Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Derrota tras un mal
partido frente a la U. D. Las Palmas con un primer tiempo que hace
saltar las alarmas
Estuvieron
animados los días previos al encuentro contra la U. D. Las Palmas
debido a la polémica desatada porque la planta noble de Mareo
decretó que los socios deberían pasar por taquilla para el
encuentro del próximo sábado contra el Depor. Hubo declaraciones,
reuniones con una asociación de peñas para finalmente seguir como
estaba previsto con el pago de suplemento. No es cosa nueva lo de
apochinar los socios cuando hay rival de postín por distintas
circunstancias, en este caso un Deportivo en segunda posición de la
tabla clasificatoria y luchando por el ascenso directo sin pasar por
la promoción. Ya estaba previsto un día de pagar los socios y da la
sensación de que se exige al Grupo Orlegi tener hechuras de Primera
y luchar a la vez por el ascenso. De momento se anuncia plante de las
peñas para no entrar al Molinón, medida que me parece excesiva y
más jugando una auténtica final si el objetivo es el ascenso, la
pega es que el objetivo es sumar 50 puntos y unas gradas sin las
peñas con su apoyo ambiental frente a un rival de enjundia no es una
buena decisión. Vemos en los carbayones lo que ocurre cuando se
apuesta por el ascenso sin estar preparados para estar en Primera,
azuzar y agobiar reclamando ya resultados palpables cuando la
realidad es no descender de categoría y una vez logrado tratar de
llegar al tramo final de la competición con opciones de disputar la
promoción es la triste o alegre realidad. El Grupo Orlegi cogió un
club que se debatía entre el ser o no ser equipo de fútbol
profesional y ahora se reclama el ascenso, precios populares,
fichajes y victorias. Ojalá se logre el ascenso y logremos sumar los
cinco puntos que faltan para lograr el primer objetivo declarado de
la temporada que no es otro que asegurar la permanencia y dejamos de
sentirnos grandones como fuimos para ser humildes y crecer a cada
partido, tanto el club como la afición que a fin de cuentas somos lo
mismo y ambos queremos el ascenso y consolidarse en la máxima
categoría del fútbol profesional, lo demás son babayaes.
Buen
ambiente en las gradas del Gran Canaria con 17.039 espectadores sin
faltar afición rojiblanca. Comenzaron los jóvenes y no tan jóvenes
atletas del once sportinguista con intención de realizar una alta
presión defensiva mientras los locales jugaban iniciando en su área
la elaboración de jugadas tratando de no perder el balón. El Real
Sporting pasaba apuros ante las rápidas transiciones de Las Palmas
dominando progresivamente el centro del campo y llegando con
profundidad hasta los dominios de Christian Joel, de nuevo titular
por la lesión del bravo Yáñez; así, en el minuto once, los
locales aprovechan las facilidades de la defensa rojiblanca y Ale
García recibe un pase en profundidad, se libra de los defensas en
velocidad chutando sin piedad el balón al fondo de la red para
delirio de la afición local. A partir de aquí y hasta el final de
la primera parte, el Real Sporting se sentía incómodo pese a que
Las Palmas cedió algo el control del balón sin llegar a replegarse
por ir con ventaja en el marcador. Se llegaba a la media hora de
juego con los rojiblancos desdibujados, incapaces de trenzar jugadas,
el rival llegaba sin dificultad al área sportinguista llevando
peligro en cada jugada en cuanto tenían algo de profundidad mientras
el Real Sporting carecía de centro del campo tanto en labores
defensivas como ofensivas, eclipsados Gelabert, Otero y Corredera,
tan sólo Dubasin parecía capaz de sacar algo de jugo y se llegaría
al descanso con alivio a ver si el míster resolvía algo del
entuerto en el vestuario. Borja Jiménez decidió sacar a Gaspar
Campos dejando en la caseta a Kevin Vázquez, dio comienzo la segunda
parte y los locales parecían salir decididos a refrendar con más
goles su superioridad, queriendo la posesión del balón mientras los
rojiblancos trataban de sacudirse la presión ofensiva del rival y
centrados en labores defensivas, Christian Joel tuvo trabajo. Pero el
Real Sporting parecía sacudirse la pájara del primer tiempo y
comenzaba a elaborar su juego de tal forma que en el minuto
cincuenta y siete sería el colombiano Otero quien marraría una clara
ocasión de subir el empate al marcador, pero los sportinguistas
pecaban de poca precisión en los pases, sin centro del campo
definido que permitía a Las Palmas trenzar peligrosas jugadas. Se
movería de nuevo el banquillo sportinguista en el minuto sesenta y
seis dando entrada a Pablo García y Justin Smith sustituyendo a
Oliván y Manu Rodríguez. Con los cambios parecía el Real Sporting
intentar sacudirse de nuevo el dominio del rival dando un paso
adelante en su juego y se llegaba a la media hora de la segunda parte
con los rojiblancos más resueltos y Las Palmas perdiendo fuelle a
medida que pasaban los minutos. En el minuto ochenta y dos saltaría
al césped Dani Queipo por un Gelabert aguado todo el partido, como
el resto de sus compañeros, pasando a una fase de partido abierto
con ambos equipos buscando el gol, Gaspar Campos gozaría de una
clara ocasión de gol y los minutos finales y los cuatro de añadido
hubo cerco al área local, entraría el yogurín Álex Oyón en los
minutos de añadido a ver si el joven delantero de la cantera tocaba
la flauta, pero no se movería el marcador llegando al pitido final
con la sensación de que el Real Sporting desperdició la primera
parte y la falta de puntería en la segunda le condenó a caer
derrotado frente a un serio rival que supo aprovechar la debilidad de
los rojiblancos y tuvieron más acierto de cara al gol y un digno
aspirante a puestos de promoción si bien se desfondó algo en la
segunda parte y sólo queda felicitar a su afición por el juego de
su equipo.
Jarro
de agua fría, seguimos a cinco puntos de los míticos cincuenta y,
ahora sí, toca ganar cómo sea a un Deportivo que va segundo en la
tabla clasificatoria y querrá refrendar su puesto de aspirante al
ascenso directo llevándose el botín de los tres puntos del Molinón.
Esperar que se calmen los ánimos y que las peñas reconsideren su
postura porque para el ascenso y consolidarse hay que remar todos
juntos con humildad, dejando ínfulas de equipo de Primera porque los
ingresos son los que son y hay que mirar a corto-medio plazo. Ganar
el próximo sábado es vital si se sueña con jugar la promoción y
unas gradas vacías sin el aliento de la afición no es una buena
ocurrencia. Y si se piensa que hay que ascender ya, que se miren las
barbas carbayonas que tras su última derrota deben mentalizarse de
que se acabó el sueño de Primera y no basta gastar una pasta para
el ascenso si luego las hechuras no son las apropiadas para
mantenerse en la máxima categoría. Piano piano y que Borja Jiménez
y sus pupilos preparen, esta vez sí, un partido trascendental...
F.
O. R.






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