The Adversiter Chronicle

lunes, 11 de marzo de 2024

"Lomo con tapas", suplemento literato cutre

Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

Libro:
Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial
Autor: Eduardo Pons Prades
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Edición: 2003

En las crónicas y documentales de la II Guerra Mundial siempre se olvidan, cuando se acuerdan es casi de manera anecdótica, de los españoles que combatieron en la misma y en ambos bandos. En el caso de la División Azul el régimen dictatorial de Franco necesitó relegarles al término de la contienda y lavar su pasado de apoyo al nazismo y el fascismo italiano. En el caso de los republicanos que salieron por Francia al término de la Guerra Civil Española y quienes se refugiaron en la URSS no interesaba a los victoriosos aliados enemistarse con el dictador español porque en la Guerra Fría que ya se palpaba interesaba más una dictadura que una posible república afín a la URSS. La propuesta de hoy es un magnífico libro acerca de la participación de republicanos españoles encuadrados en las fuerzas aliadas. Tratados como apestados perdedores por las autoridades francesas en 1939, su veteranía en combate, disciplina y arrojo les convertirán en paladines de la derrota del fascismo en Europa, serán los primeros en entrar en París y que anhelaban la victoria para acudir raudos a combatir la dictadura franquista. Lejos de ser un ejemplo de la ideología como arma, el autor nos ofrece una crónica digna de la mejor tradición literaria donde relata con testimonios y documentación las vicisitudes, los campos de batalla y los relatos en primera persona de los protagonistas donde luchaban juntos republicanos, socialistas, comunistas, libertarios y anarquistas que aparcaron sus diferencias para proseguir la que fue la primera batalla de la II Guerra Mundial, en España, de 1936 a 1939 cuando de una rebelión militar se pasó a guerra civil con apoyo para los sublevados de Italia y Alemania así como de la URSS a la República abandonada a su suerte por las democracias europeas...

Eduardo Pons Prades (Barcelona, 1920-2007), en 1937, después de colaborar en el Consejo Económico de la Madera Socializada (CNT), se alistó en el Ejército Republicano y combatió en Madrid, en el Segre y en el Ebro. Fue herido en Barcelona en 1938 y pasó a Francia al año siguiente, para sumarse a su ejército. En 1942 se integró en la Resistencia y estuvo al mando de un destacamento volante de guerrilleros franceses y españoles en los enfrentamientos por la liberación del Aude contra las tropas alemanas. También realizó dos viajes clandestinos a España (octubre de 1944 y diciembre de 1945). Fue detenido el 5 de enero de 1946 pero logró fugarse tres semanas después. Tras su etapa en Francia (1948-1964) regresó a España. Miembro fundador de la editorial Alfaguara, además de colaborador en distintas publicaciones periódicas y ha participado como guionista en la realización de varios cortometrajes españoles y franceses así como autor de varios libros.
Datos sacados de la contraportada y en Internet podéis encontrar más información sobre el autor y su obra, y sin más unas breves reseñas que os atraigan a su apasionante lectura:

Pasar a Francia tras la derrota en palabras de Emilio Álvarez Canossa...

"Pasé la frontera el 11 de febrero de 1939 (todos los puestos fronterizos estaban ya ocupados por el enemigo) por Coustuges, en la zona de Vallespir, al mando del Batallón Divisionario de la 46ª división (ex-`El Campesino´). Todavía conservo los estadillos de todo el personal que pasamos la frontera, así como el del armamento que depositamos al entrar en territorio francés, que pongo a tu disposición. Nos encerraron en un cercado de un pueblo más importante: Saint-Laurent-de- Cerdans. Luego fuimos enviados al campo de concentración -de `selección´ lo llamaban- de Septfonds. A principios de julio de 1939 me condujeron esposado al Castillo de Collioure, donde después de las consabidas palizas me entregaron al siniestro Antoine, un ex- legionario de origen húngaro. En efecto, tuve el `privilegio´ de pertenecer a la Sección Especial, en la que estábamos, al decir de los franceses. Los elementos más peligrosos del Ejército Republicano español. Nunca supe con qué criterios establecieron las cribas y la selección... Después de varios meses de encarcelamiento, con un régimen penitenciario de auténtico presidio, fui enviado al campo de Bram, cerca de Carcasona, que tú conoces bien, donde trabajé en la Panificadora. Desde allí fuí a parar a las minas de oro de Salsigne, en la Montaña Negra del Aude. La `continuación´ ya la conoces: en uno de mis viajes, en nuestro afán de reorganizar a las gentes, fui denunciado a la policía francesa y detenido en la estación de Saint-Charles de Marsella. Tras los interrogatorios de rigor, en Marsella y en Montpellier, fui enviado al campo disciplinario de Vernet d´Ariége. De allí me evadí junto con otros dos compatriotas a las pocas semanas, yendo a trabajar a la cuenca minera de Provenza. Denunciado de nuevo, me vi obligado a marcharme a la región de Burdeos -en zona ocupada- y a principios de 1943 pasé a militar en la Resistencia de la Dordogne, en cuyas tierras actué, con las armas en la mano, hasta la Liberación."

