Suplemento
televisivo cutre de The Adversiter
Chronicle
GH DÚO 2026: La final
se avecina con premeditación y alevosía, Carlos Lozano por la casa
solitario y ufano, Manuel por la audiencia expulsado y sale entre
improperios y alborotado con Sandra fuera de la final sin ponerse a
chillar
Con
todo el pescado vendido, la edición languidece con una convivencia
tranquila donde la mayor novedad destacable ocurrió la pasada noche
cuando Jorge Javier, cada vez más descentrado en su papel de maestro
de ceremonias olvidando hasta la escaleta, anunció la final para el
próximo martes y el comienzo de una nueva edición de
Supervivientes. La decadencia
es total en una edición mal planificada como ocurrió con las
nominaciones que de tanto estirar el votar a dúos y tríos propició
que los que animaban la edición fueran expulsados, cosa que hubiera
sido distinta de empezar las nominaciones individuales a la cuarta
semana de concurso. El resultado es que han quedado en la casa y
pasan a la final concursantes que no se lo merecen como el bulto
sospechoso de Juanpi, una Gloria que ha hecho un mal concurso y
fastidió el concurso de su hermano, una Anita ya desgastada por no
dar más de sí como personaje televisivo participante en formatos de
telerrealidad y sólo quedaba Carlos Lozano como miembro de la vieja
guardia y el resto mansos en la convivencia salvo un descentrado
Manuel que mantenía el hacha de guerra aunque siempre desarbolado en
la dialéctica argumental por un Carlos Lozano retraído y solitario
hablando solo a la cámara que está harto de la camarilla de niñatos
y niñatas, siempre según su punto de vista...
El domingo la salsa estuvo en plató con Cristina Piaget
cara a cara con sus antagonistas en la casa y Cristina volvió a la
casa con la excusa de ser una monja asesina sin más trascendencia ni
nada digno u indigno que contar. El martes ya fue otra cosa gracias a
la expulsión de Manuel por la audiencia en otra expulsión sorpresa,
eufemismo aceptado como animal de compañía para no confesar que se
acelera el fin de la edición o al menos es la impresión del equipo
de cata televisiva. Manuel remató su fatalidad de concurso no
aceptando la decisión soberana de la audiencia, soltando improperios
contra el formato y la solemne promesa y juramento de que no volvería
a participar en la telerrealidad. Por supuesto que ayer noche se
retractó, puso cara de haba y aquí paz y después gloria, que para
tal su hermana del mismo nombre. Manuel era garantía de cachondeo,
risas y momentos entretenidos, no sabemos si es la presencia de su
hermana Gloria la causa o que se dejó rucar las neuronas contra
Carlos porque el caso es que se vio a un Manuel fuera de lugar,
desafiante rayando en la faltosidad y un Manuel reverso del Manuel a
que estábamos acostumbrados. Ha hecho una mierda de concurso y ha
llegado lejos y a ver si le meten una temporada televisiva en la
nevera para que se calme y recapacite. En su haber, que no entró al
trapo de su padre contra su expareja, un espectáculo bochornoso y un
señor retrógrado con formas y maneras de mediados del siglo XX en la
España profunda...
El concurso de Manuel se resume en un adjetivo:
decepcionante.
Ya antes, pero más tras la salida de Manuel, la casa
fue un remanso de paz con un Carlos Lozano a su bola, liberado
espiritualmente, pasota metafísico que alternaba soliloquios a las
cámaras con ir de buen rollito siendo en realidad un turras cojonudo
a quien tuviera la desgracia de pillar cerca con el resto mansos y
relajados. Había que animar la cosa y se sacó de la chistera la
figura del `anti campaña´, una excusa como otra cualquiera para que
pasaran la noche en la casa Cristina que finalmente no se quedó a
pernoctar con posible fornicio con Carlos Lozano; Belén Rodríguez ,
la inefable de la Carmen Borrego y el mexicano John. La trama era que
debían hacer anti campaña pero la cosa quedó en verles de nuevo, de
nuevo intrigando en grupitos y entrando a saco en la despensa para
cenar y desayunar.
La última expulsión antes de la final del próximo
martes recayó en Sandra que se midió en duelo al sol con Carlos
Lozano. Sandra ha sido una concursante áspera a la retina,
desagradable a la vista con sus ataques de histeria incontrolable y
mala profesional farmacéutica cuando le escupió a Cristina Piaget
una retahíla de medicamentos tranquilizantes y neurolépticos
llamándola loca de manicomio. Que tenga cuidado porque esos ataques
de histeria chillona pueden hacerle un día no muy lejano acordarse
del trato que tuvo con Cristina. Ha llegado muy lejos y salvo ser la
mascota de Raquel Salazar y tocar los cojones al grupo de Carlos
Lozano su concurso sólo destaca por sus histerismos. Ha llegado muy
lejos para sus méritos, resultando engañoso que se quedara a las
puertas de la final y la audiencia le ha propinado una patada en todo
el culo expulsándola frente a Carlos Lozano.
Toca hablar de los finalistas y comenzamos por el que
puede ser el gran tapado de la edición, que no es otro que Juanpi, ese bulto sospechoso que
pulula por la casa y cuyo único momento destacable en todo este
tiempo de concurso es que el otro día se cargó una mesa del
mobiliario haciendo el ganso saltimbanqui. Una Anita que tiene la
virtud de ser auténtica y el defecto de que en ocasiones puntuales
es otra. Hay que aceptarla como es o pasar de ella, pero es honesta
como concursante y despierta empatía cuando es al natural. Luego
está Gloria que ha hecho una mierda de concurso la mayor parte del
mismo y ha jorobado el concurso de su hermano, más astuta que Manuel
y también más dañina a la hora de pasar al ataque y sobre todo muy
muy influenciada por Raquel Salazar y el Antonio Canales y debería
ser el primer finalista eliminado por la audiencia. Por último, y no
menos importante, un Carlos Lozano que quizás pasa demasiado tiempo
entre cabras y ovejas, mostrando claros síntomas de fatiga mental al
convivir en espacios cerrados y diferencias genracionales, escudero
leal y casi infiel de Cristina Piaget, objetivo del edadismo
ofensivo, turras en momentos y lloreras lacrimógenas dignas de
consuelo que llega a la final pasando de todo, embutido en sus gafas
y diciendo lo que piensa tras haberlo pensado bien. En garitos,
lupanares y antros de apuestas son Anita y Carlos los favoritos al
duelo final con una Gloria que no despierta interés y apuestas
arriesgadas dando ganador al bulto sospechoso pululante del Juanpi...
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
http://theadversiterchronicle.org































