Suplemento
viajero cutre de The Adversiter Chronicle
Viaje en autobús una
tarde de noviembre
El
viajero cruza el semáforo y sonríe para sus adentros al ver llegar
el autobús, mejor porque pese a ser primera hora de la tarde y
brillar el sol hace un frío que pela y se ahorrará esperar en la
parada, una de esas casualidades de llegar a la vez que el autobús
que basta que se planee para que no coincida ni de coña...
El
viajero pasa la tarjeta del bonobús, ha sido el último en subir al
ser el último en llegar aunque sólo se subieron dos usuarios aparte
del viajero. Debe quedarse al lado del primer asiento porque pese a
que el autobús es doble, el pasillo está atestado. El viajero echa
un rápido vistazo a la vez que reemprende la marcha el autobús y
se da cuenta de que el atasco en el pasillo es porque hay dos
carritos de bebé y una silla de ruedas motorizada ocupando todo el
lateral de la primera mitad del autobús. El viajero calcula porque
se acerca la siguiente parada y se ve gente esperando, afortunadamente se apean bastantes usuarios y los dos carritos de bebé
y el viajero puede pasar la puerta de salida y ve un asiento libre al
lado de la ventanilla. El viajero se sitúa enfrente de la mujer
sentada en el asiento del pasillo impidiendo sentarse al viajero que
espera a que la mujer levante la vista de la pantalla del móvil para
hacer el típico gesto de que se quiere sentar, pero la buena mujer
está completamente absorta en la pantalla del móvil y se ve,
barrunta el viajero para sus adentros, que está totalmente
concentrada en mirar la pantalla y teclear con los dedos. Finalmente
el viajero le pide paso de forma educada y la mujer le mira como si
acabara de despertar estando en trance. El viajero logra por fin
sentar el culo y mira de reojo que la mujer incluso de pie sigue
completamente concentrada en la pantalla del móvil. El viajero mira
por la ventanilla porque si mira de frente puede observar el móvil
de la mujer que lo maneja ligeramente de lado, no vaya a ser que la
mujer salga del trance otra vez y piense que el viajero la está
fisgando de reojo...
La
mujer se baja dos paradas después, es una parada donde se cruzan
varias líneas de autobús urbano y la mayoría de los usuarios se
apean quedando sólo viajeros sentados. Ha subido otro carrito de
bebé y dos mujeres que hablan en inglés, la más joven, que parece
la madre del crecidito bebé, se arrodilla con él de pie y algo
enrabietado. El tipo de la silla de ruedas motorizada comienza a
maniobrar cuando el autobús para en la siguiente parada, pero se
encuentra el obstáculo de la joven arrodillada con su enorme bebé
sin percatarse de las maniobras de la silla motorizada. Piensa el
viajero que se puede armar un pequeño follón pero la silla pega en
el culo de la joven que por fin se ha dado cuenta de que es un
obstáculo y que hay una silla de ruedas motorizada para apearse...
El
viajero disfruta de la vista de la ciudad por la ventanilla, que pasa
fugaz o al ralentí dependiendo de la velocidad del autobús. Se le
ha sentado un tipo donde estaba la mujer en trance con su móvil y le
pide un semáforo antes de su parada si le permite el paso, que queda
franco y el viajero espera de pie que frene el autobús. El viajero
se apea y observa el autobús arrancar, se pone los guantes porque
hay un aire que enfría las manos y se encamina en dirección a...
Pero
ése, ya es otro viaje.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




No hay comentarios:
Publicar un comentario