Gestapo...
"En los albores de 1943, para la Gestapo y sus sicarios franceses está resultando de una insolencia inaudita que los hombres de Ponzán sigan actuando a sus anchas. Y como el dinero corre a espuertas no les es difícil encontrar un traidor. Roger Neveu, llamado `El Legionario´, recién incorporado al `Réseau´, delataría a los `clientes´ del Hotel de París, y a los dueños del establecimiento en primer lugar. El 20 de febrero, a las seis de la mañana, los coches de las policías francesa y alemana acordonaron la manzana con sus agentes uniformados y descargaron el lote de inspectores encargados de ocupar y vaciar el hotel. El registro no dio ningún resultado, pero detuvieron a los esposos Mongelard y a varias personas sospechosas denunciadas por Èl Legionario´, que asitió a la operación. Monsieur Mongelard pasaría por varios campos de exterminio alemanes: Sarrebruck, Buchenwald, Dora-Dora, Helrich, Hartzungen y Nordhausen, siendo ejecutado en éste último, junto con otros 2.000 deportados, el 6 de marzo de 1945. Era el comienzo de `la gran liquidación final´ que los nazis decretaron ante el avance, por tierras de Alemania, de los Ejércitos aliados. Otro punto de apoyo fue descubierto por la policía gracias a `El Legionario´ el del sastre judío Paul Ullmann, que no solamente confeccionaba prendas para los fugitivos (labor en la que colaboraba toda la familia Ullmann), sino que ofrecía a menudo su hogar como refugio y a veces hasta acompañaba a los fugitivos por Tolouse. Cuando se preparó la fuga de Ian Garrow fue él quien, en pocas horas, le confeccionó un uniforme de oficial de la guardia móvil. Paul Ullmann fue detenido y desapareció del mundo de los vivos, sin que nadie supiese nunca dónde ni cómo había muerto. Su esposa se salvó durante unos meses y tomó el relevo de su marido, con una abnegación admirable, en la confección de prendas y `disfraces´ para los resistentes. Fue detenida más tarde, deportada y gaseada en un campo de exterminio alemán, como tantos cientos de miles de judíos."

Españoles republicanos en la Legión Extranjera...
"Los alistamientos en la Legión Extranjera afectaron sobre todo a hombres jóvenes, y no en pocos casos menores de veinte años. Algunos, como los supervivientes de las quintas del `biberón´ (1941) y del `chupete´(1942), recién cumplidos los dieciocho años. El alistamiento de los jóvenes tuvo dos características claras: la primera, su escasa formación política -por llamarlo de forma inequívoca-, y, por tanto, el no poder comprender, porque no se les alcanzaba, el significado que tenía resistir en los campos de concentración de Francia, hasta que los franceses se decidieran a otorgarnos las mínimas consideraciones a que cualquier ser humano tiene derecho. Extremando el análisis, los jóvenes de 1939 podrían replicar que `lo esencial era salvar el pellejo individual, para reemprender el combate colectivo más tarde´. La otra razón de los alistamientos era proseguir, en suma, un combate frustrado: el que empezó con la batalla del Ebro. Si a muchos se nos hubiese dicho que unos meses más tarde (mayo-junio de 1940) íbamos a conocer el desastre que se produjo en las filas de los Ejércitos aliados, lo que en cierto modo coronaría y `mejoraría´ nuestra derrota en la batalla de Cataluña en el invierno de 1938-1939, probablemente más de uno nos hubiéramos quedado donde estábamos, bien quietecitos. Pero no eran esas nuestras previsiones. La inmensa mayoría teníamos la certeza de qe, de alguna manera, íbamos a desquitarnos, frente a los alemanes e italianos, de la ayuda que éstos habían aportado a nuestros enemigos durante la Guerra Civil."

Pequeñas gotas de un voluminoso libro que se lee de un tirón e imprescindible como crónica de las vicisitudes, batallas y lucha en La Resistencia, en todos los teatros de operaciones de la guerra en Europa pasando antes por los desiertos del norte de África y como tropas de vanguardia encuadrados en las fuerzas aliadas. Ideal para amantes de las hazañas bélicas, turistas de los frentes de combate y para amantes de la Historia. También un homenaje a quienes fueron olvidados tras la victoria y cuyas tumbas, anónimas muchas, jalonan lo que fueron escenarios de combate. Quienes piensen que se hace apología política pueden leer el libro tranquilos ya que se trata de narrar, y no de adoctrinar, los hechos bélicos de españoles, hombres y mujeres, que siguieron combatiendo el fascismo tras ser derrotados en la Guerra Civil y que dieron ejemplo de coraje y valentía con España siempre en el pensamiento...

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
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