Mariano miró a la pareja de policías y luego a su pene que tenía el glande y parte del miembro viril introducido en una botella de refresco. Un policía miró interrogante a la mujer que estaba tumbada en la cama recostada sobre la almohada tapando su desnudez con la sábana...
-¡Es un tipo raro! -dijo en voz alta la mujer- ¡
Me dijo que me introdujera la botella en la vagina mientras el se
masturbaba, el muy degenerado! ¡Le dije que se metiera primero su
polla en la botella y el muy imbécil lo hizo y luego no la podía
sacar! ¡Eso es lo que ocurrió!
El agente al mando miró de nuevo el pene de Mariano y
vio que el glande seguía hinchado y cada vez más colorado mientras
la parte del pene atrapado en la botella se mantenía erectil y
también se iba hinchando progresivamente al revés que la parte del
pene fuera de la botella que se había puesto flácido formando un
grotesco conjunto aunque era evidente que era necesario extraer el
pene atrapado en la botella porque cada vez tenía peor apariencia.
Una cabeza calva asomó por la puerta de la habitación y un policía
le miró interrogante...
-Evaristo, del sexto... ¿Puedo ayudar en algo? -
fijó su mirada en la botella y sus pupilas se dilataron de asombro-
-¡Madre mía! ¿Qué cojones ha pasado?
-¡Caballero,
puede ayudar volviendo a su domicilio y no andar estorbando, venga,
salga y métase en casa que ya le avisamos si necesitamos su ayuda!
-dijo el agente al mando.
El vecino del sexto casi se tropieza al salir con un
bombero que entraba en ese instante. El bombero echó un rápido
vistazo a la habitación procesando la información y elegir una
forma de actuación, pero cuando se percató de lo que estaba
sucediendo se desabrochó el cuello del traje, subió la visera y se
quitó el casco. Miró un instante a los policías, la mujer tendida
en la cama y a Mariano con la mitad del pene atrapado en una botella
de refresco. Inclinó un poco el cuello y habló por el
intercomunicador con sus compañeros que ya estaban desplegando una
manguera...
-Guardar
la manguera y preparar mejor una radial -hizo
una pausa de dos segundos porque se le escapaba la risa- Sí...
A ver, miembro atrapado y obstruido, repito, miembro atrapado y
obstruido...
-¡Para
sacar el dedo del anillo sirve el jabón o ir a un joyero, la radial
que tenemos no sirve compañero, no sirve! -replicaron
de forma airada siguiendo un ruido de estática
-No
hay ningún dedo en un anillo, compañero, repito: miembro viril
atrapado y obstruido en una botella de refresco.-sonó
la estática un segundo y se hizo el silencio por el
intercomunicador.
Mariano miraba alucinado a policías, bombero, la mujer
y a su pene cada vez con peores trazas y ya tenía entumecido el
glande y la parte del pene atrapado en la botella de refresco. Hecho
con el porrón del vino como juguete sexual el pasado verano durante
las vacaciones en el pueblo de sus abuelos tenía gracia, pero no
pensó que la botella tenía la boca demasiado estrecha y no como la
boca del porrón. Su pareja de cama le lanzó una mirada asesina
antes de retirarse con una agente a otra habitación. Y encima el
cotilla del sexto asomando la nariz y seguramente en unas horas todo
el vecindario y la clientela de la cafetería sabrían de su
accidente. Respiró aliviado cuando vio aparecer dos sanitarios...
-¡A
ver qué tenemos! - dijo el
sanitario de mayor edad a su compañera- ¡Joder! Cuando
empecé en esto, hace ya casi treinta años, atendimos un caso de
botella introducida en la vagina, pero el pito en una botella de
refresco es la primera vez...
Los sanitarios observaban el pene de Mariano que deseaba
que le tragara la tierra...
-Voy
a golpear la botella, con suavidad, pero dígame si siente algo...
