The Adversiter Chronicle

jueves, 10 de mayo de 2018

OBITUARIO


Por Antón Rendueles

JOSÉ MARÍA IÑIGO

Fallecía días atrás el periodista y comunicador José María Iñigo cuya faceta profesional y humana loan familia, amistades y colegas del gremio. En mi caso, la noticia de su muerte y escuchar las loas, me ha hecho recordar, pensar y meditar. Me he dado cuenta de que se suma otra ausencia a las ya ausentes y creo que es posible que le suceda a mi generación que tuvimos una infancia donde el aparato de televisión reinaba en el salón cuando nos congregábamos la familia a ver la tele, una tele en blanco y negro que dio paso al color y donde sólo se veía la primera cadena de la televisión pública y se sintonizaba mal la segunda...
Pensar en que al igual que la infancia de hoy en día maneja la tecnología digital sin falta de saber programación, mi infancia era la de los usuarios de la tecnología televisiva analógica donde a diferencia de los adultos no necesitábamos el manual de instrucciones para sintonizar, buscar canal para el reproductor de vídeo y poner en hora el reloj digital. Dicen que fue un innovador y se ha ido cuando se anuncia el fin de la televisión y su visionado que hemos conocido porque ahora la tecnología permite que cada televidente elija, no ya su canal o una hora para ver repetido un programa, sino el medio por el que se emite. El salto del reloj digital calculadora a los actuales terminales de bolsillo que además son teléfonos, lo está haciendo el medio audiovisual. Una trayectoria profesional que ha vivido la época en que TVE se modernizaba al igual que un país...
He meditado sobre el cómo es que alguien a quien tengo en recuerdos difusos, de los que cuesta ponerle fecha y abarca todo un periodo despierte tales sentimientos de pérdida. Otros presentadores y presentadoras de la época también dejan este mundo y no despiertan, salvo el lógico toque de curiosidad de saber de quien no sabías desde hacía lustros, esa percepción de perder a alguien cercano. Creo haber hallado la respuesta y es que José María Iñigo era uno más de aquella familia que se congregaba a ver la televisión. Ahí residía su magia porque en los recuerdos ya nítidos capaces de ser fechados y en mi periplo vital, ni lo seguí especialmente ni tuve oportunidad de verle, sencillamente escuchaba otros programas de radio o veía otros canales de televisión. Por supuesto que me lo tropezaba, casi, leyendo algún diario, escuchando sin oir una emisora donde intervenía y siempre esa sensación de recuerdo del mundo feliz que disfruté en mi infancia recordando su mostacho y sus casi greñas con patillas, asombrado de que perdiera el pelo y engordara pero alegrándome de verle de nuevo...
Siento su fallecimiento como algo propio porque forma parte de mis recuerdos, recuerdo el famoso hecho de doblar cucharas, recuerdo debutar a un trío de humoristas novatos en la tele con un hilarante entremés parodiando a Miguel de La Cuadra, recuerdo a los míos y me aferro a su ausencia...

Descanse en paz.
 
 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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