Una sección de
Palomino Gargajo Bilioso
en exclusiva para The Adversiter
Chronicle
Elecciones
en Aragón
Segunda
cita electoral del año y segundo batacazo del oficialismo gobernante
donde la candidata socialista y exministra ha naufragado
electoralmente, una candidata que era en realidad el señor Pedro
Sánchez en efigie, diferencia sustancial con el batacazo previo en
las elecciones extremeñas. El discurso oficialista posterior al
batacazo electoral en Aragón donde tanto la candidata derrotada y la
portavoz del PSOE echaron la culpa al Partido Popular sólo demuestra
el ocaso de la felonía gobernante que prefiere encerrarse en sí
mismos y que salga el sol por dónde salga, y parece que el sol
electoral vira a la derecha y se afianza VOX como fuerza electoral
haciendo inevitable que se vaya a gobiernos autonómicos de
coalición. El auge de la ultraderecha es gracias al gobierno de la
ultraizquierda donde se pacta con el ultraderechista Puigdemont, se
cede a Bildu sin exigir que quienes tengan delitos de sangre y
colaboración directa no ejerzan cargos públicos y hasta se hace el
ridículo internacional enarbolando la bandera de a saber qué. Es
normal que tras siete años de gobierno del PSOE aliado con minorías
radicales o camino de radicalizarse, el electorado pida un cambio...
Porque
el PSOE oficialista no va a reconocer nada que implique dejar el
poder, prefiere que se cumpla el calendario electoral y cuando llegue
el momento el canto del cisne proponiendo un nuevo Frente Popular, es
la única salida que le quedará si las próximas citas electorales
autonómicas confirman la tendencia de voto. Que Felipe González sea
etiquetado de `enemigo´ por la sabandija política que es Patxi
López sólo demuestra que ahora mismo el PSOE es un rehén de sus
actuales dirigentes, un entramado de intereses personales y ambición
que está implosionando a medida que los tentáculos de la corrupción
cercan al señor Pedro Sánchez y su equipo. Esperar que la derecha
se desgaste a medida que formen coaliciones de gobierno en las
comunidades autónomas es apostarlo todo a una carta y certifica que
lo de menos es la política. Siete años de populismo maquillado de
progresismo de izquierda comienzan a sentirse en las
infraestructuras, la sanidad y en la economía donde el espejismo del
turismo escamotea la crisis industrial en pérdida de competitividad
como es la siderurgia. Regalar dinero es el último recurso del
populismo esperando captar un voto cautivo y temeroso, temor
alimentado por la propaganda oficialista.
Es
evidente que hay un cambio de ciclo político donde la derecha deberá
pactar y VOX deberá demostrar si es sólo el extremo opuesto de
PODEMOS o realmente son capaces de tomar responsabilidades como
fuerza de gobierno en coalición. Algunos de sus puntos electorales
son claramente inconstitucionales y el pragmatismo debería ser el
talante a la hora de negociar. La ciudadanía está cansada del
populismo y la demagogia de la izquierda y el oficialismo gobernante,
donde descaradamente los socios y aliados del señor Pedro Sánchez
se dedican a debilitar el gobierno central y provocar tensiones
territoriales. Si ahora VOX hace lo mismo pero con tesis
conservadoras estaremos en más de lo mismo y las urnas están
diciendo que hace falta volver al entendimiento parlamentario para
afrontar los grandes retos del presente inmediato. Si el señor Pedro
Sánchez decide seguir gobernando como hasta ahora, y tampoco tiene
otra forma a estas alturas, cuando lleguen las elecciones generales
el PSOE se hará trizas...
Así
de simple y así de complicado.






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