The Adversiter Chronicle

domingo, 22 de marzo de 2026

"Butaca de patíbulo", suplemento cinematográfico cutre

Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

MELODÍA DE SEDUCCIÓN (1989)
                 (Sea of Love)

Hay películas que lo tienen todo para ser un peliculón y que, sin embargo, si bien no son un fracaso en su estreno como que se quedan trasnochadas y verlas con tiempo transcurrido desde su estreno como son más de tres décadas, siguen dejando la misma sensación de que es una película que podría ser bastante mejor pese a no ser mala o un auténtico ladrillo. Así que no podíamos perder la noche trabajando y nada más fichar nos aprovisionamos de birras frías y pistachos aparcando trastos de faena para disfrutar del visionado de esta producción de 1989 dirigida por el peculiar Harold Price que el año anterior había dirigido a Sean Young y James Woods en Impulso sensual. Firma un guion con ambiente de novela negra Richard Price y un elenco de estrellas y secundarios de auténtico lujo visto hoy, que se harían habituales en la década de los 90´s. Estrella indiscutible un Al Pacino que recibió muy buenas críticas su interpretación y la película fue bastante bien tratada, quizás valorada demasiado por la presencia de Al Pacino bien secundado por el resto del plantel.

El argumento es sugerente con un Al Pacino que interpreta un policía que celebra sus veinte años de servicio haciendo una redada, dando la turra a su compañero que para más inri es el marido de su ex mujer, pillando unos colocones etílicos donde agarra el teléfono de madrugada para dar la brasa a su ex y despertar de paso a su marido; un alcohólico que es un buen policía. Le asignan el caso de un hombre asesinado de un disparo que es encontrado tumbado desnudo en la cama. Días después conoce al detective interpretado por John Goodman, borrachín de cerveza y que no dice que no a una buena juerga, que tiene un caso similar en su distrito, llegando ambos a la conclusión por los escenarios del crimen de que se trata de una asesina, de una mujer. Los jefes de ambos determinan que trabajen juntos en aras de resolver el caso. Dado que las víctimas eran asiduos de anuncios por palabras para encontrar pareja, deciden poner su propio anuncio, quedar con las mujeres que respondan para tomar una copa y conseguir las huellas dactilares para cotejarlas con las de la escena del crimen. Se suceden las entrevistas y hay una mujer interpretada por Ellen Barkin que se marcha de la cita sin que toque la consumición, se encuentran fortuitamente días después en un mercadillo y entablan una relación donde Al Pacino comienza a sospechar que sea la asesina y deberá luchar contra sus sentimientos a la vez que trata de hallar pruebas que confirmen su inocencia aunque suceda todo lo contrario...

Interesante planteamiento con un Al Pacino genuino en gestos, muecas y caretos donde las arrugas del paso del tiempo aumentan su interpretación. La película empieza bien, con ínfulas de novela negra y mostrando un costumbrista mundo laboral de la policía, de humor tildado hoy de patriarcal para mentes observadoras de lo políticamente correcto, que acaban su turno y se van de copas a pillar un buen pedete lúcido. Lo que lastra la película es que hay que aceptar las coordenadas del director para hacernos partícipes como busca el guion y ya la secuencia inicial con un vistazo en 360º de la cámara para mostrar el escenario del crimen despierta un repelús a inicio de serie televisiva, sensación que aumenta en algunos momentos del metraje sin lograr cautivar al cien por cien la atención como se pretende. Hay homenajes cinéfilos subliminales como esa Nueva York nocturna por los mismos parajes con anuncios luminosos y cafeterías donde tomar un café y un bocado de Taxi Driver, por poner un ejemplo. El tema de los anuncios por palabras para ligar juega con el morbo de 1989 para con las mujeres que responden, cierto desdén machista incluso en la policía; que visto hoy en día es un interesante viaje en el tiempo. El elenco está estupendo y Al Pacino dando un recital que le reconciliaba con la crítica.

La réplica femenina del Al Pacino recae en la turbadora belleza de Ellen Barkin plena de belleza de juventud, sensual con el cardado ochentero, que le quedan los trajes de forma sensual y sexy. Aunque se ven tetas y culo en tórridas escenas de alcoba, no es ella que tampoco desentona vestida sólo con bragas y una blusa. Estas escenas subidas de tono que eran lo habitual en los 80´s con fondo musical, también lastran la película vista hoy en día porque no aportan nada en realidad salvo que retrocedas a 1989. La Barkin se luce con su papel que trasciende de personaje casi florero, sospechosa de forma innata que no sabes si miente o dice la verdad a medias mientras se quita las mismas.

Recomendable si nunca la viste y también si eres friki del cine de novela negra, para pasar un rato entretenido con la posibilidad de que os sature el aire ochentero y algo decadente que envuelve la película y un montaje televisivo en algunos momentos para una película de interpretaciones teatrales que el director no acierta a convertir en cinematográficas...
No es una mala película y posiblemente hubiera podido ser mejor.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org





theadversiterchronicle@hotmail.es 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Powered By Blogger