CUANDO SE PONEN A
CONTARNOS BATALLITAS DE LA MILI
La
actualidad siempre es cambiante y hay composturas del postureo que
caen en desuso para volver a estar en boga. Es el caso de la
compostura del postureo que quiero abordar hoy relacionada
directamente con el ambiente bélico en aumento desde la invasión de
Ucrania hasta la guerra en Irán que copa los informativos y se
traslada el debate a la sociedad, en el café del funcionariado, en
el comedor de la empresa, en el plato del día escapando del tajo
para almorzar y hasta en ventanillas de la administración como es
que alguien comience a contarnos batallitas de cuando hizo el
servicio militar obligatorio. Es una compostura del postureo que ya
no es tan necesaria como cuando todos los años ingresaban nuevos
reclutas a filas y licenciaban los veteranos tras acabar su servicio,
la profesionalización de los ejércitos logró que poco a poco la
memoria quedara relegada a quienes vivieron aquellos tiempos ya que
las nuevas generaciones no pasaron por el mismo trance. El tipo que
se ponga a contar batallitas responde a ciertos arquetipos, uno es
que ya están entrados en años y en lorzas; otro es que quien menos
te lo esperas, ese callado y discreto compañero de trabajo y hasta
un tipo gris, se desata desaforadamente en comidas de empresa a
contar increíbles historias protagonizadas por él que suena a
verdaderas trolas de tipo gris. La compostura del postureo apropiada
es armarse de paciencia, igual hasta dice una anécdota que nos haga
reír y todo, pero al final es paciencia y no pedir más rondas
buscando la forma de deshacernos de semejante pelma. Porque una
característica de estos pelmas es que en su entorno ya conocen sus
batallitas repetidas cada nochebuena, bodas, bautizos y saraos
caseros. Otra compostura del postureo apropiada para estos tiempos es
ir de progresista ilustrado declarando a viva voz que somos
pacifistas y no a la guerra, puede que haga callar al pelma con sus
batallitas o que, ya cocido y con pedete lúcido, coja una escoba
para amenazarnos desaforadamente y acto seguido ponerse a realizar
instrucción escoba al hombro con el bochorno consiguiente si estamos
en espacio público. Quiero, por último, citar a ese tipo que libró
la mili por pies planos, corto de talla, extremidades desiguales y
demás causas de exención del servicio militar obligatorio. De la
misma forma que la inmensa mayoría se buscaba un algo para librar
de la mili, estos sujetos sí querían hacer el servicio y ser
excluido les causó un profundo trauma y a lo largo de su vida se
aficionan a saber de armas y hasta del arte de la guerra. Mientras el
veterano de la mili nos puede entretener y comparte sus recuerdos
tratando de transmitir las sensaciones y vivencias, los sujetos que
nos enganchan por banda suelen caer en el monólogo sustituyendo la
veteranía con el conocimiento, llegando a ser pedante incluso de tal
forma que la compostura del postureo pacifista es una opción válida
siendo lo ideal que en la conversación haya un veterano que le ponga
en su sitio afirmando que con esos brazos no sería capaz de levantar
el `chopo´, con esas piernas incapaz de pasar la pista de obstáculos
y con esa talla ni como mascota de la sección de reclutas. Así que
ante sujetos contando batallitas de la mili lo mejor es llevar un
pañuelo palestino en el bolsillo, una vieja chapa de los 80´s
contra la OTAN, una chupa nueva de corte iraní para todo ello
sacarlo en un momento dado, compostura del postureo que puede acabar
a hostia limpia en una orgía desatada de violencia polarizada, no
por culpa de la compostura del postureo en sí, simplemente son cosas
que pasan cuando hay guerra con dos o más bandos.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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