Una sección de
F. O. Roffön en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
Victoria sobre el Celta
Fortuna con remontada, juego ramplón, jugando con uno más y
pidiendo la hora de pitar el final
Tras
la derrota de la pasada jornada en El Tartierón
frente al eterno y máximo rival, se presentaba como una auténtica
reválida recibir al Celta Fortuna, que es el filial de toda la vida
futbolística con los riesgos que entraña siempre un rival fácil a
priori como es un filial. Había que sumar nada menos que nueve bajas
sensibles que obligó a Larcamón a tirar de yogurines aunque al
menos hubo la buena nueva de la recuperación de Gaspar Campos, pero
andaban los ánimos caldeados y la parroquia sportinguista con la
mosca tras la oreja porque el equipo ni carbura, ni mete goles ni da
una imagen de equipo aspirante al ascenso como objetivo declarado de
la temporada. De entremés nuevo encuentro de La Roja en Oviedo donde
despachó a la República Checa pese a un segundo tiempo alejado de
la imagen de campeona del mundo y con recambios solventes que sólo
necesitan algo de rodaje...
Buena
entrada en El Molinón con 18.939 espectadores sin que faltara en la
grada visitante animada representación viguesa animando a su equipo.
Homenaje en los previos al siempre indómito Guille Rosas por
alcanzar los 200 partidos con el primer equipo y no faltó la Copa
del Mundo que se ofreció a las gradas del Molinón de la mano de un
miembro, asturiano, del cuerpo médico de la selección. Comenzó el
encuentro y el Real Sporting presentaba intenciones de fuerte presión
defensiva con pérdidas de balón y un Celta Fortuna llevando peligro
con profundidad en sus jugadas. Y si Guille Rosas fue el protagonista
de los prolegómenos también lo sería en los inicios porque iba el
minuto ocho de juego cuando Guille Rosas no atina a jugar de espaldas
un balón bombeado que acaba perdiendo y un felino Oscar Marcos no
desaprovecha la pifia del rojiblanco y caza el balón fusilando sin
piedad la portería defendida por el bravo Yáñez. Trataron los
jóvenes y no tan jóvenes atletas del once sportinguista de no
derrumbarse ante la adversidad pero se atascaba en salir con el
balón controlado desde la defensa, tratando de probar fortuna con
pases largos y pasando apuros defensivos cuando el rival trenzaba
rápidas penetraciones a campo rojiblanco. Pasados los primeros
veinte minutos de juego comenzó la afición a mostrar su desencanto
con los derroteros del juego rojiblanco, cuatro minutos después el
joven Cuenca vería tarjeta amarilla, se pasó a ver sobre el terreno
de juego un fútbol insulso del Real Sporting frente a un rival
cómodo con su ventaja en el marcador. Hubo que detener el juego en
el minuto veintisiete por indisposición de una aficionada en la
grada, se reanuda el juego minutos después y cuando los silbidos
parecían querer asomar de nuevo aparece Casas que aprovecha una
pifia defensiva del rival para marcar el tanto del empate y resucitar
ánimos en El Molinón con caras de haba en la afición visitante
cuando el partido era favorable a su equipo. Alivio tras el empate
aunque el Celta Fortuna no se achantó y dos minutos después del gol
del empate tuvo el bravo Yáñez que lucirse en una parada en dos
tiempos. Pasó el equipo visitante a tomar la iniciativa tratando de
retener el balón en su poder mientras que el Real Sporting se iba
entonando tras el gol del empate y se iban sucediendo ocasiones de
peligro y el Celta Fortuna pasaba por momentos de apuro, el árbitro
indicaba seis minutos de añadido y cuando pasaban dos minutos del
tiempo reglamentario el Celta Fortuna desaprovechó una clara ocasión
de gol y un minuto después se reclama penalti sobre Casas que era
revisado por el VAR, no había dudas en el BAR de que era penalti con
expulsión entre cagamentos, mentar de madres y trozos de pincho
volando para irritación del chigrero que tuvo que llamar al orden de
