The Adversiter Chronicle

lunes, 2 de febrero de 2026

"Deporte sin porte", por F. O. Roffön

Una sección de F. O. Roffön en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Derrota en Ipurua, que duele sin hacer mucha pupa, frente a la S. D. Eibar acabando jugando con diez merced al VAR

Una de las magias del fútbol es que induce a estados anímicos y uno de ellos es el de la ilusión durante el parón navideño de pescar algún figura que no sea cojitranco, podenco u bien un `yogurín´ ya talludo esperando retirarse donde empezó. Y esa ilusión navideña se concentró en la urgencia de fichar o traer cedido un `9´ con estado de gracia de cara al gol para olvidar la traumática experiencia de Caicedo y la espera por un buen defensa. Finalmente se ha logrado traer cedido a un Andrés Cuenca promesa de futuro en el presente pese a su juventud, 18 añitos y formado en la cantera del F. C. Barcelona que finalmente por imperativos burocráticos no estuvo convocado aunque, con permiso de su club, ya empezó a entrenar con el resto de la plantilla. Es evidente que el Real Sporting tiene dos carencias, una en la defensa que se convierte en ocasiones en un coladero para penetraciones, de juego digo, del contrario que no puede el bravo Yáñez desbaratar siempre y luego tenemos una falta de puntería en ocasiones claras de gol francamente desesperante. No se juega mal, se crean ocasiones y el problema es falta de acierto y una defensa que por momentos del partido hace aguas. Tocaba además un hueso duro de roer como es la S. D. Eibar y su mítico estadio de Ipurua cuyas dimensiones son legendarias y también una buena excusa para entrenadores en ruedas de prensa tras perder su equipo en el estadio eibarrés...

Buen ambiente en las gradas de Ipurua con 5.568 espectadores y novedad en la alineación rojiblanca con la presencia de Dani Queipo, que parece ganar valor tras su mejoría en el juego para el míster. Comenzó el encuentro con un Real Sporting que parecía tener la iniciativa trenzando jugadas rápidas sin inquietar en demasía al Eibar que también tenía las ideas claras cuando tenía la posesión y se llegaría a los primeros diez minutos de juego con la defensa sportinguista pasando algún que otro apuro. El partido era vistoso para el espectador con ocasiones como la que tuvo Dubasin en el minuto catorce que acabó desviada por el poste cuando iba al fondo de la red, pero el juego era equilibrado con mucha disputa por el balón en el centro del campo llegando a la media hora de juego con ambos conjuntos comenzando jugadas desde la defensa, presión alta sin balón y vistosas ocasiones para uno y otro que daban dinamismo al encuentro, Dani Queipo vio tarjeta amarilla y Pablo Vázquez hubo de ser sustituido en el minuto treinta y siete por lesión saliendo Diego Sánchez para sustituirlo, llegando al descanso sin moverse el marcador y las espadas en alto porque ambos equipos estaban decididos a intentar llevarse la victoria. Comenzaba el segundo tiempo con la impresión de que el Real Sporting saltaba de nuevo al césped con la intención de seguir el ímpetu con el que finalizó la primera parte, pero dos minutos después de comenzar a rodar el balón, el bravo Yáñez no logra atrapar el balón ni la defensa atinó a despejarlo con la consecuencia de que Mada fusiló al fondo de la red subiendo el 1-0 al marcador para delirio de la gradas de Ipurua. Quedaba tiempo por delante aunque el Eibar lejos de poner el autobús se mantenía serio en defensa sin renunciar al ataque, de tal forma que Yáñez se redimió de su pifia en el minuto cincuenta y cuatro en ocasión de Corpas. Pese a todo, los jóvenes y no tan jóvenes atletas del once sportinguista llegaban al cuarto de hora de juego de la segunda parte con la intención de ser ofensivos aunque nada incisivos, un par de minutos antes Borja Jiménez daría entrada a Ferrari sustituyendo a Manu Rodríguez cuando el Real Sporting estaba pasando apuros cuando el Eibar tenía el balón. En el minuto sesenta y tres tendría el intrépido Dubasin el gol del empate en sus botas, tras una brillante jugada a la contra de los rojiblancos, al igual que el colombiano Otero dos minutos después, marrando ambos dos clarísimas ocasiones de gol y se cernía ese dicho de que cuando se falla así nunca se gana, tal era el ambiente en el BAR pese a una nueva ronda de pinchos, Se llagaba a la media hora del segundo tiempo con un Eibar que no se cerraba atrás y que creaba peligro burlando el dispositivo defensivo del rival. En el minuto setenta y siete se movería de nuevo el banquillo sportinguista entrando al césped Bernal por un incisivo Dani Queipo que supo responder a la confianza del míster despachando un buen partido. El bravo Yáñez hubo de salvar los muebles una vez más tras otra pifia defensiva y en la siguiente jugada sería Magunagoitia quien se lució, prueba de que ambos conjuntos querían marcar un gol. El colombiano Otero cometería un error de novato y de impotencia cuando tras perder el balón le mete una patadita en el culo al jugador rival, patadita que de primeras no se apreciaba y los silbidos y algarabía en el BAR cuando el árbitro recibió el aviso del VAR de revisar la jugada se tornaron en silencio sepulcral cuando en el BAR se pudo ver cláramente que el bueno de Otero le propinaba un puntapié con alevosía. Le cayó al colombiano la cartulina roja y, por tanto, expulsión directa dejando al Real Sporting jugando en inferioridad numérica en el peor momento posible. Se llegaba al minuto noventa con un Real Sporting que buscaba con ahínco el gol del empate. Ferrari, bastante desaparecido sin tocar bola, vio tarjeta amarilla en una disputa con un jugador rival y mas que un `Ferrari´ dejó trazas de `motocarro´ y se llegaría al pitido final sin moverse el marcador. Felicitar a la S. D. Eibar y su afición en un partido disputado y entretenido con ese aura mítica de Ipurua y sus dimensiones.

Aunque la derrota duele, no hace mucha pupa. Se duerme en una confortable 9ª posición a sólo dos puntitos de la promoción y duele la forma con lagunas defensivas, la irritante falta de acierto a la hora de rematar a gol y un nuevo debut con tarjeta, de formas propias de quien está sin minutos de competición. Toca trabajar a Borja Jiménez y sus muchachos porque El Molinón querrá ver el próximo domingo una victoria frente a un Huesca que necesita imperiosamente los tres puntos, al menos uno, para ascender puestos clasificatorios y alejarse de los puestos de descenso del que sólo le separan dos puntos. Mencionar que los carbayones ganaron en el `Tartierón´, una vez hasta un burro tocó una flauta, al Girona y siguen los últimos en la tabla clasificatoria logrando al menos un respiro sumando tres puntitos a su casillero...
F. O. R.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
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