The Adversiter Chronicle

jueves, 11 de agosto de 2011

"Butaca de patíbulo"


Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

Matrix

He de comenzar confesando que nunca me gustó la saga Matrix, ni siquiera cuando se estrenó la primera, que era única, porque nunca pude asimilar del todo el argumento.

Aprovechando que en el dial “La Sexta” de “TELEMIERDA INC.” programaban la segunda parte de la saga, algo así como “Matrix redoaled” o título anglosajón similar pero bien escrito si lo puse incorrectamente, aproveché para verla que era la que me faltaba por visionar de la serie “Matrix”.

Soy plenamente consciente de que hay una legión de fans y buscadores de sus enigmas filosóficos, pero esta segunda parte sólo me reafirma en mis convicciones primeras: es una puta mierda de historia, creó escuela en los efectos espaciales, que a mi personalmente me empachan las coreografías y la cámara lenta, presenta varias incoherencias filosóficas y es un espectáculo pionero bien hecho, pero es un bodrio sólo superado por la inefable “Dune”.

Empecemos por los personajes: Neo, que aquí parece un jodido cura de aldea decimonónico pero cuyas tribulaciones ya se las hacía Lucke Skywalker en “La Guerra de las Galaxias” y en esta segunda imitan a “Supermán”. La Trinity da grima, en las escenas de sexo su hierática frialdad en la mirada logra transmitirla hasta el hipotálamo del espectador cortando cualquier inicio de erección sugestionada por las imágenes. El Morfeo, uy el Morfeo, mitad militarón, mitad líder religioso cuyo imposible cruce de brazos a la espalda te hace tener agujetas de sólo verle. El mejor es el señor Smith, no por nada en especial, si no por lo malo que es actuando y que al verle replicado multitud de veces dan ganas de cagar.

Luego está la historia: en un futuro donde la tierra está desolada, la raza humana vive bajo tierra la mitad y la otra mitad es explotada por Matrix, un programa maestro que mantiene en estado de suspensión a sus esclavos humanos conectados a Matrix por sus mentes donde viven una vida onírica que imita el mundo desaparecido hace 100 años.

Neo es el Elegido según las profecías de Morfeo que se las transmite el Oráculo. En Matrix, cuando crean un nuevo programa, recordemos que hacen falta infinitos programas para controlar cada átomo de realidad, el viejo programa o se funde en Matrix y deja de ser o se exilia oculto entre la maraña de datos. Oráculo es uno de éstos y dirige a los humanos capitaneados por Neo para derrotar a Matrix.

Historia farragosa, absurda y genial a la vez ya que lo que incita a pensar la idea queda anulado por el guión y unos personajes demasiado perfilados.

Los efectos especiales fueron pioneros pero son repetidos hasta la saciedad y saturan creando una sensación de perder el tiempo cuando se nota la sincronización de imágenes, parece que vemos Supermán cuando vuela y llega un momento en que ya no analizamos lo que vemos por la embriaguez de escenas imposibles y coreografías de estilo chino.

Hay discrepancias sutiles como que unas veces la realidad es maleable y para otras no. Así, podemos ver a Morfeo quedar al borde del techo de un trailer por la autopista a todo gas pero Neo tiene que volar 800 km para salvar a sus amigos y llega después de pifostios entre coches, pelea de Morfeo en el techo de lona y la Trinity haciendo gambadas en moto... Es decir, el espacio tiempo no existe pero sí para volar desde la montaña a la ciudad, cuando, si pudo resucitar a Trinity, Neo podría utilizar Matrix para hacer un agujero de gusano. No se sostiene y hace que nunca te metas en la película, aunque reconozco que si cuando vi la primera vez “La Guerra de las Galaxias” mis neuronas quedaron maravilladas, estas mierdas de Matrix causen estragos en las mentes adolescentes de su estreno.

Luego hay detalles chuscos y se nota que en principio no había saga, así en esta segunda tras la pelea de turno al inicio, celebran en la cueva llamada Sión una especie de jolgorio que parece calcado de los ewoks solo que sin peluches ni árboles sustituidos por humanos y roca, pero los timbales, calcados. La escena del sermón de Morfeo ya me hizo poseso de la desgana y el resto de la película la vi como quien escucha una letanía vaticana: mucho susto, mucha esperanza, algo de fe y deseos de salir cagando leches de la iglesia y la Iglesia...

Que nada de nada, tal vez deberían haber dejado Matrix como lo que era: una peli de ciencia ficción pero que al estirarla cae en los defectos de todas las series degenerando en la historia que narra y la decrepitud que le dará el paso del tiempo.

Y además en la tercera parte, la joden al tratar de hacer reales las máquinas.

Personalmente prefiero “Futurama”.

 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV







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