The Adversiter Chronicle

jueves, 17 de septiembre de 2015

ESTRATEGIA FALLIDA DE LOS POLÍTICOS SECESIONISTAS CATALANES, por P. Gargajo Bilioso


Un artículo de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

Me pide The Adversiter Chronicle un artículo sobre las implicaciones en el proceso secesionista catalán tras el encuentro de Felipe VI, Rey de España, y el Presidente de EEUU Barack Obama; pero en realidad el encuentro y las declaraciones presidenciales sólo son el colofón a una estrategia secesionista fallida de algunos políticos catalanes diseñada en la Transición.

Antes de entrar en detalles y tratar de comprender las claves creo necesario empezar por un detalle que es fundamental y que de ser respetado no se hubiera llegado a este camino secesionista que está enfrentando a catalanes contra catalanes y creando un ambiente de enfrentamiento entre españoles: el proceso es ilegal en nuestro actual marco jurídico.

Una vez que queda establecida la ilegalidad del proceso sí es momento de hablar claro respecto a un tema que encuentra comportamientos y actitudes de memos y cretinos en ambos lados de la posición: los secesionistas catalanes y los nacionalistas españolistas que resultan tan nocivos como los primeros a la hora de que la ciudadanía española pueda elaborar sus propios pensamientos...


La estrategia de este proceso secesionista fallido comenzó desde el primer momento en que la democracia llegó tras cuatro décadas de dictadura que, además de prostituir los símbolos patrios para generaciones venideras, relegó, cuando no castigó y persiguió, la cultura y el folclore autóctono terruñeras. Así, a la muerte del dictador se llegó a un consenso democrático entre todas las partes sin sufrir la sociedad las purgas que sí se dieron en los países de nuestro entorno tras la derrota del fascismo italiano y el nazismo alemán, no hubo represalias a funcionarios, políticos y servidores de la dictadura.


En la parte que nos ocupa, el secesionismo catalán, la estrategia, se basó en una inmersión de la sociedad catalana en la cultura y lengua propias así como la creación de un mito
histórico que no es otro que la subordinación obligada e injusta al Estado ignorando el marco etnográfico común que es España. La estrategia, inteligente y eficaz, fue diseñada a largo plazo, el plazo de tiempo necesario para que dos generaciones nacidas en democracia tomaran como suyas y patrióticas las tesis de una clase política que, como demuestra la actitud del señor Jordi Pujol, sólo escondía y sigue escondiendo el afán de acaparar riquezas y poder; nada mejor para ello que inducir a la sociedad catalana a defender sus intereses y que encima les aplaudan y veneren como libertadores y padres fundadores de una Cataluña independiente y nación entre naciones.


El hecho de que la inmersión cultural y lingüística haya creado una parte de la ciudadanía catalana cerril y mema respecto a la legalidad del proceso no es culpa ni de esa ciudadanía ni del sistema que lo permitió. En condiciones normales hubiera desembocado en una sociedad catalana orgullosa de su cultura y tradiciones como el resto de la sociedad en el resto del Estado, han sido los políticos secesionistas disfrazados de catalanistas quienes han prostituido desde el poder tanto el sistema educativo como a esa porción de la ciudadanía catalana nacida en democracia.


Respecto a la ciudadanía que se siente secesionista el remedio es como siempre una convivencia en armonía y de respeto a la Ley, de informar para hacer ver que han sido víctimas de un engaño para bien de una minoría, tarea ardua por cuanto el 4º Poder se limita en la mayoría de las ocasiones a seguir la línea editorial que marca la jefatura en ambos lados de la trinchera donde las posiciones se enconan más pero la ciudadanía española está cada vez menos informada brotando los mismos sentimientos de cretinismo y memez que se dan en los secesionistas y azuzado por los rescoldos del nacionalcatolicismo español.


La estrategia fallida se complementaba con un culto a las instituciones catalanas, la creación de embajadas paralelas a las españolas por el mundo y de paso ir rucando las orejas a los gobiernos de distintos países. El fallo aquí reside en que desde 1945 a nadie le interesa remover fronteras y crear nuevos estados tras la experiencia al fin de la I Guerra Mundial en 1918 y la Guerra de los Balcanes más reciente acaecida en los 90´s con el desmembramiento de la antigua Yugoslavia. Pero primero el señor Pujol y ahora el señor Mas, hicieron creer a sus seguidores que Cataluña tenía voz propia en el extranjero, que el caso catalán era similar a otras naciones que tuvieron que luchar por su independencia de un país opresor...


El daño ya estaba hecho y el clamor popular debidamente difundido en imágenes induciría a la ciudadanía europea a empatizar con los secesionistas. Las comparaciones con el caso escocés sólo eran parte de la artimaña que contó con la complicidad de medios de comunicación, periodistas y capital empresarial de medios audiovisuales que, jugando algunos a dos bandas y el resto pensando en réditos futuros, acabaron la inmersión en la falacia.


Las palabras del dirigente estadounidense son la señal al señor Mas de que la estrategia ha fallado a nivel internacional. Es un asunto interno de España como el caso escocés era un caso interno del Reino Unido. Dentro de cien años nadie sabe cómo será el mundo, pero este mundo del siglo XXI no aceptará como nación entre naciones una Cataluña independiente porque es ilegal el proceso, porque la actual geopolítica no tiene valedores reales del proceso independentista y porque nadie ve esa opresión ficticia pero real para la ciudadanía inmersa en el proceso secesionista desde que eran escolares.


No es culpa de los votantes ni de quienes apoyan el proceso, es un problema de premeditada mala orientación educativa y de una premeditada mala información a la ciudadanía. Estos cuatro años de imágenes televisadas de solemnidad en actos nimios desde un punto de vista solemne que recuerdan las campañas de imagen de grandeza del señor Putin en Rusia con un Mas firmando decretos no han sido suficientes para que el resto de Europa y del mundo se tragaran el engaño.


El señor Mas y sus compañeros de estafa política a Cataluña saben que sea cuál sea el resultado de las autonómicas, que nunca será el que vaticinan de triunfo secesionista, el mundo las verá como lo que son: elecciones autonómicas con las implicaciones que conlleva de no intervención en el proceso posterior que quiere impulsar el señor Mas y sus compañeros de viaje por parte de potencias extranjeras.

Pero también es culpa de la clase política española que el mensaje secesionista encuentre eco y seguidores, empezando por llamar el idioma de
España y lengua común a los españoles que es el español y no el castellano que se hablaba y se denominaba así en época de Cervantes.
 No es una gilipollez, se puede entender que para no herir sensibilidades periféricas y recuperar el honor el resto de las lenguas oficiales del Estado tras la dictadura se denominara castellano, pero ya es hora de decir con naturalidad y normalidad lo que se sabe y se dice en el resto del mundo: en España los españoles hablan en español; primer símbolo a recuperar tras su prostitución por la dictadura franquista.


No se trata de imponer banderas, idiomas ni políticas, es hora y momento de reconocer que España es una país democrático y que la Transición ya está superada históricamente y que entre las reformas necesarias que reclama la sociedad española en su conjunto debe estar el respeto a la Ley y dejar de, según los intereses, aferrarse a ella o ningunear la misma porque el pecado político y fallo fundamental de la estrategia secesionista reside en querer imbuir de legalidad lo que es una ilegalidad.
Así de simple y así de complicada, amén de ilegal, la secesión y su estrategia fallida.


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/





 
                                                    

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