Con la
colaboración del profesor T. A. Rambaina
en exclusiva para The Adversiter
Chronicle
POSTRE LÁCTEO CON
SABOR A CHOCOLATE CON NATA
Hoy
traemos a MBC al que posiblemente sea junto con el tiramisú la
aristocracia de los postres lácteos procesados industrialmente y que
a nadie deja indiferente, porque el postre lácteo con sabor a
chocolate con nata y popularmente conocido como copa de chocolate
con nata resulta que a todo el
mundo le gusta pero no todo el mundo lo puede comer, generalmente por
motivos de dietas anti lorzas o por exceso de las mismas, aparte
casos médicos particulares; pero en general ver una copa de
chocolate con nata nos hace salivar y lleva el pensamiento a momentos
dulces. Nadie mejor que nuestro querido profesor para que nos
ilumine ante tal postre lácteo que a todo el mundo apetece...
-Sabemos
que está procesado industrialmente, sabemos que igual no lleva todo
a lo que sabe y sin embargo nos gusta desde la infancia hasta la
sepultura...
-Ya
son mayoría las generaciones de consumidores que se han criado
desde la cuna con alimentos procesados industrialmente así que todas
esas generaciones guardan en la psique la primera vez que contemplaron
una copa de chocolate con nata procesada industrialmente. Recuerde
cuando tenía cuatro, cinco años y acostumbrado a los envases de
yogures aparece ante sus tiernos, inocentes e infantiles ojos un
pedazo de vaso de plástico con apetitoso chocolate y asombrosa
superficie de nata, porque los envases de este postre pueden asustar
a esas edades donde si se compara con otros alimentos resulta
sencillamente grandiosa. Mire que hay ahora infinidad de marcas y
marcas blancas que comercializan la copa con nata y los envases son
estándar. Ese recuerdo queda grabado junto a la fanfarria de delicia
que nos produjo la primera vez que lo probamos. Además se trata de
un postre que las madres saben dosificar logrando que en la infancia
una copa de chocolate con nata se relacione con momentos gratos.
Luego en la edad adulta ya sea por comilones o por comer mierdas
veganas ese recuerdo permanece latente y salta a la superficie cuando
vemos el postre en el supermercado. Ni siquiera hacen falta campañas
de publicidad porque estamos enganchados al alimento sólo que no lo
sabemos ni somos conscientes de tal cuelgue por un postre lácteo
procesado industrialmente.
-Aunque
lo hayamos consumido infinidad de veces, siempre nos entra la duda de
cómo abordar la primera cucharada, si con nata sola o si mezclada ya
con el chocolate...
-Cierto,
muy cierto. Hay todo un estudio estadístico sobre la primera
cucharada en una copa de chocolate con nata. Hay algo fálico en el
acto porque se puede ser suave y comer la nata en pequeños bocados,
sobre todo las féminas porque por lo general los machos alfa
sencillamente perforan la nata casi hasta el fondo del envase y se
meten una auténtica bola cuando no es un gañán, que los hay, y se
pone a revolver nata y chocolate como si estuviera revolviendo el
cacao antes de ir al colegio. Ya le digo que en este alimento la
psique juega un papel muy importante y sólo debemos fijarnos en
nuestra propia reacción al ver una copa de chccolate con nata:
salivación, duda de consumirlo u no, duda a la hora de la primera
cucharada. La verdad es que la primera cucharada es una leyenda
urbana más que nada y depende del consumidor y sea cómo sea la
primera cucharada todos llegamos a la última con gana de más y la
sensación de que no ha durado nada la ingesta. Alguien podría decir
que visto lo dicho poco menos que lleva algún ingrediente adictivo y
es cierto: su presentación que despierta la misma pasión verlo en
el mostrador que disponerse a consumirlo.
-¿Pero
tal como están los precios del cacao, el combustible y la leche se
piensa que por lo que paga por una copa de chocolate con nata lleva
chocolate y una buena nata montada, es usted un ingenuo consumista? Nadie engaña a nadie, porque copa de chocolate con nata es la
denominación del vulgo pero se anuncia claramente como `con sabor
a´. Es la psique, es la psique. Para cualquier otro alimento
procesado industrialmente cuando lo adquirimos para consumir la
primera vez siempre miramos los ingredientes: si hay mondongo en los
callos, si hay tocino en la lentejas, si hay carne en las albóndigas,
si hay morcilla en la fabada y si hay algo de pollo en la sopa de
pollo con fideos, por citar un puñado de ejemplos. Sin embargo con
la copa de chocolate con nata la psique ya nos está sin darnos
cuenta induciendo a su consumo. Sólo después de saciar la apetencia
es cuando miramos los ingredientes, pero gusta tanto que, demostrado
estadísticamente, el consumidor antepone el placer de su ingesta a
ver si los ingredientes son lo que pensamos que estamos comiendo.
Por no hablar del aspecto erótico-festivo del alimento.
-¿Lo
ve? ¿Lo ve? ¡Es la psique! ¡La psique! Se le han juntado los
recuerdos de consumir copas de chocolate con nata de su infancia con
el aspecto sexual y recuerdos de encuentros sexuales de adulto y se ha
puesto excitado como un burro en primavera y a la vez salivando al
proyectar la psique juntar los dos placeres. Al final es cosa de dos,
puede haber gañanes que se masturben a la vez que se meten
cucharadas de la copa de chocolate con nata, pero en pareja puede dar
mucho juego y mucho jugo, en el sentido de fluidos corporales me
refiero. En todo caso, no deja de ser combinar el placer gastronómico
con el placer sexual aunque estadísticamente destaca un pequeño
porcentaje de parejas que se acaban separando por discusiones sobre
quién se ha comido más nata. Porque esa es otra, que la nata es muy
poca en proporción al total del contenido y el arte es acabar de
consumirlo teniendo siempre una pizca de nata con el chocolate y de
ahí la importancia de la primera cucharada, que suele ser, por
increíble que parezca, la primera cucharada que dimos en la infancia
a nuestra primera copa de chocolate con nata y que nos queda marcada
a fuego en la memoria toda nuestra vida gastronómica. Finalizar
señalando que hay estadísticamente un pequeño porcentaje de
consumidores que acaban traumatizados por no lograr nunca que la nata
les dure toda la copa, ya le digo que es la psique.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org








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