Una sección del
padre I. N. Mundicia en
exclusiva para The Adversiter Chronicle
Baile parroquial de
carnaval y sobre la mano de obra para poner fachada ventilada en la
casa parroquial
Sé
por el confesionario, queridos feligreses, que la llegada de fechas
carnavalescas y la obra para poner fachada ventilada en la casa
parroquial son cusa de inquietud y de esa forma del maligno de
socavar la unidad parroquial con chismes, dimes y diretes por no
decir que directamente difamaciones en lo que respecta a la cuadrilla
de subsaharianos que colocaron la citada fachada ventilada. Respecto
al baile parroquial de carnaval y atendiendo a vuestras inquietudes
os digo que como cada carnaval la entrada al baile parroquial del
mismo es con derecho de admisión, nada de disfraces mofándose de la
Iglesia y disfraces con mensajes políticos. Por otra parte, sólo se
admite la entrada con disfraces adquiridos en la tienda parroquial,
no por afán de avaricia y tampoco de competencia desleal como afirma
el chino de la tienda de los chinos. Puede que sea cierto en parte
que la oferta de disfraces es limitada y todos los carnavales hay
disponibles disfraces de pajes reales, de reyes magos, de pastores,
de cofrades y de monaguillos. La tienda parroquial no es un ente
empresarial buscando beneficios, se nutre de las donaciones de
productos que se ponen a la venta con módicos precios que permiten
matar dos pájaros de un tiro: atender las necesidades de la
parroquia con ingresos extras y que haya a disposición de la
feligresía a precios populares un disfraz que ponerse y disfrutar
de los carnavales como las clases pudientes...
Respecto
a la instalación de fachada ventilada en la casa parroquial llevada
a cabo por una cuadrilla de subsaharianos en situación irregular,
dice la denuncia del grupo municipal PODRECEMOS. Sólo puedo decir
que se trata de un ataque más de un grupo municipal que busca
popularidad atacando a la parroquia y haciéndome responsable del
asunto. Primero, que de haber un culpable a nivel de la parroquia
sería en todo caso el párroco auxiliar, padre Genaro, que tenía la
responsabilidad de la obra de la fachada, en el sentido de supervisar
que todo estaba en regla y de acuerdo a las ordenanzas pertinentes.
Recabada la información, estoy en condiciones de asegurar que la
parroquia no tiene nada que ver en la contratación de mano de obra
subsahariana ilegal. Según el párroco auxiliar, Rufo el de la
cooperativa se ofreció a realizar la obra ya que tenía material
sobrante de la fachada de su casa y también se encargaba de la
instalación a cargo de sus operarios, libres de trabajo en la
cosecha del cebollín y que disponen de tres meses, lo que duraba la
obra de la fachada exactamente, antes de la campaña del cultivo de
cebollín. Lo de llamarles Abdul I, Abdul II, Abdul III y Abdul IV,
no obedece según el padre Genaro a intenciones denigrantes y
vejatorias, afirma el párroco auxliar que sus nombres subsaharianos
son impronunciables y de esta forma se establecía una comunicación
fluida entre la cuadrilla y él. Respecto a estar mal alimentados, la
parroquia cede el local parroquial y que aprovechando los caballetes
de la barraca en las fiestas patronales los utilicen de mesa, pero
la comida y el bocadillo no es incumbencia de la parroquia que ya les
puso a precios reducidos cubertería y vasos, que no han tenido la
decencia de donarlos a la tienda parroquial para su
reacondicionamiento para ser puestos de nuevo a la venta. Ni racismo
ni condiciones laborales sin alimentar, sólo calumnias y manera de
desviar la atención de otros asuntos verdaderamente importantes.
Ir
pues tranquilos, queridos feligreses, y si queréis variedad en los
disfraces de la tienda parroquial hacer donaciones de los mismos, en
bien de la parroquia y de vosotros mismos. Puedo aceptar que algún
disfraz esté algo apolillado, con olor a humedad y alguno con
lamparones de dudosos fluidos corporales, pero si donáis los
disfraces llenos de mierda ateneros a las consecuencias de no
cuidarlos y lavarlos antes de donarlos a la tienda parroquial. En
cuanto a que la parroquia debe regularizar a los subsaharianos de la
cuadrilla que llevó a cabo la instalación de fachada ventilada en
la casa parroquial, que lo haga el caradura del Rufo el de la
cooperativa que los explota laboralmente, sólo faltaría que fuera
el cliente quien velara de que se cumple la legalidad laboral vigente
y con inmigrantes debidamente documentados. La parroquia no puede
permitirse hacer de paganini mientras Rufo el de la cooperativa se
enriquece al tener menos costes de producción su negocio del
cebollín. Disfrutemos pues de las fiestas de carnaval y con la
conciencia tranquila porque la parroquia no utiliza mano de obra
inmigrante ilegal, que en todo caso sería una ilegalidad del Rufo y
la parroquia está libre de pagar algo realizado explotando otros
seres humanos... ¡Hasta ahí podríamos llegar, hasta ahí!
AMEN






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