The Adversiter Chronicle

miércoles, 21 de octubre de 2026

"Manual del Buen Comer", por el profesor T. A. Rambaina

Con la colaboración del profesor T. A. Rambaina 
en exclusiva para The Adversiter Chronicle

POSTRE LÁCTEO CON SABOR A CHOCOLATE CON NATA

Hoy traemos a MBC al que posiblemente sea junto con el tiramisú la aristocracia de los postres lácteos procesados industrialmente y que a nadie deja indiferente, porque el postre lácteo con sabor a chocolate con nata y popularmente conocido como copa de chocolate con nata resulta que a todo el mundo le gusta pero no todo el mundo lo puede comer, generalmente por motivos de dietas anti lorzas o por exceso de las mismas, aparte casos médicos particulares; pero en general ver una copa de chocolate con nata nos hace salivar y lleva el pensamiento a momentos dulces. Nadie mejor que nuestro querido profesor para que nos ilumine ante tal postre lácteo que a todo el mundo apetece...

-Sabemos que está procesado industrialmente, sabemos que igual no lleva todo a lo que sabe y sin embargo nos gusta desde la infancia hasta la sepultura...

-Ya son mayoría las generaciones de consumidores que se han criado desde la cuna con alimentos procesados industrialmente así que todas esas generaciones guardan en la psique la primera vez que contemplaron una copa de chocolate con nata procesada industrialmente. Recuerde cuando tenía cuatro, cinco años y acostumbrado a los envases de yogures aparece ante sus tiernos, inocentes e infantiles ojos un pedazo de vaso de plástico con apetitoso chocolate y asombrosa superficie de nata, porque los envases de este postre pueden asustar a esas edades donde si se compara con otros alimentos resulta sencillamente grandiosa. Mire que hay ahora infinidad de marcas y marcas blancas que comercializan la copa con nata y los envases son estándar. Ese recuerdo queda grabado junto a la fanfarria de delicia que nos produjo la primera vez que lo probamos. Además se trata de un postre que las madres saben dosificar logrando que en la infancia una copa de chocolate con nata se relacione con momentos gratos. Luego en la edad adulta ya sea por comilones o por comer mierdas veganas ese recuerdo permanece latente y salta a la superficie cuando vemos el postre en el supermercado. Ni siquiera hacen falta campañas de publicidad porque estamos enganchados al alimento sólo que no lo sabemos ni somos conscientes de tal cuelgue por un postre lácteo procesado industrialmente.

-Aunque lo hayamos consumido infinidad de veces, siempre nos entra la duda de cómo abordar la primera cucharada, si con nata sola o si mezclada ya con el chocolate...

-Cierto, muy cierto. Hay todo un estudio estadístico sobre la primera cucharada en una copa de chocolate con nata. Hay algo fálico en el acto porque se puede ser suave y comer la nata en pequeños bocados, sobre todo las féminas porque por lo general los machos alfa sencillamente perforan la nata casi hasta el fondo del envase y se meten una auténtica bola cuando no es un gañán, que los hay, y se pone a revolver nata y chocolate como si estuviera revolviendo el cacao antes de ir al colegio. Ya le digo que en este alimento la psique juega un papel muy importante y sólo debemos fijarnos en nuestra propia reacción al ver una copa de chccolate con nata: salivación, duda de consumirlo u no, duda a la hora de la primera cucharada. La verdad es que la primera cucharada es una leyenda urbana más que nada y depende del consumidor y sea cómo sea la primera cucharada todos llegamos a la última con gana de más y la sensación de que no ha durado nada la ingesta. Alguien podría decir que visto lo dicho poco menos que lleva algún ingrediente adictivo y es cierto: su presentación que despierta la misma pasión verlo en el mostrador que disponerse a consumirlo.

-Mosquea un poco lo de que sea con `sabor a´ y no `con´ sin importar marca o fabricante...

-¿Pero tal como están los precios del cacao, el combustible y la leche se piensa que por lo que paga por una copa de chocolate con nata lleva chocolate y una buena nata montada, es usted un ingenuo consumista? Nadie engaña a nadie, porque copa de chocolate con nata es la denominación del vulgo pero se anuncia claramente como `con sabor a´. Es la psique, es la psique. Para cualquier otro alimento procesado industrialmente cuando lo adquirimos para consumir la primera vez siempre miramos los ingredientes: si hay mondongo en los callos, si hay tocino en la lentejas, si hay carne en las albóndigas, si hay morcilla en la fabada y si hay algo de pollo en la sopa de pollo con fideos, por citar un puñado de ejemplos. Sin embargo con la copa de chocolate con nata la psique ya nos está sin darnos cuenta induciendo a su consumo. Sólo después de saciar la apetencia es cuando miramos los ingredientes, pero gusta tanto que, demostrado estadísticamente, el consumidor antepone el placer de su ingesta a ver si los ingredientes son lo que pensamos que estamos comiendo. Por no hablar del aspecto erótico-festivo del alimento.

-Ein? ¿Cómo que no hablar del aspecto erótico-festivo, rediós? ¡Hable! ¡Hable!

-¿Lo ve? ¿Lo ve? ¡Es la psique! ¡La psique! Se le han juntado los recuerdos de consumir copas de chocolate con nata de su infancia con el aspecto sexual y recuerdos de encuentros sexuales de adulto y se ha puesto excitado como un burro en primavera y a la vez salivando al proyectar la psique juntar los dos placeres. Al final es cosa de dos, puede haber gañanes que se masturben a la vez que se meten cucharadas de la copa de chocolate con nata, pero en pareja puede dar mucho juego y mucho jugo, en el sentido de fluidos corporales me refiero. En todo caso, no deja de ser combinar el placer gastronómico con el placer sexual aunque estadísticamente destaca un pequeño porcentaje de parejas que se acaban separando por discusiones sobre quién se ha comido más nata. Porque esa es otra, que la nata es muy poca en proporción al total del contenido y el arte es acabar de consumirlo teniendo siempre una pizca de nata con el chocolate y de ahí la importancia de la primera cucharada, que suele ser, por increíble que parezca, la primera cucharada que dimos en la infancia a nuestra primera copa de chocolate con nata y que nos queda marcada a fuego en la memoria toda nuestra vida gastronómica. Finalizar señalando que hay estadísticamente un pequeño porcentaje de consumidores que acaban traumatizados por no lograr nunca que la nata les dure toda la copa, ya le digo que es la psique.

-¡Psique... stá bueno, oiga!

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV
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