas
opciones de luchar por el ascenso. En el puesto 12º de la tabla
clasificatoria con 10 puntos se hace necesaria la victoria sí o sí
y el empate no sería suficiente para callar las críticas así como
una derrota haría saltar las alarmas. El míster con sus
declaraciones se mete solito en la trampa ,porque anunciar que se
jugará de tal y tal para luego en el césped ver que ni fu ni fa,
como que irrita un poco. Hay que ganar al Celta y habría que empezar
a ver el sistema en funcionamiento, cierto que hay bajas sensibles,
pero Gelabert no debe estar de extremo ni Otero de delantero centro.
Sin olvidar el tema de las pifias defensivas que tan caras nos salen
en resultados. Más emoción imposible y partido emocionante y que
puede ser de emociones, para bien o para mal...
F.
O. R.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org






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