Suplemento
viajero cutre de The Adversiter Chronicle
Viaje a la panadería
El
viajero emprende el viaje, aprovechando que tiene que comprar una
barra de masa madre, con curiosidad de consumidor ante un nuevo
comercio, panadería en este caso. Es una de las dos panaderías del
barrio, curiosamente una enfrente de la otra lo cual supone una
ventaja para ver cómo le va al competidor, barrunta el viajero para
sus adentros; el viajero solía comprar el pan siempre en la misma y
la ha visto funcionar, cerrarse, reformarse y volver a abrir ya con
otra gerencia. Tiene curiosidad el viajero porque quien despacha es
una persona musulmana, el viajero le ha visto a la puerta de la
panadería cuando iba de pasada y le pareció libanés, al menos el
concepto que el viajero tiene de los libaneses de haberlos visto por
la televisión, no responde al arquetipo marroquí que conoce el
viajero, que espanta tales pensamientos y queda sólo con el que le
parece libanés de origen...
Tonifica
las piernas del viajero el pequeño trayecto a la panadería y ve al
`libanés´ hablando a la puerta de la panadería con dos mujeres. Es
un tipo con la sonrisa en la boca, amable y servicial acorde a la
hospitalidad islámica que no servil como suele serlo la cristiana.
Al menos el viajero conoce más hospitalidad cristiana que la
islámica...
El
viajero saluda y entra a la panadería, con mostrador en forma de `L´
y una puerta que da al obrador y el viajero ve escabullirse una niña
entre voces en su idioma natal que el viajero no entiende. Pide la
barra al panadero que trata de tener conversación con el viajero,
que está en modo autista y glotón dando un repaso al mostrador
donde se muestran ricas caracolas salpicadas de trocitos de fruta
acaramelada, apetitosos petisú, magníficas bombas de crema
pastelera, dulces típicos árabes, que el viajero conoce por haberlos
probado con una amistad marroquí que tuvo el detalle de traerlos en
una ocasión que fue de vacaciones, y no faltan un bizcocho, pastas de
té y buñuelos de crema...
-¡Pues
está frío hoy! - comenta el panadero mientras coge el billete
que le tiende el viajero sacando a éste de su autismo glotón
-Y
más que se va a poner, y más...-Responde el viajero disfrutando
de ese momento en que un foráneo acostumbrado al calor pone cara de
susto cuando le dicen que va a enfríar el ambiente
-¿Sí?
¿Más frío aún?
El viajero hace una mueca de circunstancias y se despide
echando un último vistazo al mostrador y sus suculentos productos en
exposición al público. Le llama la atención que la pastelería, el
mostrador, los productos, el pan y la puerta que da al obrador son
los mismos de antes salvo el panadero que es libanés, al menos eso
barrunta el viajero que se ríe para sus adentros y se encamina,
aprovechando que tenía que ir a la panadería, en dirección a...
Pero ése, ya es otro viaje.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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