El sanitario golpeó la botella varias veces subiendo la
intensidad cada vez, pero Mariano movía negativamente con la cabeza
cada vez. Apareció de nuevo entonces el bombero con unas cizallas,
enormes pensó Mariano que veía como la joven sanitaria comentaba
algo a su compañero en un aparte y el sanitario negaba con la cabeza
gesticulando.
-¡A ver, dejen sitio que esto lo arregló en un
pispás!-dijo el bombero que se puso al lado de Mariano abriendo
la cizalla mientras la acercaba a la botella, justo un poco por
debajo del trozo de pene introducido en la botella de refresco-
¡Míreme y atienda un momento, no se ponga nervioso por la
cizalla que cortará el cristal como si fuera mantequilla...!
¡Míreme!
Mariano casi ni era capaz de articular palabra, sus ojos
estaban clavados en las fauces de la cizalla que parecía hambrienta
dispuesta a comerse su pene. Por fin pudo mirar al bombero a los ojos
y antes de poder abrir la boca sintió la cizalla cerrarse cortando
el cristal de la botella que se hizo añicos liberando el pene mas la
boca de la botella seguía intacta pero había retrocedido por la
parte flácida del pene como si fuera un anillo en un dedo gracias a
la holgura.
-¡Ya está! ¡Un poco más y le dejo con medio pene
-dijo sonriendo el bombero a Mariano que sentía la sangre volver a
circular por su miembro viril a la vez que éste comenzaba a latir en
punzadas de dolor, pero Mariano estaba aliviado y hasta sonreía al
personal y sus comentarios. El sanitario se le acercó y comenzó a untar la parte hinchada del pene de Mariano...
-La
inflamación irá bajando, aplíquese esta crema como estoy haciendo
cada seis horas, su médico de cabecera ya decidirá si la cosa se
complica. Lo normal es que esté una semana, más o menos, con la
inflamación pero deberá ser observado por su médico de cabecera.
Mariano asentía con la cabeza con una mezcla de alivio,
de bochorno, de vergüenza y hasta de cansancio. Las punzadas
intermitentes de dolor se habían vuelto más una molestia desde que
le aplicó el sanitario la crema. De repente el corrillo que habían
formado los sanitarios, los policías y el bombero fijaron sus
miradas en Mariano y el sanitario le preguntó:
-Oiga... Verá, estamos intrigados de cómo pudo
meter el pene en la botella de refresco. Comprenda que nos
intrigue...
-Cuando
tengo el pene flácido se pone pequeñito, ya saben, hay penes que
flácidos son casi de bebé y en erección aumentan hasta un 300%...
La meto cuando está flácida y luego se... Ya saben, me pongo
burro...
El corrillo guardó silencio unos segundos y algunas
cabezas asentían. Los policías se fueron a la vez que el bombero y
quedaban los sanitarios recogiendo los bártulos. Mariano estaba
sentado en la cama, tapando sus partes íntimas y cada vez más
aliviado, sentía la sangre circular aunque se preguntaba cómo se
las arreglaría para orinar. La sanitaria se despidió y el sanitario
retrocedió sobre sus pasos....
-Hijo,
no meta la polla en sitios raros. Puede pedir ayuda si tiene
pensamientos sexuales con objetos. Y aunque le resulte tentador, no
pruebe a meter el pene en la aspiradora, he visto un par de casos.
Mariano respiró aliviado cuando se quedó solo en el
piso. Había estado pensando en las palabras del sanitario, no podía
apartar del pensamiento sus palabras... La aspiradora... Nunca se le
había ocurrido, puede que se le acabase ocurriendo, pero la
aspiradora... Vio una en la casa del pueblo, de las viejas con ruedas
y un tubo succionador, creía recordar que más ancho que la boca del
porrón y posiblemente más sumisa que una cabra, tentación pasajera
el pasado verano... Sí, tomando precauciones podía ser una
experiencia digna de compartir y ya es primavera no tardando el
verano en llegar e ir al pueblo...
FIN
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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