los parroquianos; finalmente se tomó la decisión arbitral de sacar
tarjeta roja a Meixus, autor de la falta, y falta fuera del área y
peligrosa en todo caso que el propio Casas ejecutó chutando sin
piedad al fondo de la red y logrando la remontada del equipo con sus
dos providenciales goles que hicieron vibrar el graderío y sembraba
de pesar a la grada visitante. No se podía pedir más satisfacción
que irse al descanso habiendo remontado y una segunda parte con
superioridad numérica, pese a que la propuesta de Larcamón fue
bastante pobre al ser plasmado sobre el césped por sus pupilos. Hizo
Larcamón tres cambios de inicio en la segunda parte mandando al
banquillo a Cuenca, Pablo García y al bigoleador Casas, éste por
molestias que hicieron aconsejable darle reposo, siendo sustituidos
por Diego Sánchez, Íker Martínez y Sarco respectivamente. La
segunda parte tuvo un comienzo anodino con un Real Sporting tratando
de hacer valer su superioridad numérica frente a un Celta Fortuna
ordenado en defensa sin perder la compostura por jugar con un jugador
menos; por el camino tarjeta amarilla a Sarco en el minuto cincuenta
y seis, movimiento en el banquillo saliendo Mata en sustitución del
yogurín Enol Prendes y tres minutos después Guille Rosas se redime
de su pifia en el primer tiempo anotando el 3-1 que parecía
sentenciar el encuentro y con tiempo para marcar algún gol más.
Pero el Celta Fortuna recobraba bríos con los cambios de su míster y
pasaron a estirar su juego frente a un Real Sporting que se retraía,
Larcamón sacaría del césped a Gaspar Campos dando entrada a Miguel
Conde, pero el equipo no era capaz de imponerse al rival
pasando apuros defensivos, en el minuto setenta y seis vería Mata
tarjeta amarilla y acabaría el Celta Fortuna obteniendo recompensa a
su pundonor y esfuerzo cuando un minuto después Kibet marca el
segundo tanto visitante dando esperanzas a sus compañeros y grada
visitante mientras las caras de haba y la decepción era el ánimo de
la afición sportinguista. Se creció el Celta Fortuna y crecieron
los sonidos de viento en las gradas del Molinón que veían un Real
Sporting agónico y suplicando que llegara el final, Conde vería
tarjeta amarilla a un minuto del tiempo reglamentario y se llegaría
al final del encuentro con alivio por la victoria y los tres puntos
junto a una profunda decepción de ver que el Real Sporting, tras
remontar y jugar con uno más, casi no pudo y casi no supo gestionar
la superioridad en el marcador y en jugadores sobre el césped
acabando pidiendo la hora. Felicitar al Celta Fortuna y su afición
porque fueron competitivos y tuvieron el pundonor de seguir bregando
con dos goles en contra para recortar distancias y poner el miedo en
el cuerpo a jugadores y afición sportinguista.
La
victoria es balsámica por cuanto se sumar tres puntos de oro que nos
colocan en un confortable 8º puesto en la tabla clasificatoria pero
el crédito de confianza de la afición con Larcamón sigue pendiente
de un hilo u dos derrotas consecutivas para ser exactos. Hubo que
tirar de fondo de armario por las bajas y se solventó con lo que
había, pero este equipo sigue sin carburar y sembrando
incertidumbre. Así que nada mejor que viajar al feudo del Cádiz,
que también necesita la victoria como el comer ya que está a un
puesto de la zona de descenso, para ver si sigue la racha fuera de
casa y se ofrece mejoría porque el calendario no dará respiro y
sólo la victoria será convincente con el empate como mal menor. El
Cádiz no lo pondrá fácil y es a priori un buen encuentro con dos
equipos necesitados de puntuar y Larcamón necesitado de encontrar la
comunión con la afición que quiere ver derrotas pero con pundonor y
no acabar pidiendo la hora cuando todo era favorable para no pasar
apuros como se pasaron frente a un filial esta jornada.
F.
O. R.






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