Se está llegando a un
punto en que no se puede calmar la indignación cuando la infamia es
la norma y decir amén la regla...
Todo queda en cuarto plano
y casi en la quinta dimensión cuando el recuento y el goteo de
víctimas que pudieron haberse evitado eclipsa las ideologías de
consumo de masas, gilipolleces ante los micrófonos y numeritos del
amor hermoso. Todo hueco, vacío y sin presente siquiera prometiendo
el futuro de mañana olvidando los estragos de ayer y las víctimas
de hoy. Claro que es inherente a la extrema izquierda y su llamado
progresismo, otra apropiación más, que la incompetencia sea la
norma y los servicios prestados la deuda de ir luego en puestinos
bien remunerados y cuando sucede algo hay que culpar al desgraciado y
desgraciada que tenían turno ese día cuando pasó la tragedia. No
tiene que ver la falta de inversiones por emplear los dineros
públicos en regalías a pesebres que harán lo que se les ordene
cuando conviene algarabía en las calles...
Es dantesco y casi
pornográfico que en lugar de asumir responsabilidades se busquen
culpables salvo en los responsables de que las cosas no funcionen y
arrastren problemas durante años, años de ordeno y mando de
quienes han llevado las cosas a este estado lamentable que cuestan
vidas humanas...
Supongo que como sucede
con las crianzas o las nuevas viviendas de estos vividores y
vividoras, sus hijos y familiares usarán otro medio de viajar más
seguro y más caro que el tren de la plebe, que a veces mata y varias
veces en un año. Algún día nada lejano se sabrá toda la verdad de
a dónde y a quién se fueron los caudales públicos que iban
destinados a mantenimiento de infraestructuras. Si ETA no podía
asesinar sin colaboradores necesarios, los responsables políticos
también lo son para que el AVE resulte una máquina aleatoria de
sacrificios humanos, muertes gratuitas como eran las del terrorismo
de ETA...
Y, sin embargo, asistimos
silenciosos.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




No hay comentarios:
Publicar un comentario