Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Derrota en Ipurua, que
duele sin hacer mucha pupa, frente a la S. D. Eibar acabando jugando
con diez merced al VAR
Una
de las magias del fútbol es que induce a estados anímicos y uno de
ellos es el de la ilusión durante el parón navideño de pescar
algún figura que no sea cojitranco, podenco u bien un `yogurín´ ya
talludo esperando retirarse donde empezó. Y esa ilusión navideña
se concentró en la urgencia de fichar o traer cedido un `9´ con
estado de gracia de cara al gol para olvidar la traumática
experiencia de Caicedo y la espera por un buen defensa. Finalmente se
ha logrado traer cedido a un Andrés Cuenca promesa de futuro en el
presente pese a su juventud, 18 añitos y formado en la cantera del
F. C. Barcelona que finalmente por imperativos burocráticos no
estuvo convocado aunque, con permiso de su club, ya empezó a
entrenar con el resto de la plantilla. Es evidente que el Real
Sporting tiene dos carencias, una en la defensa que se convierte en
ocasiones en un coladero para penetraciones, de juego digo, del
contrario que no puede el bravo Yáñez desbaratar siempre y luego
tenemos una falta de puntería en ocasiones claras de gol francamente
desesperante. No se juega mal, se crean ocasiones y el problema es
falta de acierto y una defensa que por momentos del partido hace
aguas. Tocaba además un hueso duro de roer como es la S. D. Eibar y
su mítico estadio de Ipurua cuyas dimensiones son legendarias y
también una buena excusa para entrenadores en ruedas de prensa tras
perder su equipo en el estadio eibarrés...
Buen
ambiente en las gradas de Ipurua con 5.568 espectadores y novedad en
la alineación rojiblanca con la presencia de Dani Queipo, que parece
ganar valor tras su mejoría en el juego para el míster. Comenzó el
encuentro con un Real Sporting que parecía tener la iniciativa
trenzando jugadas rápidas sin inquietar en demasía al Eibar que
también tenía las ideas claras cuando tenía la posesión y se
llegaría a los primeros diez minutos de juego con la defensa
sportinguista pasando algún que otro apuro. El partido era vistoso
para el espectador con ocasiones como la que tuvo Dubasin en el
minuto catorce que acabó desviada por el poste cuando iba al fondo
de la red, pero el juego era equilibrado con mucha disputa por el
balón en el centro del campo llegando a la media hora de juego con
ambos conjuntos comenzando jugadas desde la defensa, presión alta
sin balón y vistosas ocasiones para uno y otro que daban dinamismo
al encuentro, Dani Queipo vio tarjeta amarilla y Pablo Vázquez hubo
de ser sustituido en el minuto treinta y siete por lesión saliendo
Diego Sánchez para sustituirlo, llegando al descanso sin moverse el
marcador y las espadas en alto porque ambos equipos estaban decididos
a intentar llevarse la victoria. Comenzaba el segundo tiempo con la
impresión de que el Real Sporting saltaba de nuevo al césped con la
intención de seguir el ímpetu con el que finalizó la primera
parte, pero dos minutos después de comenzar a rodar el balón, el
bravo Yáñez no logra atrapar el balón ni la defensa atinó a
despejarlo con la consecuencia de que Mada fusiló al fondo de la red
subiendo el 1-0 al marcador para delirio de la gradas de Ipurua.
Quedaba tiempo por delante aunque el Eibar lejos de poner el autobús
se mantenía serio en defensa sin renunciar al ataque, de tal forma
que Yáñez se redimió de su pifia en el minuto cincuenta y cuatro
en ocasión de Corpas. Pese a todo, los jóvenes y no tan jóvenes
atletas del once sportinguista llegaban al cuarto de hora de juego de
la segunda parte con la intención de ser ofensivos aunque nada
incisivos, un par de minutos antes Borja Jiménez daría entrada a
Ferrari sustituyendo a Manu Rodríguez cuando el Real Sporting estaba
pasando apuros cuando el Eibar tenía el balón. En el minuto sesenta
y tres tendría el intrépido Dubasin el gol del empate en sus botas,
tras una brillante jugada a la contra de los rojiblancos, al igual
que el colombiano Otero dos minutos después, marrando ambos dos
clarísimas ocasiones de gol y se cernía ese dicho de que cuando se
falla así nunca se gana, tal era el ambiente en el BAR pese a una
nueva ronda de pinchos, Se llagaba a la media hora del segundo tiempo
con un Eibar que no se cerraba atrás y que creaba peligro burlando
el dispositivo defensivo del rival. En el minuto setenta y siete se
movería de nuevo el banquillo sportinguista entrando al césped
Bernal por un incisivo Dani Queipo que supo responder a la confianza
del míster despachando un buen partido. El bravo Yáñez hubo de
salvar los muebles una vez más tras otra pifia defensiva y en la
siguiente jugada sería Magunagoitia quien se lució, prueba de que
ambos conjuntos querían marcar un gol. El colombiano Otero cometería
un error de novato y de impotencia cuando tras perder el balón le
mete una patadita en el culo al jugador rival, patadita que de
primeras no se apreciaba y los silbidos y algarabía en el BAR cuando
el árbitro recibió el aviso del VAR de revisar la jugada se
tornaron en silencio sepulcral cuando en el BAR se pudo ver
cláramente que el bueno de Otero le propinaba un puntapié con
alevosía. Le cayó al colombiano la cartulina roja y, por tanto,
expulsión directa dejando al Real Sporting jugando en inferioridad
numérica en el peor momento posible. Se llegaba al
minuto noventa con un Real Sporting que buscaba con ahínco el gol
del empate. Ferrari, bastante desaparecido sin tocar bola, vio
tarjeta amarilla en una disputa con un jugador rival y mas que un
`Ferrari´ dejó trazas de `motocarro´ y se llegaría
al pitido final sin moverse el marcador. Felicitar a la S. D. Eibar y
su afición en un partido disputado y entretenido con ese aura mítica
de Ipurua y sus dimensiones.
Aunque
la derrota duele, no hace mucha pupa. Se duerme en una confortable 9ª
posición a sólo dos puntitos de la promoción y duele la forma con
lagunas defensivas, la irritante falta de acierto a la hora de
rematar a gol y un nuevo debut con tarjeta, de formas propias de
quien está sin minutos de competición. Toca trabajar a Borja
Jiménez y sus muchachos porque El Molinón querrá ver el próximo
domingo una victoria frente a un Huesca que necesita imperiosamente
los tres puntos, al menos uno, para ascender puestos clasificatorios
y alejarse de los puestos de descenso del que sólo le separan dos
puntos. Mencionar que los carbayones ganaron en el `Tartierón´,
una vez hasta un burro tocó una flauta, al Girona y siguen los
últimos en la tabla clasificatoria logrando al menos un respiro
sumando tres puntitos a su casillero...
F.
O. R.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org






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