Una sección de
El Bis en exclusiva para The
Adversiter Chronicle
SOY UNA PUNK (1986)
Si
algo no pegaba ni con cola cuando el recién bautizado grupo musical
Aerolíneas Federales saca en 1985 su primer LP con la mítica
productora DRO, era una pija y una punk. Hay que retroceder en el
tiempo cuando las tribus musicales urbanas en el orbe hispano al
igual que en el resto a este lado del Telón de Acero eran
comunidades con sus códigos éticos, de vestimenta y de gustos,
sobre todo no escuchar nunca lo que no era del gusto de la tribu de
turno y correrles a gorrazos. Pero ser punk es como hoy ser activista
radical pero sin creerse mesías de la revolución y buscar el caos,
pues de aquella los punk era lo peor de lo peor en las tribus
musicales superando las greñas y griterío del heavy metal que dicen
los finos y rock duro en cristiano, pero el punk despertaba más
odios que pasiones y se lanza este corto duración que caló de
inmediato en los tímpanos, petó en televisión y sonó varias lunas
en las emisoras de radio...
Empecé
con el rollo de más arriba porque no hay cosa más pija que esta
canción que induce a engaño, lejos de una chica mala de cuero con
collar de púas al cuello, zapatones de tacón duro ideales para
propinar puntapiés, tenemos una pijita urbana que se piensa rebelde
con argumentos pijos, ideas pijas y ocurrencias más pijas aún como
teñir al felpudo con patas de mascota de azul. Y es que la magia de
la canción, marca de la casa por otra parte de Aerolíneas Federales
que sacó un puñado, caben en los dedos de la mano, de LP´s de los que algunos sencillos se convirtieron en productos rentables con su
público fiel. Etiquetados en la movida de Vigo son parte de la
historia musical de toda una generación que aún gana adeptos cuando
oyen sus temas más conocidos, claro que en los LP´s caía alguna
que otra castaña y más de una bellota.
Y el
videoclip ya es de un resultado correcto lejos de la cutrez de los
primeros videoclips a principios de la década de los grupos de la
movida, en el siempre aristocrático blanco y negro que lograba el
efecto de dar un aire fresco, protagonismo de la solista pero también
del grupo que no está en segunda fila y sí apoyando la voz a la
misma altura de protagonismo. Si nunca la escuchaste sigue seduciendo
como en su lanzamiento y si la conoces ya sabes que es un lugar
confortable deleitarse de un sonido propio y una letra tontorrona que
cuenta una historia que quieres escuchar hasta el final no sólo por
curiosidad, porque atrae, pero también encuadrar Aerolíneas
Federales en su punto justo donde brilló y en ocasiones como con
esta canción, deslumbró. Hoy puede escucharse sin ganarse una buena
hostia de una punk como la tribu mandaba, ninguna punk se viste de
pija como ella en el videoclip y sobre todo que nunca, nunca una
chica mala punk de 1986 tendría un saco de pulgas como mascota para
teñirla de azul, sencillamente se la comería antes que pasear con
semejante perro pijo por la calle, hoy es distinto, pero entonces
sencillamente inimaginable, oiga.





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